Esta entrada la iba a escribir después, pero paso el dato sobre el uso del puntaje PSU anterior porque el proceso para postular a las Becas y Créditos finaliza el 22 de noviembre, es cosa de que miren el calendario. (
Espacio multi-temático donde se abarcan problemáticas chilenas, tópicos relacionados con el transporte, comentarios personales de películas o libros, reflexiones bíblicas y escritos personales
martes, noviembre 15
Nuevos rumbos...
Esta entrada la iba a escribir después, pero paso el dato sobre el uso del puntaje PSU anterior porque el proceso para postular a las Becas y Créditos finaliza el 22 de noviembre, es cosa de que miren el calendario. (
miércoles, septiembre 7
Es hora de comenzar nuevos procesos

domingo, agosto 21
¿Será un cambio de paradigma?
jueves, agosto 4
Chile está desnudo
"Tuve varias oportunidades de cruzar la cordillera. La primera, frustrada en Diciembre de 2008 por la poca previsión. La segunda exitosa, en Mayo de 2009 que me dejó con ganas de volver. El segundo viaje en 2010 fue algo más largo y a la vez disfruté menos. Encontré a Santiago más deslucido que en 2009, como triste por el terremoto (o por Piñera, ya no sé). Ésta será la tercera vez en que vaya. Tengo grandes expectativas y muchas ganas de ir otra vez. Ganas de reencontrarme con algunos amigos, con esa ciudad maravillosa que es Santiago, con ese país con alma de pueblo chico, como alguna vez dijo alguien por ahí, con esa pequeña París que es Providencia y con ese traumático sistema de transportes que tanto dolor de cabeza trae a los trasandinos y tan felices hace a los turistas. Lo que sí es cierto e inevitable es que Chile cambió. No sé cuándo, porque no me di cuenta y tampoco creo que otros se hayan dado cuenta. Ese país es muy distinto a 2005 o 2006. Chile es otro y cambió tan lento que fue imperceptible. Como las placas, que siempre se mueven bajo la tierra y que sólo en contadas ocasiones dejan sentir su roce para provocar los tan fatídicos terremotos que son el sello característico de aquella tierra."
Prohiben entrada a estudiantes en Metro de Santiago por motivo de las protestas.
Me angustia todo lo que está pasando. Me da vergüenza que en Chile, para evitar una manifestación pública y pacífica, se le prohíba la entrada a los estudiantes en el Metro; que se divulgen datos personales de alguien para intimidar y bajar los movimientos sociales; que el Gobierno deje de autorizar marchas y el uso de espacios públicos para manifestar su descontento y para deslegitimar un movimiento que defiende una causa justa; que crean que pueden meternos el dedo en la boca con propuestas que NO solucionan el problema de fondo.
Carabineros revisando mochilas con lumazo incluido (hace 2 semanas)
Represión en la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile (hoy)
Me da vergüenza que haya gente que todavía defiende un sistema sociopolítico tan injusto y mediocre, me da vergüenza que los medios de comunicación tradicionales sirvan a los mismos de siempre y los periodistas no puedan informar las cosas tal como son. Me da vergüenza toda esa gente que quiere sacar a los militares a la calle y, lo que me da más vergüenza, es pensar que Chile realmente tiene tres mundos diferentes: el resto del país y una capital polarizada entre un lado rico (Plaza Italia para arriba) y un lado medio-pobre (Plaza Italia para abajo).
El problema de Chile no es que haya cambiado, de hecho, sigue siendo igual que hace muchos años. El tema es que ahora Chile está desnudo, esa imagen de país desarrollado donde a través del trabajo y el esfuerzo personal uno podía cumplir sus metas y proyecciones se acabó. Hace rato que las estructuras sociopolíticas huelen a muerto, hace rato que ya se sabía que el sistema político no funcionaba y no lograba canalizar las demandas ciudadanas, y no lo digo en virtud del "una vez que pasan las cosas todos dicen que sabían que iba a pasar" ... sino que era algo que se veía y se sentía.
No me da vergüenza mi país, tampoco me da vergüenza su gente; esa gente esforzada y luchadora incansable que vela por el bienestar de sus familias y de sus hijos; no me puede dar vergüenza la clase media que paga sus impuestos de forma honrada y no recibe ni una migaja por parte del Estado; mucho menos me pueden dar vergüenza los cientos y miles de padres de familia que día a día trabajan por sueldos injustos para poder dar de comer a sus hijos.
Sería demasiado populista decir que me da vergüenza absolutamente toda la clase política, porque sé que en algún recóndito sillón de alguna de las instituciones que rigen los poderes del Estado hay uno que otro político honesto. Sería demasiado fácil también catalogar a todas las huestes de verde (Carabineros) de cobardes y matones por hacer uso indiscriminado de sus fuerzas contra gente que lleva cartelitos o que va a marchar. Sería también muy fácil comentar que los desgraciados violentistas de siempre merecen las penas del infierno, ¿pues acaso sus vidas no son un infierno a estas alturas?
Siento una frustración enorme, una rabia tremenda y una pena que me deja un enorme nudo en la garganta, un llanto reprimido que perfectamente podría tener espasmos y es que, en estos momentos, Chile no me parece un buen lugar para criar a mis (futuros) hijos. Me daría una pena tremenda que uno de ellos me preguntara alguna vez: "¿Papi? ¿Por qué los policías le pegan a los niños y lanzan bombas lacrimógenas a los colegios? ¿Es que acaso no piensan que podrían ser sus hijos?" ... y tenga que decirle que en este país de mierda se nos hace pelear entre nosotros para dejar tranquilos a los mismos de siempre.
Me da una impotencia enorme ver cómo toda una masa de ciudadanos pide cambios concretos, cambios justos, cambios realmente radicales y necesarios para poder vivir en una sociedad mejor; y que los que tienen el poder para hacerlo -en teoría, porque el sistema sociopolítico tampoco deja mucho margen de acción- no hagan nada por nosotros ni por las generaciones futuras.
En las redes sociales se ven conversaciones más valiosas y reflexiones más certeras que en las cúpulas políticas, la gente vive un descontento no sólo en el ámbito de la educación, sino que también en otras materias.
Pero más pena me da que haya gente que ni siquiera sepa lo que está pasando. Gente que vive, literalmente, en otro mundo, en una burbuja. Gente que piensa que los pobres eligieron ser pobres y que les faltaron méritos o esfuerzos para llegar a ser ciudadanos honrados. ¿A cuánta gente, en las poblaciones, se les niegan oportunidades de trabajo por el domicilio donde viven? ¿A cuántos se les cerraron las puertas de la educación en sus narices y tuvieron que valérselas por sí mismos aprendiendo que la calle era el único mundo donde podrían sobrevivir? ¿Acaso ninguno de ustedes ha pensado que, estando en el pellejo de ellos, harían las mismas atrocidades y quizás hasta cosas peores? No los justifico, la violencia no tiene justificación, pero sí tiene sus motivos, y es que cuando toda una sociedad te margina, ¿qué más le puedes pedir a la gente?.
Me da pena por aquellos a quienes llamamos "hijitos de papá", porque tampoco es culpa de ellos el ignorar lo que pasa acá abajo, ni mucho menos es culpa de sus padres que probablemente también se saquen la chucha trabajando para darle lo mejor a su familia. No es culpa de ellos tener dinero y poder darse el lujo -porque eso es en Chile- de llegar a la universidad en auto, de pagársela al contado y de no tener que endeudarse con un banco a 20 años para poder tener un trabajo, ni mucho menos es culpa de ellos que nosotros tengamos que mendigarle al Estado una ayudita y no nos la den porque somos de clase media.
La culpa es del sistema, un sistema que no permite que se crucen, que no permite que los ricos conozcan a los pobres y viceversa, porque claro que debe ser terrible -para un economista- mirar los índices de cesantía y sentir pena porque la economía del país no aprovecha todos sus recursos, pero puta que debe ser distinto mirar esos números y ver que los papás de tu mejor amigo no tienen trabajo y tienen que andar mendigando de casa en casa o vendiendo lo que no tienen para poder subsistir.
Este sistema sociopolítico, en que los de un lado no coinciden con el otro, además de fomentar la ignorancia, los prejuicios y los resentimientos de una clase contra otra, hace un tremendo daño, y es que cada cual va a velar por su grupo económico. Cuánta pena me da cuando verbalmente pelean ricos contra pobres, siendo que si se conocieran probablemente serían amigos y se darían cuenta que tienen muchas cosas en común, aparte de ser seres humanos propiamente tales.
Me da pena que Chile, en cuanto a estructuras socioeconómicas, sea un país tan segregado, tan injusto y tan poco humano. Me da pena que haya gente que, justamente, por estas cuestiones de la vida, ignore los problemas que viven los demás y piensen que todos los que protestan son comunistas, que todos los estudiantes que están en las calles son unos vagos de mierda y que piensan que queremos que se nos regale todo en bandeja, cuando en realidad, simplemente queremos oportunidades reales y poder darle una vida mejor a nuestros hijos y a los que vienen detrás de nosotros, porque todos estos cambios no son necesariamente para nosotros, sino para las generaciones futuras.
