jueves, junio 2

El asunto del libro / Book Case

Es oficial, se nos vienen varios días más de paralización en mi querida Facultad de Filosofía y Humanidades. Como bien mencioné, el motivo es el alto costo que tiene la educación superior en Chile, entre otros motivos que tienen que ver más con problemas estructurales del sistema educativo chileno.

No quiero hablar de las movilizaciones y el cómo son en el Campus Juan Gómez Millas porque llevo tres meses de clases y creo que necesito estar más años aquí como para describirles con algo de objetividad cómo son las cosas. Por la misma razón, hoy les comentaré sobre un asunto que ha acumulado algo de polvo en la memoria de mis conocidos: el asunto del libro.

Cuando estuve en Cuarto Medio (el último año de educación secundaria chilena), una de las cosas que le comentaba a mis compañeros y familiares es que quería editar un libro. Tanto mis compañeros, como mis profesores y un montón de personas que me han conocido por medio de la web me han dicho que soy un buen escritor, lo cual yo también lo creo.

Durante el año 2010, me di el trabajo de buscar temáticas que me interesaran y escribir sobre ellas, el eje central era lograr relatos que identificaran al santiaguino común y corriente, que desnudaran la idiosincracia chilena urbana a través de anécdotas simples, viajes cortos y una que otra reflexión. Este trabajo lo expuse en algunos cursos de mi querido Instituto Nacional y fue una de las razones por las que elegí ser Profesor.

Mis profesoras de Lenguaje y yo | My Spanish Letters's teachers and me

Ambas profesoras en la fotografía, Gloria Neculqueo y Marlene Ángel (¡un saludo para ambas!), fueron las principales -aunque no las únicas, claro está- personas que me instaron a escribir, o mejor dicho, a continuar escribiendo, a cultivar esta suerte de talento o don que el de arriba me dio para juntar letras y hacerme entender por esta vía.

En las presentaciones que hice en el 2010, recuerdo perfectamente haberles contado casi la mitad de mi vida -en el relato- a un curso de Primero Medio y también a un Octavo Básico. Al principio, yo pensé que no me tomarían en cuenta, que no se interesarían, pero para mi grata sorpresa fue todo lo contrario, al menos el 95% de los chicos me seguía atento en la lectura, se veían fascinados con las historias que les contaba y se sentían identificado. En el primer curso estuvimos alrededor de quince o veinte minutos conversando sobre una de las historias, de qué les había parecido, cómo les gustaría que fuera la sociedad, sus proyecciones, sus sueños. Fue algo maravilloso.

Ver a los niños felices diciéndoles que pueden cumplir sus sueños, que deben esforzarse para lograrlo, que si tienen obstáculos deben superarlos y que esto es posible, es un mensaje lleno de vida, vida propia. Mis relatos sí sirven para algo, a la gente le gusta cómo escribo y lo que escribo, aún cuando no se vea tan reflejado en este espacio que recién ando potenciando.

El problema de hacer un libro es el costo, especialmente cuando se trata del primer libro. Hay que reunir un capital importante para ver tus ideas plasmadas en un libro de papel y, conociendo mi mentalidad austera y pragmática, preferiría invertir ese capital en algo más productivo como hacer un curso de inglés o simplemente ahorrar por ahorrar. Por lo tanto, considerando la situación económica estrecha en la que se mueve mi familia, sería un desatino gastar en la creación de un libro y no me voy a morir por no ver un libro impreso con mi nombre.

Modo Subjuntivo ... y si...

Si fuese a una editorial, lo más probable es que me rechazarían, no porque el trabajo sea malo sino porque no podrían vender muchas copias. La gente chilena cada día está leyendo menos, ¿por qué habrían de interesarse en leer a un joven de diecinueve años? Es decir, obviamente hay gente que lo haría, pero son muy pocas personas, la gente suele leer los clásicos consagrados. Y para qué hablar de los jóvenes, con suerte nuestras generaciones leen lo que les pide el colegio.

Si hiciera una autoedición, tendría que gestionar el tema de la imprenta, la edición, las fotografías y la distribución por mi propia cuenta. La verdad es que soy un excelente pensador, pero sufro también del complejo chileno de no saber llevar muchas de estas excelentes ideas a la práctica. Además de que esta opción también implica un gran gasto de mi parte. Por lo que está medianamente descartada.

La idea que más me convence es...

En estos tres meses de la Universidad, lo que más valoro es el hecho de poder leer grandiosos textos académicos sin pagar más que las fotocopias o la conexión a Internet -en el caso de estos libros que están en formato PDF. Creo que es parte -sobre todo este último caso- de la democratización de la información que involucra la globalización y la masificación de Internet el hecho de que la gente consuma más cultura abaratando los costos en la mayor medida posible.

Por esta misma razón, la idea que más me suena como viable en la cabeza es formular el libro, hacer la maquetación con la ayuda de algunos amigos que hayan estudiado carreras afínes, tratar de hacer la portada yo mismo con las miles de fotografías que he tomado y lanzar el libro en formato PDF de forma gratuita para quien quiera descargarlo.

Los puntos a favor y en contra

Como todo en la vida, esto tiene sus cosas positivas y negativas. Comenzaré con las cosas buenas.

