viernes, agosto 28

A taller o a trabajo? - Pensamiento

Hace tiempo ya que cargo con (varios) repuestos alternativos inútiles que lo único que hacen es oscurecer uno de los poquitos focos decentemente iluminables que me quedan en el frontal (analogía con un bus), porque el resto de tanto camino (tanto?) ya están quebrados o se ven feos, como delatando el repuesto alternativo (solución parche).

Hace (unos dos o quizás tres) años que no exploto, y de alguna forma he intentado eclosionar (explosión gradual indetenible, pero gradual después de todo) esta fusión extraña de amargura (de qué?), rabia (nuevamente de qué?), tristeza (no es sinónimo de amargura), durante todo este tiempo he tapado mis foquitos con puros parches y cintas adhesivas, se ven feísimos mis foquitos, definitivamente si me proyectara y yo fuera el que anduviera sacándole fotos al bus y viera uno en tales condiciones lo dejo pasar porque se ve feo y un bus feo hace una foto fea (aunque nunca hay que juzgar por las apariencias, pero por dentro sé que ando más sucio que el Zanjón de la Aguada, así que fea por dos). Y no me ha dado resultados (intentar eclosionar de forma no violenta), no logro sacarme esta mochila (de mierda) que tengo en la espalda, mis eclosiones son tan limitadas (el tema de la soledad y la crítica a mi curso fueron algunas) que alcanzan para liberar una parte súper pequeña de todo lo que está contenido.

Estos meses he andado súper inexpresivo, nada me toca, nada me llega, pueden hablarme de tantas cosas y no siento nada de nada, lo único que me ha logrado mantener entretenido es viajar por la ciudad y conocerla, el contacto humano con seres urbanos, porque de alguna forma, además de mi casa, es el único lugar (y contexto) donde no soy un extranjero. Pensaba que me gustaba ser extranjero en todas partes, y le he sacado el jugo a sus ventajas, pero me hace sentir vacío compartir con tan poca gente, tanto así que este escrito no se lo diré directamente a nadie y sabré, sin embargo, que (con cuea', o con suerte) lo leerá alguien porque estará aburrido o no tiene nada mejor que hacer que leer una cosa tan poco pragmática como la mía.

Más lo que lesee a uno de mis compañeros con las matemáticas y la teoría de conjuntos, que si A no es a B, B no puede ser a A y todas esas leseras, como si unas letras pudiesen explicar el mundo, nadie lo vió, aunque tampoco dejé que lo hicieran, nadie vió el intento desesperado de decir algo, de gritar algo, de expresar algo, claro, está sumamente bien disfrazado (mi inteligencia me juega en contra) pero de todos modos nadie logró captar que era un llamado de alerta, yo lo sabía, yo sí sabía que estaba en un camino que no conducía a nada, y es que sé las cosas y aún así no hago nada por detenerlas, les pongo un parche y sigamos... y critico a la sociedad chilena por ser así, siendo que soy chileno y con lo más "valioso" que uno tiene, que es el alma, he seguido la misma política de ponerle parches, parches, parches, parches, parches, para que no siga leseando el topón, el tortazo, el graffiti, el rayado con cuarzo, el foco quemado, la patada que el pasajero le dio a la puerta, el garabato que le dijeron al que me controlaba desde la cabina de conducción, si con cuea' he limpiado el barro que me cayó hace medio año! ¿Por qué me descuidé tanto? Tenía que haber arreglado todo de inmediato, ahora una de las ruedas delanteras se me pinchó en las calles (dignas de ser parte de un rally) de Santiago y probablemente en unos kilómetros más me quede en panne, esperando la grúa para que me retire, me pongan una rueda nueva y... taller mecánico a reparación profunda o seguir trabajando?

Ariel Cruz

3 comentarios:

Camilo Vega V. dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Camilo Vega V. dijo...

No sé, yo me sentí bastante identificado con tu pensamiento, en el último tiempo han pasado varias cosas en el Colegio que me han hecho replantearme varias cosas que hasta hace un tiempo pensé que serían perfectas. Quizá la culpa es toda mía o de los demás o compartida, no lo sé, pero siento que algo que pensé que sería eterno -como el grupo con quien hago los trabajos en el Colegio- se ha ido desmoronando al punto de que ya no tengo ganas de trabajar con ellos, ya no me causa la misma gracia sus chistes, ya no me siento tan afín a ellos, por lo que ahora (intento) trabajar con otro grupo con el que he tenido buenos resultados. Eso sí, yo aún no les digo -o no se han dado cuenta de- mi disconformidad puesto que siempre que digo algo me lo cuestionan (a otra compañera que también ha trabajado con otro grupo no le dicen nada y cuando trabajo con otros poco menos que "pegan el grito en el cielo"). Esa tremenda parcialidad y ciertas desaveniencias que he tenido con ellos me ha hecho replantearme con quién trabajar cada vez. Varias veces he intentado desahogarme, pero no puedo; al parecer en mi esencia está el ser excesivamente reservado y callado con mis cosas, también he ido tapando mis "fallas" con parches y no con soluciones definitivas y, realmente, no sé hasta cuándo duraré así.

Ojalá que puedas encontrar la mejor respuesta a tu cuestionamiento y que te alivie mucho.

Camilo.-

Guido Tomás dijo...

Tus escritos (exceptuando los del Transantiago) son muy versátiles. Me da la sensación de estar leyendo a distintos "Arieles Cruces" en distintos estados anímicos.

Saludos :D

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