La intransigencia de la que habla el gobierno, en realidad, no es más que tenacidad, coraje y persistencia. Pues si no alzáramos la voz ninguno de estos temas estaría en el tapete, seguiríamos riendo con las estupideces que dice Piñera y de gobierno del cambio sólo nos quedarían las palabras rimbombantes de sus ministros y sus cambios ínfimos y mediocres. El gobierno quiere que volvamos a clases, pues volveremos cuando resuelvan nuestras demandas, hay cosas mucho más importantes que un año de estudio, por ejemplo, el futuro de nuestros hijos.
Yo no quiero que mis hijos vivan en un país tan injusto, un país donde, en vez de sentirnos acogidos y jugando de local, nos sintamos prisioneros y pensemos que las autoridades y el sistema político que tenemos no está a la altura de sus ciudadanos. No remataré con un ¡Viva Chile mierda!, diré ¡Vivan los chilenos mierda! Porque este país no es ni de los estudiantes, ni de los empresarios, es de los chilenos o tiene que serlo.
Yo sí creo que se pueden cambiar las cosas y se pueden mejorar las condiciones de vida de todos nosotros, ya basta de vivir en una sociedad tan absurda y ridícula.
Visión Siete: Palos para estudiantes de Chile (vea desde el 01.15)
Ariel Cruz Pizarro
sábado, julio 30
¿Por qué quiero ser profesor?
En estos momentos de plena movilización estudiantil, con algo más de dos meses sin tener una clase o tener que estar sentado escuchando la cátedra de un profesor, comprenderán que el tiempo libre es mucho, es excesivo cuando se está en la casa y se va esporádicamente a alguna de las formas de movilización. Pues bien, todos sabemos que cuando hay tiempo libre, también hay tiempo para la reflexión y para la duda. Una de mis tantas dudas existenciales era si realmente quería continuar con mi carrera o preferiría ser Psicólogo. Y hoy, inconscientemente, gracias a cierta personita, logré responderme a cabalidad esa pregunta tan capciosa.
¿Por qué elegí (y quiero) ser profesor?
Razones las hay muchas. Con mis capacidades y mi puntaje en la PSU me daba para ser todo lo que podría interesarme. Tuve la opción de estudiar para ser abogado, cientista político, sociólogo, antropólogo, psicólogo, filósofo, estudiante de lengua inglesa, de literatura... y de haber trabajado más la prueba de Matemáticas -que reconozco, dejé de lado al escoger ser profesor de Historia- pude ser también economista, pero no, elegí Historia y quiero ser profesor.
Una razón es práctica. El psicólogo (infantil) trata los problemas conductuales o psicológicos que presentan ciertos pacientes, puede servir de figura guía y puede también ayudar a un niño para que cumpla sus sueños o se sienta más seguro tanto de sí mismo como dentro de la sociedad que le rodea. No obstante, tiene un problema de alcance. Sólo podrá ayudar a quienes acudan a él (y quienes puedan pagarle). Un profesor tiene mayor alcance, no tiene una decena de niños a quienes guiar, son decenas y hasta cientos de estudiantes, y todos sabemos que, en la práctica, un buen profesor con verdadera vocación puede marcar muchas más vidas que un psicólogo.
Otra de las razones tiene que ver con mi experiencia de vida. En el Instituto Nacional aprendí a conocerme y a explotar al máximo los dones que se me dieron. Si pude hacerlo no fue precisamente por el colegio en sí, sino porque ciertos profesores me instaron a ser más, a sacar lo mejor de mí mismo, a cultivar esos talentos, a hacer cosas productivas con ellos. Y de la misma forma en que ellos me ayudaron a ser feliz al valorarme, al apoyarme para ser más y al apoyar a otros tantos, yo quiero hacer lo mismo con las generaciones posteriores, o más que eso, con los niños.
Para mí, los niños no son alumnos, son estudiantes. Y yo no soy tampoco un maestro que se sienta a dar cátedra y establece un diálogo unilateral, pues ellos aprenden de mí y yo de ellos. Está en las manos de nosotros, los profesores, el futuro no de un país, no de un colegio, está el futuro de esos niños, de esos adolescentes. Están en nuestras manos todos sus sueños, sus frustraciones, sus deseos, sus proyecciones.
Mucha gente tiende a ser derrotista o pesimista y cree que no se pueden cambiar las cosas, que no se puede cambiar la sociedad en que vivimos por una más justa y más digna, y creo que tienen razón, a menos que se produzca un cambio sociopolítico abrupto (léase Revolución) no va a pasar. No obstante, eso no es motivo para dejar de creer que es posible cambiar el mundo.
Para mí, con cambiar el mundo de una persona me basta, con que deje de pensar en la resignación y en el fracaso para que descubra las virtudes que tiene y se sienta capaz de hacer algo útil por sí mismo me basta. Me basta con cambiarle el switch a alguno de mis alumnos, para que descubra sus capacidades, para que las explote, para que sepa que puede cumplir sus sueños, que puede cumplir sus metas... si se lo propone y se compromete a ello. Sé que el mundo real es difícil y que, normalmente, tendemos a chocar contra la pared.
Bielsa lo señala: "Nosotros deberíamos aclararle a la mayoría que el éxito es una excepción. Los seres humanos de vez en cuando triunfan. Pero habitualmente desarrollan, combaten, se esfuerzan, y ganan de vez en cuando. Muy de vez en cuando." ... pero ahí está el tema. Yo no quiero enseñarles que deben ganar, quiero enseñarles primeramente quienes son, cuáles son sus capacidades y a no rendirse ante la adversidad, a ser tenaces, a ser fuertes, a ser valientes, a ser dignos. Me importa un carajo si sacan o no puntaje nacional en Historia -aunque, si me tocase hacer un preuniversitario, ÉSE sería mi objetivo- sino que se aprendan a valorar, que tomen conciencia de que no deben resignarse a la derrota antes de luchar una batalla, que deben luchar por lo que consideran justo y deben ser consecuentes consigo mismos.
Retomando a Bielsa, los profesores no somos profesionales cualesquiera, somos líderes y debemos serlo porque trabajamos guiando a quienes enseñamos. Comprenderán que la similitud entre un profesor y un entrenador de fútbol es bastante singular -haciendo algunas salvedades- pero no deja de ser cierta.
Un futbolista argentino, el Kily González, hablaba así de don Marcelo Bielsa, quien por cierto es una de las pocas figuras mediáticas a quienes respeto y admiro. "Es que Marcelo fue el técnico que sacó lo mejor de mí. Bielsa me convertía en un crack. Explotaba todas mis cualidades y mejoraba mis defectos. Me dio lo que me faltaba como jugador. Buscaba la perfección. Y eso que la perfección no existe... Pero él la buscaba igual. El te exigía a full. El ejemplo está en Ariel Ortega. ¿Cuándo lo viste al Burrito corriendo por toda la cancha a Roberto Carlos? Bueno, Bielsa lo logró. Equivocado o no, convenció a un montón de monstruos de su estilo de juego. Y te hablo de nenes como Batistuta, el Cholo Simeone, Sensini... Y encima era buena gente. Bueno, yo puedo estar hablando tres horas de Marcelo Bielsa... Fijate que no hay jugador que te hable mal de él. Yo lo admiro, marcó una época e hizo historia, porque ganó los Juegos Olímpicos. Que no dirija es una pérdida para el fútbol argentino". Eso quiero hacer yo, quiero demostrarles a mis estudiantes que sí son capaces, que se la pueden, que pueden ser los mejores, que haré hasta lo imposible para que lo sean y daré todo de mí en la sala de clases para que ellos sean felices.
Un buen profesor marca vidas, puede enderezar el camino de algún estudiante descarriado, puede apoyar a algún estudiante que se sienta débil, puede ser incluso hasta el segundo padre y ser un confidente. Un buen profesor no es el que te entrega conocimientos, es el que te hace un mejor humano, el que te da valores, el que te enseña a ser íntegro, el que te corrige cuando estás mal, al que le importan sus estudiantes, un buen profesor es aquel que saca lo mejor de sus estudiantes y les insta a superarse.
En resumidas cuentas, quiero ser profesor para que mis estudiantes logren realizarse como personas, para que cuando salgan del colegio sepan quienes son y sepan cuáles son sus capacidades y qué es lo que quieren ser; para que tengan opinión propia y no les metan el dedo en la boca; para que tengan pensamiento crítico y no se dejen llevar como ovejitas por el rebaño; para que el día de mañana sean buenos padres, buenos profesionales y puedan legarle algo positivo a sus hijos.
Podría dar muchas otras razones más, pero ésas son las principales. Lo decidí hace poco más de medio año, antes de dar la PSU, y confirmo mi decisión. Seré profesor y no seré uno cualquiera, me esforzaré por ser el mejor, no para mi orgullo o mi curriculum, sino para mis futuros estudiantes.
Gracias y espero estar a la altura de tamaño compromiso.
Ariel Cruz Pizarro
sábado, julio 23
Patiperreando solo y con Rosita en La Florida y Quinta Normal - 28.06.11
28 Junio 2011: Paseo con Rosita y paseo solitario en La Florida
Parto comentando que Rosita es una amiga de la Escuela de Verano, con la cual pasé un excelente día y espero que se repitan instancias como ésa, pues es agradable compartir el tiempo con gente como ella. Eso sí, no me hueveen con cosas que no van al caso. Ahora continúo. Después de varias semanas de paralización -las que todavía siguen- decidimos juntarnos para conversar y aprovechar de ponernos al día en varios ámbitos. Para ello, quedamos de juntarnos en las afueras de su facultad.
· La Previa
Como es de costumbre de su humilde servidor y patiperro, les cuento que antes del viaje estuve cocinando arroz, para poder llevar arroz con carne a la junta, pues almorzaríamos juntos de lo que lleváramos. Una vez que tuve terminado el arroz y calenté la carne, la metí en un termo, tomé mis cosas y me fui directamente a su facultad.