De partida, al ser un libro gratuito y que está en formato PDF.
1) Es más masivo y tiene más posibilidades de leerse que los cientos y cientos de libros que se encuentran en las bibliotecas y librerías nacionales.
2) La gente no podría piratear esta obra porque obviamente es gratis y el propio libro explicitaría que se trata de una obra sin fines comerciales.
3) El hecho de no tener que pagar nada hace que también mis relatos se conserven íntegros, con todos los errores que podría tener un principiante, lo que me parece que lo hace más humano y más verdadero que muchos de los relatos tijereteados. Súmele a eso, el hecho de que no tendría que rogarle a nadie para que me publicaran... pues yo no soy alguien que esté dispuesto a hacer eso.
4) El dinero deja de convertirse en un problema. El mayor gasto en el que incurriría sería el de registrar la obra en el Registro de Propiedad Intelectual para que no hagan plagio de mis ideas. Creo que no es mucho dinero y, si llegase a hacerlo, bien podría pedir una colaboración o una vaca para que me ayuden.
5) El espacio para los escritores chilenos y jóvenes es muy cerrado en las editoriales. ¿Para qué le voy a quitar la oportunidad de trabajo a un escritor que desea hacerlo profesionalmente si para mí la escritura es una de mis tantas aficiones?
6) Tratándose de un texto disponible en internet, perfectamente puedo ser ayudado por el fenómeno de "boca en boca" y que muchas personas lean mis cuentos y conozcan mi nombre. Creo que eso es mucho más importante que ganar dinero con un libro, al menos para alguien que recién empieza.

Vamos con los puntos en contra:
1) Se genera una segmentación etaria que no corresponde del todo a mi público objetivo. El libro tiene un público objetivo que va desde los 13 a los 100 años, pues habla de la identidad chilena en un lenguaje y con historias que cualquier mortal podría entender. Al hacerlo en formato digital, la gente que no es asidua al uso de computadores se vería limitada en su acceso a mis cuentos y yo quiero que todos tengan la posibilidad de leer(me).
2) Si alguien quisiera tener una copia física del libro tendría que imprimirlo desde su casa y bien sabemos que no es lo mismo tener un libro empastado y bonito a tener un libro hecho con papel fotocopia y anillado en cualquier bazar. Es cierto que para mí, este tema del formato del libro me es secundario pues yo soy práctico y me fijo más en los contenidos, pero no todas las personas son así.
3) Si alguien quisiera tener este libro en alguna biblioteca probablemente no podría ingresarlo porque no tendría ISBN. Me explico, el ISBN se saca cuando uno quiere imprimir este libro de manera comercial en una imprenta. Como yo no planteo hacer este último procedimiento, sería vano sacar el ISBN -que por cierto, no sé cuánto cuesta ni cómo se hace.

No sé qué opinan ustedes, los relatos están listos para ser compilados y maquetados para formar un libro. En lo personal, mientras menos dinero gaste yo, mientras menos dinero gasten ustedes y mientras más gente tenga acceso a la cultura y a mis escritos, yo me siento feliz, aún cuando no me vea en ninguna repisa o algo así. De todos modos, es un asunto absolutamente secundario, aún falta para que "Sobre el Amor y las Ruedas" se haga realidad.

34593_1468878758419_1127072324_31344654_6771540_n
Posible Portada del libro si Dios quiere

English Traduction by me (If you see any error, please, tell (me) and correct me)

It's official, it will comes several days of strike in my beloved Faculty of Philosophy and Humanities. As I mentioned, the reason is the high cost of the university education in Chile, among other reasons that are involved with structural problems of the chilean educational system.

I don't want to write about the students strike and how are these things at the Campus Juan Gomez Millas because I have had only three months of classes and I think that I need more time for write about it with some objectivity. For the same reason, I will comment about a subject that has gathered dust in the memory of my acquaintances: the book case.

When I was in 4º Grade of Secundary (the last year in the secondary education in Chile), one of the things that I commented to my classmates and familiaries is that I want to edit a book. Both my classmates, my teachers and other people that known me though the Internet told me that I am a good writer, thing that I believe too.

During 2010, I looked for themes that interest me for write about them. The centerpiece was to identify the Santiago's stories, nake the urban Chilean idiosyncracy through simple stories, short trips and a couple of thoughts. I exposed this work in some classes of Spanish Letters in my beloved Instituto Nacional (National Institute) and it was one of the reasons that I have to study for be Professor.

Both professors in the photo (see above), Gloria Neculqueo and Marlene Angel (greetings for them!) were two important people -but not the only, of course- that urged me to write, or rather, to keep writing, to cultivate this kind of talent or gift that God gave me to collect letters and make myself understood by this way

In the presentations that I did in 2010, I remember perfectly that I have told them about half of my life -in the story- to a class of First Grade of Secundary and Eighth Grade of Primary. At first, I thought they wouldn't take me into account, they would not be interested, but to my pleasant surprise was the opposite, at least 95% of the boys still watching me carefully in reading, they were fascinated by the stories I told them and they were identified. In the first class mentioned, we have been nearly 15 or 20 minutes talking about my stories, how they feel them,
how they would like society in which they live, their projections, their dreams. It was wonderful!

Seeing the children happy by telling them that they can fulfill their dreams, they must effort to achieve their goals, that if you have obstacles they should pass them and win. This is possible, their dreams are possible. It's a message full of life, life itself. My stories do serve to something, people like how I write and what I write, even if they look as reflected in this space.

The problem of edit a book is the cost, specially when it's your first book. It's important to meet significant capital to see your ideas in a paper book. Knowing my austere and pragmatic mentality, I would rather invest the capital into something more productive like taking an English course or save for save. Therefore, considering the close economic situation of my family, it would be foolish to spend on creating a book and I will not die for not seeing a printed book with my name.

Subjunctive Mode ... And if...

If I go to an editorial, it's probably that they would reject me, not because my book is bad but because they could not sell many copies. Chileans everyday read less. Why should they be interested in reading a young of nineteen years old? I mean, obviously there are people who would, but very few, people actually read the classic enshrined. And what about young people, our generation only read what the school asked.

If I do an autoedition, I should manage myself the theme of the printing, publishing, photos and book distribution. The truth is that I am very good at thinking, but also suffer the Chilean complex of not knowing many of these ideas to good practice. In addition, this option also implies a large expense for me. It is fairly discarded.

The idea that convinces me most is ...