A es el sector de mi casa y B es el sector de su facultad.
El viaje fue bastante expedito. Tomé un colectivo en las afueras de mi casa hasta estación Vicente Valdés, me dispuse a bajar rápidamente las escaleras pero... me encontré con un peor estado físico que antes. Cuando iba al colegio bajar rápido las escaleras no me era problema, ese día me costó un poco más y ha de ser por falta de práctica. El tren afortunado fue el P.3003, el mismo con el cual se inauguró la Línea 1 en 1975.

El tren P.3003 en la interestación de Cumming y Santa Ana

Estación Cumming y el tren N.2052
Me bajé en la estación Cumming. La verdad es que no conocía mucho del sector de Barrio Brasil, pese a ser un sector tradicional y ser parte de los circuitos culturales que se hacen en la ciudad. Lo entretenido del asunto, es que siempre que voy a alguna parte me preguntan cosas sobre ese sector y no puedo ayudarles porque soy tan nuevo como ellos en el reconocimiento de ese espacio. Así me pasó cuando alguien me preguntó cómo se llegaba a la Plaza Brasil. Yo, ni idea tenía.

En solitario hice la caminata en amarillo, desde la estación Cumming hasta la intersección donde Rosita me contó que estaba su facultad, la cual es Agustinas con Brasil. En el camino, recuerdo haber visto algunas calles empedradas, un terreno baldío en Agustinas, haber chocado las manos con una señora que venía de una verdulería y, por supuesto, ver su facultad con los lienzos de paro.

Escuela de Gobierno y Gestión Pública de la Universidad de Chile, en Paro.
El primer alivio que tuve que ver la facultad y encontrarla. Pensé que sería mucho más difícil y que no podríamos juntarnos, afortunadamente pude encontrar el edificio. Otra cosa que me sorprendió fue ver una sede del Preuniversitario Pedro de Valdivia en la misma esquina, no es que me sorprendiera su existencia -pues, como dato, la gente de liceos emblemáticos usa las sedes céntricas por un asunto de conectividad- pero nunca la había visto.
· Rosita
El segundo alivio fue que pudimos encontrarnos y vernos. En lo personal, debo admitir que soy piti (modismo chileno que quiere decir ciego o con cierto grado de ceguera), así que puedo ver muchas caras conocidas y no siempre las reconozco, así que si me ven en la calle y no los saludo, no es de mala educación, es porque no los veo. Por este motivo, fue bueno que pudiéramos vernos y reconocernos.
Como bien sale en el mapa de arriba, la parte celeste es la que caminé junto a ella, como verán no fue mucho e irónicamente terminé llegando a la Plaza Brasil, el mismo lugar donde me habían preguntado cómo llegar. Como consejo, lo mejor que uno puede hacer cuando anda buscando un lugar es preguntarle a la gente de los locales comerciales del sector, así uno prueba la confianza que uno puede depositar en ellos para una futura ocasión y uno tiene respuesta asegurada a su inquietud. Otra anécdota del viaje es que me encontré con Guido, un compañero de curso que estudia la misma carrera que Rosita, en la esquina de Agustinas con Brasil.
La Plaza Brasil es bastante bonita, no saqué fotos porque estaba más concentrado en la conversación por razones obvias, pero de todos modos es bastante bonita y amplia, aunque se ve también que puede ser un tanto peligrosa si uno no toma ciertas precauciones, como todo lugar del centro de la ciudad.
Una vez que almorzamos, decidimos caminar hacia Quinta Normal, pues hace años de años que no entraba al parque del lugar y quería ver si estaban los museos abiertos. En lo personal, no soy de esas personas que adora ir a los museos y empaparse de toda esa cultura, pero a veces me bajan las ganas de visitar lugares que no conozca y los museos encajan en esa categoría, además que es fome ir a un museo en solitario, lo entretenido es ir con alguien a quien también le interesen esas cosas, como Rosita.

Caminata desde Plaza Brasil a la Quinta Normal.
En la caminata no me pude percatar que pasamos por la Peluquería Francesa, un lugar tradicional que además de ofrecer servicios de peluquería tiene muestras de antigüedades y cosas por el estilo, pues es una peluquería que data de fines del siglo XIX. Algún día que pase por ahí veré si puedo contarles más sobre ella.
Respecto a la Quinta Normal, debo decir que es uno de los espacios más amplios y hermosos que he visto en la ciudad. Tiene muchos árboles, el ambiente es bastante tranquilo -aunque a esa hora abundaban los escolares- y sirve mucho para caminar y conversar, los cuales eran nuestros propósitos.


Lamentablemente, a causa del terremoto, existen muchos espacios en remodelación o que están cerrados. De ellos, el que más me preocupaba era el Museo Nacional de Historia Natural (que era uno de mis objetivos) también se encuentra cerrado, aunque revisando en Internet pude ver que están realizando exposiciones en diferentes lugares mientras se remodela el edificio.
Una vez terminado nuestro paseo por la Quinta Normal, nos fuimos al Metro para que ella pudiera llegar a su hogar. Lo curioso es que nos equivocamos de andén y llegamos a Blanqueado, así que entre risas tuvimos que cambiar de andén y dirigirnos a la estación donde ella tiene que bajarse. Fue el tren P.3013 el que acogió nuestra conversación.

El tren P.3013 en Carlos Valdovinos
· Anécdotas varias e ideas para La Florida
Estando solo nuevamente, me bajé en Carlos Valdovinos para sacar algunas fotos. Estos últimos años no he salido mucho de paseo, por eso los pocos días en que lo hago, me gusta aprovecharlos al máximo, es decir, hasta que es tarde y tengo que llegar irremediablemente a casa.
Esperando en Carlos Valdovinos, el tren P.3030 (que era el que seguía al P.3013) presentó una avería, comenzó a oler a quemado, no sé muy bien en realidad cuál era la avería en sí, pero toda la gente salió por precaución durante unos momentos. Minutos más tarde, me percaté que Carlos, un estudiante de Ingeniería Comercial y que es de mi generación del Instituto Nacional, estaba en uno de sus vagones así que nos fuimos conversando hasta Bellavista de La Florida. Como bien sabemos, institutanos hay por todas partes.
· De lo malo viene lo bueno, dicen por ahí

Estación Trinidad
Yo seguí mi camino por la Línea 4 hasta llegar a la estación Trinidad. En mi cabeza, se me ocurrió que podía esperar a ver si aparecía uno de mis conductores amigos del recorrido E10, al cual hace casi un año que no lo veo.

El desplazamiento es desde A hasta B en el recorrido E10.
Para poder esperarlo y ubicarlo mejor, deduje que el punto que más me servía era Rojas Magallanes con Jardín Alto, pues tiene muchas ventajas comparativas: no hay que cruzar tanto de una calzada a la otra (en caso de verlo en el paradero contrario), venden pan y está cerca del terminal, así que si lo veo y se me pasa, puedo tomar su bus cuando vaya bajando en sentido contrario.

La ejecución del plan fue simple. Caminé desde la estación Trinidad hasta el paradero más cercano del recorrido E10. Me puse en medio de la calle a mirar cuál de las dos pasaba primero (Ida o Vuelta), y justo vi la que iba hacia Jardín Alto en el semáforo. Corrí como desaforado (parte celeste) hasta el paradero donde paraba el bus, en esa parte de Santa Amalia la vereda está levantada pues la calle tiende a inundarse y... llegué. Pude tomar el bus, aunque me apenó mucho verlo, era el WH-2097, uno de mis favoritos del ex terminal Victoria. Me propuse tomarle una foto cuando viniera de vuelta.
Llegué a la esquina convenida, me senté en el paradero a esperar, pasaron varias E03 y E10, pero ninguna tenía en su interior al conductor que buscaba. Tras harto rato de esperar al conductor, apareció la WH-2097 de vuelta. En las fotos notarán el cambio notorio entre su estado actual y el que tenía hace un año.

Estado actual del bus

Estado del bus hace un año
La causa de su mal estado es que chocó hace algunos meses y no la arreglaron muy bien que digamos. Es una pena porque era un bus bastante bonito y bien cuidado. En la esquina, también pude ver el bus que conducía el conductor al que esperaba, por lo que perdí la paciencia (llevaba como media hora esperando) y decidí que era mejor averiguar si seguía trabajando en la empresa antes que esperar infructuosamente.

El bus que manejaba el conductor al que buscaba
Estando en el lugar, decidí caminar hacia arriba. Pude apreciar a uno de los perros vagos del sector. Anteriormente, este mismo lugar fue el que inspiró uno de los cuentos más buenos que he hecho y que se llama "Una botella de agua". Me dio mucha pena mirarlo así, por lo que aproveché de comprar pan en uno de los negocios que está cerca. Compré una decena y le guardé uno, pero el perro escurridizo ya no estaba en su caja.

· La nueva forma de llegar a casa (o eso creí)
Al no verlo y no encontrarlo, por la hora, me pareció sensato ir a mi casa. Para ello, hice el camino a pie desde Rojas Magallanes con Tobalaba hasta Trinidad con Tobalaba.

Sector al cual me voy a referir

Detalle de la caminata de norte a sur. La flecha indica mi casa
Nunca en mi vida había hecho este camino, por lo que me generaba harta curiosidad. La verdad es que, en un principio, se me hizo bastante largo pero nada de tedioso, como iba a paso lento me dediqué a registrar los lugares, a entender los momentos y a disfrutar, sobre todo, del camino.

La avenida Tobalaba está junta al canal San Carlos. Este canal artificial data de 1820, fue construido para unir al río Maipo con el río Mapocho (sur a norte) y sus aguas son turquesas en la zona sur, pasando a ser cafés por los sedimentos en la zona norte, especialmente cuando desemboca en Providencia.
Tobalaba, que en su momento era de cemento, se me fue transformando con el andar de los pasos en un camino de ripio donde no transitaba casi nadie. No había gente, a lo más un par de perros vagos, era la soledad en plena ciudad y yo estaba/estoy fascinado con eso.