In those three months at University, what I value most is the fact that I could read great academic texts through photocopies or Internet -especially when these books are in PDF format. I think that it0s part of the democratization of the information involving the globalization and the spread of Internet to the fact that people consume more culture lowering costs as much as possible.

For the same reason, the idea that sounds me more viable is create the book, make the layout with the help of some friends who have studied design courses, make the book cover with photos that I take and publish the book in PDF format for free for anyone who wants to download it.

Favourable and negative points...

Like everything in this life, it has positive and negative things. I will start with the good stuff.

1) It is more massive and is more probably that people read it than the hundreds and hundreds of books found in libraries.
2) People could not falsifying this work because obviously it's free and the book itself would explain that this is a non-commercial book.
3) The fact of not having to pay anything which also makes my stories are kept intact, with all the mistakes that could have a beginner, which I think makes him more human and more real than many of the stories earwigs. Add to that the fact would not have to beg anyone to publish me ... because I'm not someone who is willing to do that.
4) The money ceases to become a problem. The biggest expense to be incurred would be to record the work in the Intellectual Property Registry to not make plagiarism of my ideas. I do not think a lot of money and if they do, it could seek a partnership or a "cow" to help me.
5) The space for Chilean writers and young people is very close to the publishers. Why I'll take away the opportunity to work to a writer if he/she want to do it professionally? For me writing is one of my many hobbies
6) Being a text available on the internet, well I can be helped by the phenomenon of "word of mouth" and that many people read my stories and know my name. I think that's much more important than winning money with a book, at least for someone who is just beginning.

The negative points...

1) The age segmentation that is generated does not correspond at all to my target audience. The book has a target audience ranging from 13 to 100 years, it speaks of Chilean identity in language and stories than any mortal could understand. Doing it in digital format, the people who are not frequent the use of computers would be limited in their access to my book and I want everyone to have the capacity to read (me).
2) If anyone would want a physical copy of the book would have to print from home and we know that is not the same as having a book bound and nice to have a book made of paper copy, ringing in any bazaar. It is true that for me, this issue of the format of the book is secondary to me because I am practical and I look more on content, but not all people are like that.
3) If someone wanted to have this book in a library probably could not enter it because they do not have ISBN. I mean, the ISBN is given when you want to print this book commercially on a press. Since I do not pose the latter procedure would be futile to get the ISBN, which by the way, I do not know how much or how.

I do not know what you think about, the stories are ready to be compiled and formatted for form a book. Personally, while I spend less money, while you spend less money and more people have access to culture and my writings, I feel happy, even when I do not see on any shelf or something. Anyway, it is a quite secondary matter, it still needs time to see "About Love and the Wheels" as a reality.

Please... I know that I have errors, please tell me, I want to know English language.


Ariel Cruz Pizarro

martes, mayo 31

El cambio y la forma chilena de hacer las cosas

Hoy mi facultad se encuentra en paro/huelga (una vez más), los motivos son los mismos de siempre: reformas a la educación chilena, que dejemos de pagar tanto para ingresar a la Universidad, que haya mayor equidad en la educación y, por supuesto, que se puedan cumplir los sueños y aspiraciones profesionales de los miles de jóvenes chilenos sin que se vean impedidos por su situación económica. Lo curioso, es que esta demanda lleva AÑOS sin ser escuchada, cuando el mayor negocio que puede hacer un país es invertir en la educación de sus jóvenes para estar a la vanguardia en el mundo. En fin, the chilean way!

Bien, una vez que tomamos esto en cuenta, comenzaré con este escrito que bien puede ser una columna de opinión, un ensayo, lo que se quiera. Acá, más que politizar el tema quiero enfocarme en la palabra cambio y el significado que yo le doy, junto con intentar abordar la imagen que el chileno tiene de su (supuesta) forma de ser.


Franja Sebastián Piñera - 6/01/10


Franja Eduardo Frei - 7/01/10

Personalmente, no soy de derecha, tampoco soy de izquierda, soy un amarillo más (sí, de esos que van donde les conviene y que no se la juegan -o no se atan, como me gusta pensarlo- con una ideología), busco el centro porque a mí ninguna ideología ni persona alguna será capaz de representar fielmente mis ideales, y también porque parte de mi visión es de buscar el equilibrio de las cosas. No obstante, nuevamente, éste no es nuestro tema, quizás otro día hable de mi visión político-económico-social.

Veamos, de partida no sé qué opinión tendrán los extranjeros respecto a la forma de hacer las cosas en Chile, es decir, acá los chilenos bien sabemos que los gobiernos -por una cuestión bastante lógica- siempre han intentado mostrarle a los extranjeros nuestro mejor lado, que somos un país ordenadito, donde se respira paz y tranquilidad y donde todo es progreso económico, el lugar ideal para invertir y blablabla... una hermosa forma de proyectarse. Sin embargo, acá, como yo soy chileno, diré la visión que tienen los chilenos sobre su propia forma de ser (y hacer). Esta imagen tiene partes verdaderas y partes que, en realidad, no lo son tanto.

El chileno, por naturaleza y a raíz de no sé qué razón específica que tendré que averiguar, es una persona que tiende a mirarse en menos y a mirar en menos a los demás. Por esta razón, muchas de las cosas extranjeras tienen gran aceptación en este país -especialmente si vienen de países europeos, asiáticos del primer mundo o latinoamericanos que estén en similar posición económica- y se piensa, a su vez, que lo chileno no es necesariamente algo confiable.

Este "complejo de inferioridad" se explica por la imagen que tiene el chileno promedio de la propia forma de ser de nuestra sociedad. La gente suele hacer las cosas a última hora, más que trabajar por gusto lo hacen por horario, muchas veces se es poco prolijo por lo que se tienen que hacer las cosas más de una vez, los servicios públicos suelen causarle más de un dolor de cabeza a la población, si se encuentra un problema lo más natural es parcharlo para que continue el ciclo y vuelva a fallar otra vez ... por más que se quiera las cosas nunca resultan del todo bien y nadie se muere en ello, total, la imperfección también es chilena. En resumen, el chileno piensa que es un ser poco prolijo, poco puntual y poco esforzado, que nunca podrá hacer algo absolutamente bien. Ante cualquier problema una frase que resume todo es: "¿Y qué querías? Estamos en Chile".