Lo primero que me llamó la atención, aparte del lugar, era el destino de los pocos autos y la gente que transitaba por esta parte de la avenida. Es un lugar llamado Hacienda Tobalaba donde realizan eventos, más información no sé al respecto, pero asumo que hay canchas de fútbol pues vi entrar gente con zapatillas de fútbol puestas.

Más adelante, me encontré con la Planta de Producción de Agua Potable de la empresa Aguas Andinas, que es la empresa que surte de agua potable domiciliaria a mi sector y a gran parte de la ciudad.

Me sorprendió lo solitario del lugar. Desde Tobalaba se pueden apreciar los cerros y las cosas que están detrás del terreno, que es enorme. La vista es bastante hermosa, sobre todo en la tarde. Más adelante, me encontré con uno de los misterios más grandes de mi vida: la planta hidroeléctrica La Florida. Siempre, desde cerca de mi casa, vi esta planta con sus cosas pero nunca supe cómo se llegaba ni qué eran exactamente todos esos tubos.

Visión satelital de la Hidroeléctrica La Florida
Pues bien, anduve averiguando por aquí y por allá, y supe que usan agua canalizada desde el río Maipo -no sé si a través del Canal Las Perdices u otro- y la utilizan para mover las turbinas devolviéndolas en el Canal San Carlos.


La existencia de esta planta explica las torres de alta tensión que corren por avenida Tobalaba. Honestamente, no tengo la menor idea de adónde irán a parar todas esas torres de alta tensión ni sus cables, es una de las preguntas que me hago y que pretendo responderme en algunos paseos futuros. De todos modos, esta parte fue/es de las más entretenidas porque acá termina la avenida Tobalaba para los autos y sigue un camino peatonal. La continuación es justamente ese puente que ven ahí, donde cruzan personas y ciclistas.

Marcado en rojo el camino peatonal que seguí
La verdad es que el camino peatonal que se forma es y no es la calle Tobalaba. Es Tobalaba porque hay entrada para las casas que se emplazan en el sector, las casas son de materiales como madera o cosas así, se escuchan ruidos de gallos y es un sector bastante campestre. De hecho, son sus habitantes los que trabajan el terreno agrícola que está pegadito a mi villa, donde venden alfalfa y ahora hay caballos y vacunos.
Y no es Tobalaba porque, en realidad, la calle principal que usan los agricultores, los caballos y la gente del sector es el que está abajo. El camino peatonal que uso yo es un sendero que está pegado al canal San Carlos donde están los límites de las casas, asumo que la gente usará este sendero para dirigirse al norte y cruzar por el puente.


· Y no llegué a casa tan temprano...
La fotografía final es de la intersección de Trinidad con Tobalaba, cuando ambos caminos (el de abajo/normal y el de arriba/peatonal) se unen. Estando a un par de cuadras de mi casa, sentí culpa por no haberle podido dar el pan al perro vago, así que... me devolví hasta Rojas Magallanes con Tobalaba. A causa del tiempo, este trayecto lo hice rápido, caminé bien rápido pero, pese a ello, no pude llegar con luz natural a la esquina de Rojas Magallanes.

La parte de Tobalaba con ripio, pasado la Hacienda Tobalaba
Cuando llegué al paradero donde estaba el perro, nuevamente no lo vi. Así que tomé una de las hallullas (típico pan ovalado chilensis), la partí en varios pedacitos y deposité cada uno de esos pedacitos en la caja donde dormía, cosa de que al verlos pudiera comer algo. A propósito, recordando ese día, habrán notado que estuvo nublado. Pues bien, esa noche fue una de las más frías de este invierno.
· Llegando a casa usando el método convencional
A las 18.20 pude tomar un bus del recorrido E10 para llegar a mi casa usando el método convencional. El ejemplar que tomé fue el BJFP-23, uno de los minibuses más bonitos de esa línea, anda bien cuidado y vistoso con los colores de Chile en el logo Mercedes Benz.

Me demoré casi 10 minutos en llegar a la avenida La Florida. El bus se fue repleto pues mucha gente trabaja en el sector o necesita salir de ahí. En la avenida, esperé un rato y tomé un bus del 102 que, increíblemente, correspondía a un bus articulado (Busscar Urbanuss) de placa ZN-6472. Para variar, este bus estaba hecho bolsa.
Me bajé en José Miguel Carrera con La Florida y caminé hasta mi casa, llegando por fin a mi hogar después de un grato día con Rosita y patiperreando en solitario. Finalmente, darle las gracias a ella por compartir parte de su tiempo conmigo y ya veré que otro paseo o viaje les cuento para que vayan conociendo más. Mis saludos y gracias por leer.
Ariel Cruz Pizarro
jueves, julio 7
Promesas
Promesas
Opcional: Música de fondo -> El valse d' Amelie
No creo en los amigos eternos, pero sí en las gratas compañías; no creo en las promesas y juramentos pues las palabras se las lleva el viento, pero sí considero los hechos y las acciones como cosas dignas de ser tomadas en cuenta; intentaré no depender de nadie, hacer todo por mi propia cuenta, valerme de mi propio esfuerzo y de mis propias energías, pues así no molesto a nadie y no le importuno el momento a nadie, no obstante, si alguien me necesita, siempre estaré disponible, incluso si ya me ha fallado, pues mi ley es dar, e intentar recibir lo menos posible.
Mi misión es resguardar a los demás, ver a los que van cayendo para recogerlos y devolverlos a la vida, observar desde arriba todo lo que pasa. Mi mayor placer es conocer a las personas, saber cuáles son sus fortalezas y cuáles sus debilidades, para poder ayudarlas de mejor manera o apoyarlas en lo que necesiten. La observación es mi forma de descubrir el mundo, observando voy comprendiendo todo, ya sean las mismas personas, ya sea el sistema de relaciones que las une (o las separa), ya sean las estructuras en las que nos movemos como sociedad.
Prometí dar lo mejor de mí en todo ámbito, ofrecer lo mejor que tengo tanto en el trabajo como en las relaciones personales, para no quedarme después con la ingrata sensación del "pude haberlo hecho mejor". De igual forma, prometí que nada me haría caer ni retroceder en mis posturas, que a mi modo iba a defender lo que creo justo, lo que creo correcto, lo que me parece defendible y me parece sensato; que no me iba a entregar a ninguna tendencia política o ideológica específica porque ninguna de ellas se iba a mojar el potito por mí cuando yo lo necesitara. No creo en los partidos, creo en las personas, creo en los ciudadanos y creo en las ideas, vengan de izquierda, vengan de derecha, vengan de dónde sea.
Prometí que no me iba a dejar llevar por la masa, que siempre mantendría el tamiz de mi pensamiento crítico y de la evaluación punto por punto para adherir a algo, prometí que ningún obstáculo me iba a vencer, que aunque los problemas parezcan montes inamovibles, de todas formas no me dejaría vencer y no retrocedería un solo centímetro. Porque la vida es como un partido de fútbol, si retrocedes o dejas de ir a la ofensiva, le entregas en bandeja el partido al rival, eso es algo que no se puede ni debe hacer.
Pero así también, como me prometí todas estas cosas, la vida me ha enseñado también que el mayor disfrute está en las cosas pequeñas, en los detalles de la vida. Por el mismo motivo, los problemas que tuviera los iba a resolver por mi propia cuenta, preocupándome más de la acción que del tamaño del mismo; dejándole al de arriba las cosas que no pudiera resolver. Esa satisfacción hace que me pueda volcar a disfrutar la vida, a valorar cada instante, ya sea desde un punto de vista estético (fotografía), ya sea desde la óptica literaria (escribir), ya sea desde la forma práctica, porque la vida hay que vivirla, hay que aprovecharla, hay que sentirla, hay que disfrutarla.
Por último, y esto quizás le ayude a algunos en la U, sean de mi carrera o de otras. A la universidad voy a disfrutar, no a pasar ramos. No es que sea un fanático acérrimo de la lectura y/o mi disciplina, pero me encanta aprender cosas nuevas, conocer realidades, conocer personas, entender y valorar la diversidad tanto del pasado como del presente, las culturas y las cosas cotidianas.
Por lo mismo, no me preocupo de pasar ramos, ni tampoco me mato pensando en una nota o trabajando para sacar una nota; me parece que es mucho más sano estudiar para aprender y trabajar para saber, que estudiar para pasar y trabajar para una nota en un papel. Porque, digámoslo con todas sus letras, ¿qué gracia tiene ir a la universidad agobiándose por los trabajos que hay que hacer y por los libros que hay que leer? ¿qué gracia tiene ir a la universidad pensando que todo es una carga, que todo es un problema, que todo es un mero deber?
Nunca he tenido sexo, y pretendo ser virgen para el matrimonio, pero ¿qué no les suena más lógico que es más fácil llegar al orgasmo haciendo un buen "trabajo" durante toda la relación que pensando solamente en el orgasmo por el orgasmo? Pongo este ejemplo para que se note lo transversal de cómo afecta a nuestra vida la forma en que enfrentamos los problemas (o desafíos). Quien busque solamente el orgasmo y nada más que el orgasmo sin ver todo lo demás que implica una relación está condenado a la frustración. Yo no soy alguien que pretenda ser un frustrado de por vida.
La vida, como dije, es para disfrutarla. Hay que darse el tiempo para disfrutarla, para entenderla, para valorarla. Y también hay que darse el tiempo para conocerse, para valorarse, para entenderse, porque qué sacamos con vivir sin saber lo que vivimos y qué sacamos con ser sin siquiera tener conciencia de lo que hacemos o de lo que pensamos que somos. Esa es mi forma de ver la vida, no sé cómo será la de ustedes, no tengo idea si les servirá de algo esto, pero lo comparto, no son todos mis secretos, pero a su vez constituye a grandes rasgos lo que creo ser y lo que quiero seguir siendo.
Ariel Cruz Pizarro
viernes, junio 24
El sistema educativo chileno: lo que hay y lo que quiero (Parte 2)
Esta Parte 2 aborda el sistema universitario chileno. Me parece de suma importancia que lo lean, tanto egresados, como universitarios activos y estudiantes que están próximos a entrar a las universidades, pues yo acá comento lo que sé y he constatado, no obstante, me parece que es mucho más enriquecedor que aporten sus puntos de vista, sus vivencias y sus creencias.
1. El paso previo a la Universidad: la Prueba de Selección Universitaria, el NEM y los quintiles

El sistema educacional chileno debe ser uno de los más estresantes en lo que se refiere al proceso de admisión que se hace a la Universidad. Durante todo un año, los jóvenes se preparan -además de rendir el último año de colegio- para realizar la P.S.U.
La PSU es una prueba estandarizada, de selección múltiple (preguntas de alternativas), que mide los conocimientos logrados por los alumnos en las áreas de Matemáticas, Lenguaje y Comunicación, Ciencias Naturales (Biología, Física, Química) y Ciencias Sociales, durante los cuatro años de enseñanza media/secundaria.
El puntaje que saques en cada prueba es determinante para que puedas elegir la universidad que quieres y la carrera que quieres. El máximo puntaje es de 850 puntos, que es tener todas las respuestas correctas. Por cada cuatro respuestas incorrectas, se descuenta una respuesta correcta, por lo que se te va restando más puntaje a medida que más te equivoques.
El problema que se plantea con la PSU tiene que ver más con la práctica que con la teoría. La prueba está hecha para medir conocimientos, toma en cuenta habilidades y aptitudes, pero son ejercicios de conocimiento. O sabes, o no sabes. Se entiende, por tanto, que solo los jóvenes que pudieron ver todos los contenidos curriculares de la enseñanza media están en condiciones de rendir una prueba excelente, el resto (que es casi la mayoría del país) llega en serias desventajas.
A ese primer problema, debemos agregarle la gran solución que el mercado propone: los preuniversitarios. Creo que Chile debe ser el único país en que un joven estudiante de Cuarto Medio (último año de secundaria) debe rendir al máximo en el colegio y preparar la prueba en una institución privada externa porque el colegio no alcanzó a darle todos los contenidos. ¿El problema? Además del estrés que supone, es algo que entenderán de inmediato, si la gente no tiene dinero para pagar un colegio, menos lo tendrá para prepararse en un preuniversitario, que por cierto sólo tiene eso de nombre... deberían llamarse "Preparaciones PSU".
En conclusión, en la mayoría de los casos los mejores puntajes de la PSU se obtienen porque el colegio alcanzó a entregar todos los contenidos curriculares y/o el estudiante logró pagar un buen preuniversitario. Si no tienes dinero para pagar un buen colegio y/o un buen preuniversitario, dile adiós a tu oportunidad de elegir la universidad que quieres y la carrera que desees.
** Por cierto, existen casos meritorios que responden a la "garra chilena" y el espíritu de superación que nos caracteriza, son casos que dan mucha esperanza y corresponden a jóvenes que viven en localidades rurales y que a duras penas, con mucho esfuerzo y dedicación, logran sacar un excelente puntaje en la PSU. ¿No me cree? Revise el caso de un joven chilote.
1.1 Experiencia personal con la PSU
Gracias a mi estadía en el Instituto Nacional, a haber tomado preuniversitario Cpech en 3º Medio de Matemáticas y de Historia (lo entretenido es que tomé el curso de 4º Medio), al propio Preuniversitario del Instituto Nacional y tras haber hecho clases, durante todo un mes, a gente de mi edad que también iba a dar la PSU de Ciencias Sociales, logré sacar puntajes satisfactorios, útiles al momento de postular, pero inútiles al momento de postular a algún beneficio.
Matemáticas: 650
Lenguaje y Comunicación: 693
Ciencias Sociales: 822 (sí, tuve 2 malas ¬¬)
Es cierto que en 4º Medio también tomé el preuniversitario Pedro de Valdivia, en los cursos de Matemáticas y Lenguaje, pero deserté a mediados de año porque simplemente no podía sostener la carga académica y necesitaba superar mi promedio de notas.
La PSU es una prueba que se debe planificar. Dentro de mis planes, la única opción de beca que podía tener era la de Puntaje Nacional (sí, sacar los 850), por lo que me esforcé para obtener ese puntaje en la única prueba donde sabía que podía hacerlo. Lamentablemente tuve dos respuestas incorrectas de las setenta y cinco preguntas, quedando sin beneficio.
1.2 El asunto del NEM (Notas de Enseñanza Media)
Este tópico también es bastante estresante para los alumnos de Cuarto Medio. Para que se entienda brevemente lo que pasa. Se suman los promedios de todos los ramos anuales de los cuatro años de enseñanza secundaria, se cuenta el número de notas ingresadas y se saca el promedio que, normalmente, suele ser muy parecido al promedio que sale sumando los promedios generales de cada año.