¿Realmente es tan así? Sí y No. Depende, existen muchos chilenos que son personajes esforzados, prolijos y puntuales -como yo y otros tantos- que se esfuerzan por hacer bien lo que les toca hacer. Personalmente, creo que para que el chileno promedio "funcione", la persona que le encarga los trabajos tiene que ser alguien respetado en el ámbito moral, alguien temido en el ámbito laboral y/o una persona del extranjero a la cual se le debe dar la mejor imagen de Chile para que le hable a otros extranjeros sobre nuestro hermoso país y vuelva. Lo cierto, es que al menos en más del 50% de los casos, las cosas no se hacen de la mejor manera, siempre a medias, ya sea porque se quiere hacer de esa manera o por algún factor externo que produce que se haga de esa forma.

Por lo que he visto, esta característica no es chilena exclusivamente, sino que también se replica en otros países latinoamericanos y en la propia España... así que tan chileno no es después de todo, aunque el chileno así lo asuma.

* Nota aparte:
Si quiere reírse un rato, puede ver cosas que sólo pasan en Chile donde hay muchas fotografías insólitas que reflejan esta forma de verse que tiene el propio chileno y el humor con el que uno debería tomárselo -pues, si fuésemos graves nos habríamos suicidado hace mucho.

Cuando los chilenos pedían a gritos un cambio en la forma de hacer política en Chile, se referían justamente a esta visión de la "forma chilena" que se tiene para hacer las cosas. La gente quería políticos que hicieran las cosas bien a la primera, gente capacitada que no anduviera improvisando soluciones, personas que tuvieran proyecciones a largo plazo y legislaran para la comunidad y no para ellos mismos, en el fondo, querían gente chilena que hiciera las cosas a la forma no-chilena de hacerlas.

¿Qué clase de política querían los chilenos entonces? ¿Cuál es la forma "no-chilena" de pensar y hacer las cosas? En lo personal, más que referirme a la forma no-chilena creo que es correcto hablar de forma eficiente de hacer las cosas. Existen muchos ejemplos tanto de empresas como de políticas públicas que funcionan bastante bien, daré dos ejemplos.

Excepciones a la regla general del "chilean way"

El primero es Metro de Santiago -al menos hasta antes de Transantiago. Un servicio eficiente, con trenes bien cuidados, personal responsable y capacitado, caracterizado por ser un Metro limpio, cómodo, rápido, moderno y efectivo.

Automotor Alstom NS-93 'N2070'

Metro de Santiago fue un orgullo para los chilenos hasta el 2007. La esperanza de que en este país las cosas se podían hacer con el mismo esfuerzo, la misma dedicación, el mismo profesionalismo y el mismo resultado que en los países del primer mundo. El hecho de tener un Metro eficiente, con frecuencias seguras, estaciones hermosas, trenes buenos y todo esto dentro de un paquete limpio y transparente hacía de él el ejemplo perfecto de cómo deberían hacerse las cosas.

Pero, ¡cómo estamos en Chile! La única manera de acabar con tal política pública era metiéndole el gérmen chileno de la improvisación al asunto. Transantiago fue una política pública que responde al estigma de "idea excelente, implementación improvisada, mal resultado y volvemos a parchar" que tanto caracteriza a la forma chilena de hacer las cosas. Al integrar a Metro con Transantiago, el número de pasajeros aumentó de 1.000.000 a 2.000.000 en cuestión de días. Hasta el día de hoy Metro de Santiago está reestructurando su funcionamiento para poder tener el mismo estándar de calidad de servicio anterior con el doble de gente.

El segundo ejemplo es nuestro querido Marcelo Bielsa. ¡Un argentino! Para contextualizar, la selección chilena había estado al mando, al menos entre 1998 y la llegada de Bielsa, al mando de entrenadores chilenos. No es que los entrenadores chilenos sean malos, es cosa de mirar a Pellegrini y otros tantos. El problema estaba en la selección chilena que estaba empapada de esa "forma chilena" de hacer las cosas. Los jugadores se iban a fiestas después de los partidos, los esquemas de juego eran ratones (defensivos) y se veían los partidos para solamente sufrir y cruzar los dedos para que no nos metieran goles, se pasaba improvisando... un desorden.

Entre la ANFP liderada por Harold Mayne-Nicholls y el liderazgo técnico de Marcelo Bielsa, la selección chilena vivió su gran apogeo. Los jugadores dejaron de hacer noticia por sus fiestas en la madrugada, se potenció el trabajo en equipo y muchos jugadores lograron emigrar al extranjero, en vez de andar defendiéndose los 90 minutos (y perder en el último, fatalidad chilensis) salieron a atacar, se plantaron de igual a igual en cualquier cancha y pudieron ganarle incluso a los argentinos, cosa que para nosotros siempre fue algo más que un sueño.

Debo admitir que soy bielsista, me identifica la forma de ver la vida y el fútbol que tiene él. Si la gente quiso a Bielsa no fue solo porque era un excelente entrenador y porque reformó a la forma de ser de la selección chilena. También lo hizo porque siempre fue una persona derecha, con valores y que no pasó a llevar sus propias convicciones por el dinero. La honestidad y la capacidad de cambiar las cosas para bien son justamente aquello que los chilenos desean desde hace mucho tiempo para su política y para ellos mismos. Bielsa viene a ser una figura que encarna esa visión de "me gustaría que ... (ponga política, deporte, personalidad, etc) fuera así".



¿Por qué Bielsa se fue? Digamos que fue un efecto dominó. Harold Mayne-Nicholls y su directiva de la ANFP -que entre otras cosas logró la modernización de estadios y que la gente se reencantara con el fútbol- perdieron en las elecciones porque a los grupos empresariales de los clubes grandes (Colo Colo y Universidad de Chile principalmente) nos les convenía que siguiera debido a que privilegiaba más a la Selección que a los clubes -sin contar con los dineros del Canal del Fútbol y su redistribución. Al perder Harold, las condiciones de trabajo para Bielsa cambiaron -pues la ANFP siempre se la jugó para que Bielsa pudiera tener todo lo que requería- y la nueva directiva, además de no ser de los trigos limpios, no le ofrecía las mismas condiciones de trabajo.

Al final, el proceso que se veía como algo tan exitoso, inusual dentro de Chile, se vio truncado cuando los grupos empresariales se metieron por sus intereses económicos particulares y sin pensar en mantener a la Selección chilena con el alto nivel que tuvo. En el fondo, gente corto-placista que prefirió sacrificar a Bielsa y Mayne-Nicholls por unas platas inmediatas.


Parte de la conferencia de prensa de Marcelo Bielsa donde anunció que no trabajaría con la nueva directiva de la ANFP

Aterricemos en la realidad...

Retomando el punto, creo que queda claro lo que querían y entendían los chilenos por cambio y lo que ocurre con esos cambios. Querían una clase política que se preocupara por sus inquietudes, que resolviera los problemas de fondo como la inequidad y la calidad de la educación, la inequidad y la calidad de la salud, las soluciones para la gente que es deudora habitacional o que vive en campamentos, el que se haga efectiva la ley y que no se pasen a llevar los derechos de los trabajadores, de los estudiantes y de los ciudadanos en general, que en vez de pensar tanto en las monedas y los ingresos económicos se preocuparan, aunque sea por una vez, de las generaciones posteriores. Es decir, soluciones ahora ya y soluciones que arreglen los problemas de fondo.

Si se pueden dar cuenta, hay tres conceptos clave en esta forma "ideal" de hacer política: proyección a largo plazo, efectividad y preocupación por el grueso de la población y no por el grupito de los mismos de siempre que está sentado en sus directorios de empresas gigantescas y que miran la ciudad desde la ventana de un no sé qué piso sin siquiera ver los problemas de la gente.

Esta forma de hacer política es contraria a la forma "chilena" de hacer política, aquella que se dedica a parchar los conflictos, a postergar los temas, a no dar soluciones reales y efectivas que acaben con los conflictos sociales, a legislar por el bien común de los ciudadanos chilenos y no por intereses empresariales o de privados, o a intentar hacer cosas buenas pero que resulten mal por la propia naturaleza del chileno (Transantiago, EFE, etc) ¿Por qué creen que se oyó tanto la palabra cambio?

Si los pingüinos en el año 2006 paralizaron el país no fue para perder clases, querían una mejor educación tanto para ellos como para el resto de los jóvenes chilenos que se lo merecen. Una mejor educación no tan solo sirve para mejorar los índices de estadísticas que salen en los almanaques, sirve para tener una población capacitada, contenta consigo misma y capaz de aportar al país aquello que mejor saben hacer. Si se elige una profesión por la renta futura y no por la vocación (revise acá), el resultado será una masa de profesionales que no ama lo que hace y, por lo mismo, que no rinde al 100% de sus capacidades.

Huellas

Si la gente se manifiesta en las calles contra Hidroaysén, no es porque le parezca malo el hecho de usar centrales hidroeléctricas para la generación de energía, sino porque existen mejores formas de producir energía en un país como éste y que no se aprovechan justamente porque prevalecen los intereses económicos de unos pocos. ¿Acaso no se puede hacer una política de Estado que asegure la matriz energética del país con energía solar, eólica y mareomotriz? ¿Acaso no son las centrales hidroeléctricas y termoeléctricas soluciones parche que terminarán destruyendo el ambiente -especialmente estas últimas- y que moverán otro gasto mayor en energía en 20 o 30 años más?

La guinda de la torta: Los mineros

Es imposible que hable de este tema sin tocar el asunto de los mineros de la mina San José. También es imposible no hablar de una verdadera hazaña realizada tanto por los equipos técnicos encargados del rescate como de los propios mineros que lograron sobrevivir más de dos meses al 700 metros bajo tierra. No obstante, ésta corresponde -por lejos- a la forma idealizada de hacer las cosas en Chile, forma que también ha tenido elementos chilensis entre medio.

¿Por qué es la forma idealizada? Es un asunto de psicología, cuando todas las personas están enfocadas en la realización de una misma meta, cuando se les dan todos los recursos necesarios para cumplirla -ya sea equipos donados por otros países, presupuesto ilimitado para la consecución de la tarea- y el hecho de que hayan vidas humanas involucradas hace que esta historia tenga una épica y un escenario particular que la hace ser tan especial.

Lo que no es especial y que los chilenos bien pueden dar cuenta de ello es de la utilización que los medios de comunicación hicieron del tema y la propia manera en que el presidente Sebastián Piñera se tomó el asunto a posteriori.

Los medios de comunicación, en algo así como una "cadena nacional", hablaron TODO EL DÍA Y A TODAS LAS HORAS de los mineros, de la vida de los mineros, las infidelidades de los mineros, los mineros... los mineros... los mineros y los mineros. ¿Creen que es un hecho fortuito? No, cuando tuvimos el terremoto en Febrero del 2010 estuvieron semanas completas mostrando la devastación, es que cuando les da con un tema, les da. Acá hay otra forma chilena de hacer las cosas: "repetir un formato/programa/contenido tantas veces como sea posible antes de que se desvalorice". Todo tiene un trasfondo económico por detrás.