El NEM tiene una ponderación importante, que va entre un 15% a un 35% para ingresar a las carreras que imparten las universidades tradicionales (ya veremos eso y entenderán a lo que me refiero). Si tuviste un mal rendimiento en algún año de la enseñanza media, tendrás mayor presión para la PSU porque tendrás que compensar lo que te falta de NEM con el puntaje de la prueba.

Tabla de conversión de NEM a puntaje ponderado PSU - Agenda del Instituto Nacional 2010
Como pueden apreciar, mi NEM fue de 6.4, lo que en puntaje ponderado equivale a 702 puntos. Con estos puntajes de PSU y NEM pude presentar mis postulaciones para las carreras que pertenecen a las universidades tradicionales. A pesar de todo mi esfuerzo y espíritu de superación, nada de esto sirvió para postular a beneficios. YO NO TUVE BECAS. El único beneficio al que pude postular (y que tengo) es el crédito que da el Fondo Solidario, y ése te lo dan por estar en una carrera del CRUCH y por situación socioeconómica, no por mérito académico. Ahora procedo a detallarles bien las becas y los requisitos que se piden.
1.3 El asunto de los quintiles
Para acceder a los beneficios sociales que entrega el Estado chileno. Cada persona que dé la PSU y requiera de estos beneficios para estudiar en la Universidad, debe llenar un formulario de situación socioeconómica declarando sus ingresos, el número de personas que componen el hogar y un resumen de los gastos de la casa.
En el año 2011, según el sitio de Universitarios.cl, los primeros cinco quintiles son los siguientes:
1º quintil: ingresos per cápita inferiores a $58.933. (US$ 118 aprox)
2º quintil: ingresos per cápita desde $58.934 hasta $100.814 (US$ 118 - US$ 201 aprox)
3º quintil: ingresos per cápita desde los $100.831 hasta $159.805. (US$ 201 - US$ 319 aprox)
4º quintil: ingresos per cápita desde los $159.807 hasta $286.399. (US$ 319 - US$ 572 aprox)
5º quintil: ingresos per cápita exceden los $286.406 (más de US$ 572)
Aquí verán que es DETERMINANTE el quintil en el cual estés para obtener becas. Créditos los tienen casi todos.
2. Becas y Créditos para la Educación Superior
El Ministerio de Educación es quien administra las becas y créditos que se otorgan para quienes estudien en universidades tradicionales y universidades privadas acreditadas. Aquí una breve reseña de cada una (para más información hagan clic en los links de becas y créditos).
- Beca Puntaje PSU: Esta beca es destinada a estudiantes que obtienen mejor puntaje a nivel nacional o regional en la PSU del año 2011, que hayan egresado de establecimientos de enseñanza media municipalizados, particulares subvencionados o corporaciones de administración delegada y que pertenezcan a los primeros cuatro quintiles de ingresos socioeconómicos. Financia $1.150.000 del arancel del primer año de carrera. En resumidas cuentas, o sacas 850 puntos o no tienes esta beca, es así de simple. El resto de los años, te las arreglas con otras becas y/o créditos.
- Beca Excelencia Académica: Esta beca es destinada a estudiantes que estén dentro del 5% de los mejores egresados en el año 2010 de establecimientos de enseñanza media municipalizados, particulares subvencionados o corporaciones de administración delegada. Yo no obtuve esta beca porque de los 682 alumnos de 4º Medio que estudiamos en el Instituto, mi lugar fue el 63º. Esta beca la obtuvieron los primeros 33. Para hacer el cálculo más sencillo, si en tu colegio son 2 cursos de 45 alumnos, los 4 o 5 mejores alumnos de la generación pueden aprovechar esta beca. El resto NO.
- Beca Bicentenario: Esta beca está dirigida a estudiantes de escasos recursos que hayan tenido un buen rendimiento académico y que se matriculen en una carrera regular de alguna de las 25 Universidades del Consejo de Rectores. Una de las mejores becas que da el Gobierno, pues incluye alimentación y se extiende por toda la carrera. Muchos de mis compañeros la tienen, se requiere estar en los últimos dos quintiles socioeconómicos para obtenerla (si en tu familia son 4 personas, el ingreso familiar no puede exceder los $405.000, pues el máximo de este quintil son $100.814 per cápita, algo así como US$200). Si no cumples con los requisitos socioeconómicos, perdiste.
- Beca Nueva Milenio: Esta beca es destinada a estudiantes egresados de enseñanza media (no importa el año de egreso) y que se matriculen en primer año en una carrera conducente al título de Técnico de Nivel Superior en las Instituciones de Educación Superior Elegibles determinadas por el Ministerio de Educación o en Carreras Profesionales Acreditadas al 31 de Diciembre de 2010 en conformidad a la ley N° 20.129 e impartidas por Institutos Profesionales. Ignoro la situación de esta beca porque es para Institutos Profesionales y Carreras técnicas. Es el equivalente pobre de la Juan Gómez Millas, porque financia sólo $500.000. También debes pertenecer a los benditos dos primeros quintiles económicos.
- Beca Juan Gómez Millas: Destinada a estudiantes egresados de establecimientos de enseñanza media municipal, particular subvencionado o corporaciones de administración delegada (no importa el año de egreso) que tengan una situación socioeconómica deficitaria y que eligen seguir estudios superiores en alguna Universidad del Consejo de Rectores o Instituciones de Educación Superior Privadas, debiendo ambas estar acreditadas por la CNA al 31 de diciembre de 2010. No conozco gente que la tenga, también debes cumplir con pertenecer a los dos quintiles socioeconómicos, sino también perdiste. También esta beca está disponible para estudiantes extranjeros, ignoro cómo la sacarán considerando que también les piden pertenecer a los dos benditos quintiles socioeconómicos.
- Beca Hijos de Profesionales de la Educación: Esta beca es destinada a estudiantes hijos/as de profesionales de la educación y del personal asistente de educación, que se desempeñen en establecimientos educacionales regidos por el D.F.L. (Ed.) N° 2 de 1998 y por el decreto Ley N° 3166 de 1980 que se matriculen en primer año en las Universidades del Consejo de Rectores, en Universidades Privadas, Institutos Profesionales o Centros de Formación Técnica con plena Autonomía. Una amiga tiene dos padres profesores y obtuvo esta beca, por lo que el beneficio sí existe para los mortales. Puedes pertenecer a los cuatro primeros quintiles.
- Beca Vocación de Profesor: Es una de las becas más publicitadas por este "gobierno del cambio (já!)" que consiste en ayudas económicas y hasta semestres en el extranjero para los estudiantes que tengan una excelente PSU y opten por estudiar Pedagogía (Profesorado).
Para estudiantes que ingresan a carreras regulares de pedagogías en 2011:
- PSU mayor a 720 puntos : beca arancel real + matrícula + aporte de $80.000 mensual + 1 semestre en el extranjero
- PSU mayor a 700 puntos : beca arancel real + matrícula + aporte de $80.000 mensual
- PSU mayor a 600 puntos : beca arancel real + matrícula
Bien. Supongo que notarán que sacar alguna beca en este sistema es casi imposible. No se premia el mérito académico ni el esfuerzo (al menos, no el mío y el de muchos compañeros que no fueron parte de ese hermoso 5% de mejor promoción del colegio y/o que no sacaron ningún puntaje nacional ni recibieron desayuno ni felicitaciones en La Moneda). Como bien dice la frase de facebook: "para tener una beca tienes que ser Jimmy Neutron y, por sobre todo, vivir bajo un puente". ¿Qué es lo que nos queda al resto de los mortales? Lindos créditos