Y en la otra vereda, la vergonzosa actuación de Piñera llevando el pobre papel de los mineros a todas las partes del mundo -creo que solo faltó su trasero- y diciendo la gran mentira: Esta es la forma chilena de hacer las cosas, the chilean way; y lo que es peor, el oportunismo de tomar triunfos ajenos -en el sentido de que él no fue partícipe directo- como propios para figurar y ganar popularidad.

En fin... lo que tenemos

Creo que
Joseph de Maistre tenía razón al decir: "Cada pueblo tiene el gobierno que se merece". Efectivamente Chile tiene el gobierno que se merece o, al menos, el que más le identifica.

El gobierno del cambio... el cambio para Chile ... no sé ustedes, pero yo nunca me creí esa tontería. Mientras el chileno no cambie su percepción de sí mismo y mientras no se esfuerce en no seguir el mismo círculo vicioso de hacer mal las cosas, el país nunca va a cambiar. Hoy en día se cometen las mismas atrocidades en materia medio ambiental, las mismas injusticias en materias laboral, étnicas y judicial, las mismas estúpidas peleas entre políticos de la Concertación y de la Coalición (por el Cambio... pff) que no conducen a nada y... nosotros seguimos con los mismos problemas.

¿Ustedes creen que Piñera (y Lavín) va(n) a solucionar los problemas de la educación chilena? ¿Ustedes creían que Frei lo iba a hacer? Son políticos, chilenos, con la forma "chilena" de hacer las cosas ... iluso fue el que creyó que las cosas cambiarían, yo cruzo los dedos para que no cambie para peor. De todas maneras, una cosa es lo que se teje allá arriba, en el Olimpo de la política y economía chilena y otra cosa es lo que se vive acá abajo, donde todos vivimos estos problemas.

Algo positivo que se puede rescatar de este asunto es que la gente tiene conciencia de ello, la gente ya se dio cuenta que con esta "forma de hacer las cosas" no llegaremos a ser un país desarrollado. Por algo en el Informe de Desarrollo Humano PNUD 2009 un 73,5% piensa que en Chile hay buenas ideas, pero falta llevarlas bien a la práctica (Pág. 226 | Por cierto, si quieren entender aún más parte de la mentalidad chilena pueden leer desde la 222 a la 226, es una encuesta bastante representativa).

Ya no basta con que una política pública asegure cobertura, tal como lo han hecho los gobiernos anteriores en los temas educativos y de salud -por nombrar algunos. La gente quiere dar un paso más, quiere que a esa cobertura se le sume una cuota de calidad y acceso equitativo. No queremos más mediocridad, queremos excelencia, aunque quizás debamos partir por casa.

Lo más entretenido de este asunto, es que, aunque el chileno esté empapado en esa forma mediocre de hacer las cosas, lo cierto es que de todas maneras, es más una autoimagen que un hecho concreto. Si analizamos al detalle la forma de ser que el chileno tiene respecto a las cosas que realmente le importan, como lo son la familia o algunos gustos, bien podemos señalar que la gente responde a las más altas expectativas y metas. Al final, la cuestión está en querer, querer es poder; si el chileno quiere hacer algo, lo hará bien, ahora... el problema es ¡cuándo va a querer algo!, pero eso es otro asunto.

Para cerrar, les dejo un video más livianito de sangre donde el conocido grupo Difamadores -que no son músicos, sino que gente crítica que se expresa con parodias- justamente aborda este tópico: la forma de hacer las cosas en Chile. Creo que con este broche de oro podrán reírse un rato con la conducción que realizaron tanto los gobiernos de la Concertación como el actual de Piñera.



Ariel Cruz Pizarro

jueves, mayo 26

¿Por qué estudio Historia?

Quiero replantear el objetivo de este blog. Como estas últimas semanas he estado observando y mirando blogs donde se remarca el concepto de alteridad (que es algo así como el descubrimiento que uno hace de los otros.), más que nada revisando las rutinas diarias de personas que estudian en el extranjero o que viven en otros países, el bichito me picó y creo que a alguien le puede resultar útil (o entretenido) conocer la rutina de un chileno promedio que va a la universidad. Así que, ¿por qué no hacerlo?

Los análisis internos, mis propios autoretos y cosas también continuarán apareciendo, por razones obvias, este rincón es mi lugar de descargo. Ahora, el tema es que habrá una nueva sección dedicada a la vida chilensis vista por un especimen humano chilensis.

Como primera entrada a esta sección, señalaré mis motivaciones para ingresar a Licenciatura en Historia en la Universidad de Chile (suena bastante pomposo, pero no es la gran cosa -creo yo-) y el balance que hago a tres meses de clases. De esta manera, podrán comprender también mi forma de ser y qué tipo de cosas les puedo decir respecto a la vida universitaria chilensis.

La elección de carrera: El contexto

Acá en Chile, por lo general, se nos insta a estudiar una carrera universitaria para poder formarnos laboralmente. Hay que decir las cosas como son. El alto precio de las universidades chilenas y el endeudamiento con el que quedas después de egresado hace que la gente elija carreras que le abran las puertas del mercado laboral más que responder a sus propios intereses o inquietudes. Por lo mismo, las carreras más demandadas son las Ingenierías, Medicina, Ingeniería Comercial (Economía/Administración) y Derecho (Leyes), pues hay gran oferta de trabajo y suculentos sueldos.

Partiendo de esa base, cabe destacar también que, por las mismas razones mencionadas anteriormente, el equivocarse de carrera es algo que se paga bastante caro. Un año de universidad cuesta entre 2 millones y 4 millones de pesos chilenos (para redondear en dólares, a $500 pesos chilenos, son 4.000 a 8.000 USD), por lo que si deseas salir de tu universidad y entrar a estudiar otra cosa, tendrías que pagar la deuda de la carrera anterior más la de aquella que cursarás. ¿Piensas que es horrible? Créeme, nosotros (los chilenos) también lo creemos.

Ahora, retomando el tema que nos convoca, cuando uno está en 4º Medio (el último año de educación secundaria/media), tiene muchos factores para sentirse presionado. Les enumeraré los factores y les haré una breve reseña, es probable que los vaya abordando con más profundidad a medida que haga más entradas.

1. NEM y PSU: ¿Qué son estas dos siglas? La primera designa a las Notas de Enseñanza Media, las cuales son consideradas dentro de la ponderación para la entrada a las universidades. La PSU es la pesadilla de todo estudiante secundario, son tres Pruebas de Selección Universitaria que reúnen y miden los conocimientos en Matemáticas, Lenguaje y Ciencias Naturales o Ciencias Sociales adquiridos durante los 4 años de enseñanza media. En base a los puntajes que uno saque puede elegir las carreras y universidades que quiera.

2. Presión de los padres/familiares: No es mi caso, pero me atrevo a decir que más del 50% de los estudiantes, en algún momento de su vida ha sentido que su familia no lo apoya con su opción vocacional (especialmente cuando se trata de carreras humanistas, de pedagogía o aquellas que están mal pagadas). Por lo mismo, estas personas reciben influencias para buscar carreras donde puedan ganar más dinero.

3. Lo anteriormente mencionado: la presión para entrar a una buena universidad, entrar directamente a estudiar la profesión a la cual te dedicarás el resto de tu vida y no equivocarte de carrera o de opción vocacional. Sin contar con el tema del dinero para pagar la universidad, lo cual veremos más adelante en otra entrada.

La elección de carrera: El balance personal

Cuando estaba en Cuarto Medio me plantee muchas posibilidades de carreras profesionales para poder estudiar. No es que quiera autopublicitarme, pero siempre he sido alguien proactivo, que busca ir más allá del simple deber e intenta tener un amplio conocimiento de múltiples temas -y quien quiera que lea y me conozca puede atestiguarlo. Por lo mismo, mi elección fue bastante complicada. Yo deseaba una carrera donde pudiera comprender la sociedad en la que vivo. Acá les dejo las que fueron mis opciones y el porqué me gustaban.

1. Ingeniería Comercial: Si bien es cierto que es una carrera más matemática que humanista, de todas maneras, creo que la economía es la base de una sociedad (ahora que uno ve ramos de historiografía noto que hubiese sido un materialista histórico, que ironía de la vida). A partir de la economía, del estudio de la macroeconomía y la microeconomía se puede entender la sociedad desde un punto de vista político, sociológico y cultural, porque las relaciones económicas determinan en gran medida el comportamiento de los individuos. El contexto que les mencioné bien lo puede graficar.

2. Sociología: Es una de las carreras que más me gustaba. Abarca una serie de temáticas súper interesantes, tiene ramos metodológicos, estadísticos, científicos, de historia. Es una carrera súper completa y realmente sirve para comprender la sociedad contemporánea.

3. Psicología: Acá más que comprender la sociedad como bloque-conjunto, entendería a las personas. La verdad es que siempre me gustó tanto la biología como las ciencias sociales, por lo que me veía bastante motivado para cursar esta carrera. Además de que siempre he tenido esa vocación para ayudar a personas que no se encuentran consigo mismas.

4. Ingeniería en Transportes: Bueno, acá era más un gusto personal, pues todos los que me conocen saben de mi afición al transporte y cómo me gustaría mejorarlo para así transformar la calidad de vida de la gente que lo utiliza.

E04 - Transantiago | Metalpar Tronador / WH2087

5. Historia: Otra de las formas de comprender una sociedad es revisando justamente su pasado. En el pasado se encuentran las llaves necesarias para comprender los problemas presentes y resolver muchas de las mismas problemáticas.

La elección de la carrera: Vamos descartando...

Un método que le sugiero a la gente y a los jóvenes que desean estudiar una carrera es plantearse la pregunta: ¿Cómo se ejerce esta carrera y es compatible con la forma de vida que quiero llevar? Es una pregunta básica pero bien sirve para ir descartando carreras antes de entrar al tema de las mallas o programas educativos.

Para que se hagan una idea previa antes de que vea porqué no a cada una. Mi proyección de vida es formar una familia, tener una esposa que me ame, tener hijitos (xD) y poder tener un sueldo digno para poder mantener esta familia y permitir que mi mujer se quede en la casa (o bien, que ella trabaje y yo cuido a los críos). En cuanto al trabajo, algo que me permita vivir tranquilo y ser yo mismo, poder continuar siendo alguien de clase media -¡sí, no quiero ser rico!- y poder estar radicado en una ciudad para toda la vida.

1. Ingeniería Comercial: Fue una de las últimas que descarté. Amo la economía y probablemente estudiaré ramos -o leeré libros- que traten sobre ésta porque me interesa mucho. No obstante, yo no podría vivir como un economista. Tener que andar revisando la sección económica de los diarios, ver todo ese montón de datos y tratar temas como el desempleo, los sueldos mínimos y un montón de variables como meros números sin su componente social es algo que me apenaría demasiado. Además, es cierto que amo las estadísticas y los trabajos extensos y tediosos, pero una cosa es ser aficionado a tratar con eso y otra cosa es dedicar toda tu vida a ello.

Por otro lado, yo no podría renunciar a mi condición de clase media. YO QUIERO SER SIEMPRE DE CLASE MEDIA, ojalá ganar un poco más del promedio, pero ser siempre de clase media, vivir en un suburbio/barrio de clase media, hablar y relacionarme con gente de clase media. Porque en las clases medias y las clases bajas uno puede vivir sin apariencias, siendo lo que realmente uno es. En las clases altas tienes que integrarte a todos esos círculos de gente rica, poner a tus hijos en colegios ricos, vivir en zonas ricas y eso no me acomodaría para nada.

Por cierto, no es que odie a los ricos ni que tenga un resentimiento contra ellos, conozco algunas personas ricas y me llevo bastante bien con ellas. El tema es que yo no podría vivir como un rico porque parte importante de mi identidad justamente se basa en mi condición de clase media y en la vida que tengo por pertenecer a ésta.

2. Sociología: La gente que es socióloga tiende a trabajar en centros de estudios y tiene que recorrer el país para trabajar. Los trabajos son temporales -pues es meramente un ámbito investigativo- por lo que tendría que desplazarme de un lado a otro para poder trabajar. Esto no me era compatible con mi proyección de quedarme fijo en un solo lugar y hacer mi vida en ese lugar.

3. Psicología: Uno de mis descartes más dolorosos. Si yo hubiese sido psicólogo, mis campos de trabajo hubieran sido los casos clínicos y la psicología educacional. Ahora, lo que yo quiero es ayudar a la mayor cantidad de personas posibles. Estando en una sala de clases podía compartir y ayudar a más de 45 alumnos/niños haciéndoles clases. En cambio, siendo psicólogo infantil sólo podría ayudar a aquellos que tuvieran más problemas. Por un tema de alcance, prefiero ser profesor.

4. Ingeniería en Transportes: Fue la primera que descarté. Es una carrera linda pero yo no estoy para trabajar con variables matemáticas, físicas y químicas complicadas. Lo mío son los libros, me hubiera ido muy mal en una carrera como ésa, aunque mantengo mi posición de querer ayudar al transporte.

Nos quedamos con Historia...

¿Historia era la carrera perfecta para mí entonces? La respuesta es No. La carrera de Historia tiene varias consideraciones. De partida, la Historia que te enseñen en Chile no es la misma que te puedan enseñar en Argentina, Uruguay, Perú, Estados Unidos, Inglaterra y los demás países, por lo tanto, te restringe las alas. Si quieres ir al extranjero tendrías que perfeccionarte en alguna universidad importante y si quieres hacer investigación en otros países tendrías que dedicarte a la historia de ese país en específico o a alguna sección de historia universal.

¿Para qué querría ir al extranjero? Justamente para que mis hijos no tengan que pagar tanto por su educación y para que no vivan las consecuencias de la privatización de todo cuánto se puede privatizar en este país...

Bien, y entonces, ¿qué hago estudiando Historia? Es la opción que más se adecúa a mis expectativas de vida. Después de estudiar Historia pretendo estudiar Pedagogía (Profesorado) para poder ser profesor de educación secundaria/media. Como profesor puedo obtener un trabajo estable, tener un salario de clase media e influir/ayudar a muchos alumnos. Creo que es lo mejor de ser profesor: los alumnos, poder ser alguien útil para la sociedad y, sobre todo, para los niños, para que aprendan no sólo del pasado de su sociedad sino que de la vida misma.

Elección de universidad: la Universidad de Chile

Ya, una vez decidido el hecho de que estudiaría Historia. Había que ver las universidades donde podía estudiarla. Para hacerles un cuento corto, al ser del Instituto Nacional (un colegio público de excelencia) mi primera opción siempre fue la Universidad de Chile. Nunca quise otra universidad.

¿Por qué la Universidad de Chile? Es la universidad tradicional con uno de los aranceles más bajos para mi carrera (hablo de $2.000.000 de pesos redondeados, los que son 4000USD por año), las humanidades en la Universidad de Chile están en un alto nivel, los puntajes exigidos para el ingreso de la carrera son altos, también tenía la opción de obtener becas (becas que no obtuve ¬¬) y es la única universidad chilena conocida a nivel mundial (además de la PUC que menciono más abajo).

¿Qué otras universidades buenas había? La verdad es que nunca pensé en las otras universidades, pero puedo destacar como buenas universidades en Historia a la Pontificia Universidad Católica de Chile (más conocida como PUC) que es algo más cara, la Universidad de Santiago de Chile (conocida como USACH) que tiende a tener paralizaciones y huelgas casi tan seguido como mi universidad. Y de las privadas, serían la Universidad Diego Portales (UDP) y la Universidad Alberto Hurtado (UAH), ésta última de origen jesuita.

Evaluación de mi carrera en la U. de Chile: Seis meses después de la PSU...

Antes de mi primer día de clases me encontraba dubitativo respecto a si la carrera me iba a gustar. No sabía si me acostumbraría a tanta lectura, mucho menos si me iba a gustar leer exclusivamente textos de historia más que de la sociedad-en-sí. Tampoco tenía muy claro cómo eran las cosas al interior de la Facultad de Filosofía y Humanidades. Los años me enseñaron a no hacerme expectativas de nada, por lo que tampoco sabía qué tipo de compañeros de clase iba a tener, ni cómo serían los profesores.

Facultad de Filosofía y Humanidades / Universidad de Chile

A tres meses del inicio de clases la carrera me ha encantado. He consolidado un método de estudio y de consecución de metas bastante personal, todas las lecturas y todas las asignaturas me agradan, los profesores me parecen gente sumamente competente y, sobre todo, bastante accesibles para poder preguntarles dudas. Los compañeros de curso son una maravilla, se trata de gente bastante amable, casi todos de clase media, algunos provenientes de otras regiones, todos cooperamos de una u otra forma para poder tener las fotocopias de los libros, realizar algunos trabajos y coordinarnos para resolver inquietudes, por lo tanto, todos esos temores se han diluido. La gente de segundo año también ha sido súper amable con nosotros, por lo que no tengo queja alguna en ese sentido.

Así que, como comprenderán, estoy sumamente agradecido de Dios por la oportunidad que me está dando, por la carrera que estoy estudiando y la gente con la cual estoy compartiendo día a día.

Ariel Cruz Pizarro

Nota posterior: Les recomiendo que también pasen a ver una entrada similar hecha por Guido Muttarelli, un amigo argentino que estudia Profesorado de Historia, donde señala algunas de las características de la educación universitaria en su país.

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...