2.1 Créditos de Educación Superior
Se reconocen dos mecanismos de créditos que son los que la mayoría de los estudiantes utiliza para poder costear sus estudios.
- Crédito de Fondo Solidario: Beneficio que se otorga a los estudiantes de las Universidades del Consejo de Rectores, también denominadas Universidades Tradicionales, para financiar parte o el total del arancel de referencia anual de la carrera.
Es un crédito otorgado en UTM (Unidad Tributaria Mensual) con tasa de interés anual del 2% anual. Se comienza a cancelar después de 2 años de haber egresado, pagando anualmente una suma equivalente al 5% del total de ingresos que haya obtenido el año anterior.
Este crédito es compatible con cualquiera de las becas de arancel y con el Crédito con Garantía del Estado hasta un monto máximo determinado por el arancel de referencia de la carrera respectiva.
El plazo máximo de devolución es de 12 años, en general, y 15 en caso de que la deuda sea superior a 200 UTM. La recuperación de estos recursos permite que las nuevas generaciones de estudiantes soliciten estos mismos beneficios.
Para obtener este crédito DEBES pertenecer a los cuatro primeros quintiles socioeconómicos (nuevamente vamos al caso ejemplo. Si tu familia la componen 4 personas, el ingreso familiar total no puede exceder los $1.145.596, porque el ingreso per cápita máximo es de $286.399). Yo obtuve el Fondo Solidario por estar en el tercer quintil, no obstante, tengo muchos compañeros y compañeras, en mi querida Universidad de Chile, que NO tienen este beneficio. Así que olvídense de eso de que todos los que estudiamos en universidades tradicionales nos salvamos el trasero con el Fondo Solidario, es más, hay gente que conozco que tiene que costear sus carreras con los dos créditos y tiene doble deuda.Por cierto, aprovechando. Para obtener el Fondo Solidario, se debe postular a éste llenando el formulario de postulación con los datos socioeconómicos que te piden. A principio del primer año, se te comunica que debes imprimir un pagaré, legalizarlo y firmarlo para que actives tu beneficio. En el caso de la Universidad de Chile, el papel se imprime entrando en la Cuenta UChile que te hagas, te metes a "Documentos de matrícula y cobranza", se imprime y, dentro del plazo que te indiquen, vas a Torre 15 para legalizarlo y firmar. Asumo que en otras universidades será un proceso similar.
- Crédito con Aval del Estado (CAE): Es el crédito que los financia a todos (o casi todos). A diferencia del Fondo Solidario que tiene un 2% de interés, éste tiene un 5,6% promedio. He aquí con las definiciones oficiales.
Es un beneficio del Estado que se otorga a estudiantes de probado mérito académico que necesitan apoyo financiero para iniciar o continuar una carrera en alguna de las instituciones de educación superior (IES) acreditadas que forman parte del Sistema de Crédito con Garantía Estatal.
Usualmente, para que una persona pueda acceder a un crédito privado, se le exige un aval con ciertos ingresos que aseguren el pago de la deuda. Esto es especialmente válido en el caso de estudiantes.
En este sistema de financiamiento estudiantil, los garantes de los alumnos beneficiarios son las instituciones de educación superior y el Estado. Las primeras otorgan una garantía académica, asegurando el pago en la eventualidad de que el alumno abandone los estudios, mientras que el Estado es aval del beneficiario (garantía estatal) hasta que éste haya pagado por completo el crédito.
Ambas garantías en ningún caso significan condonar o “perdonar” la deuda. El responsable del pago será siempre el alumno, de manera que si la institución de educación superior o el Fisco se ven obligados a pagar el Crédito de un alumno, tendrán luego todas las atribuciones legales para exigirle a éste la devolución del dinero.
Se otorga en UF. Comisión Ingresa, la institución pública que administra el Sistema de Créditos con Garantía Estatal, determina anualmente la tasa de interés, buscando el menor valor posible aplicable a créditos de este tipo en el mercado. A modo de referencia, desde su creación, la tasa de interés final del Crédito no ha superado UF + 6,1% anual y su promedio histórico es aproximadamente de UF + 5,6% anual (para créditos a 15 y 20 años).
No existe un nivel de ingresos familiares preestablecido que deba acreditar un postulante para obtener el Crédito. El beneficio se asigna cada año hasta donde alcancen los recursos presupuestarios disponibles y las vacantes para alumnos con Crédito en las instituciones de Educación Superior. En todo caso, la cobertura del beneficio, focalizado mayoritariamente en el 60% de las familias de menores recursos, ha logrado escalar progresivamente en estos 5 primeros años, hasta alcanzar este 2011 a postulantes de los primeros tramos del quinto quintil, cuyos ingresos por persona superan $300.000.
Para saber cómo lograr el crédito haz clic aquí, si quieres responderte las preguntas frecuentes haz otro clic acá, si quieres saber qué instituciones tienen CAE haz clic aquí también. Una vez hecho esto (no es necesario que hagan clic en todas partes, pero les dejo la información a su disposición), comprenderán que los créditos son la gran alternativa de financiamiento de la educación superior. ¿El problema? Acá, además de ganar las universidades, también ganan los bancos. Pues el CAE no lo da el Estado, lo da un banco. O sea, es un negocio redondo para todos, menos para los que estudiamos y para las propias universidades tradicionales (ya veremos porqué).
Video de Estudiantes de Medicina de la Universidad de Valparaíso (Chile)
Un tercer crédito es que da la CORFO (Corporación de Fomento a la Producción), pero ése se suscribe directamente con la banca privada y un aval que te garantice. Lo entretenido es que comienzas a pagarlo de la misma forma en que se paga un crédito bancario, poco tiempo después que lo tomas.
2.2 Comparativas entre Créditos
Para que se note la diferencia entre ambos créditos y lo salvaje que es el sistema de financiamiento de la educación superior chilena, lo haré con mis propios datos. Que conste que acá estoy haciendo una muestra de referencia, se supone que el Fondo Solidario da el crédito en UTM y el del Aval del Estado en UF (la misma unidad que se usa para inmobiliarias y algunos bienes raíces).
Carrera: Licenciatura en Historia
Universidad: Universidad de Chile
Categoría: Tradicional / Estatal
Duración: 4 años
Arancel anual: $1.997.000 (casi US$ 4.000)
Fondo Solidario: 1.997.000 * 2% anual = 2.036.940 * 4 = 8.147.760
Aval del Estado: El mecanismo del crédito con aval del Estado funciona de la siguiente manera: Tú pides el financiamiento, se asigna un valor en UF para el financiamiento que pediste, se asigna el valor de la cuota mensual con CAE, el número de cuotas a pagar (240 = 20 años) y multiplicas el valor de la cuota por el número de cuotas que pagarás y... listo, ¡calculaste tu deuda!
En mi caso, utilicé el simulador para saber cuánto adeudaría si financiara toda mi carrera con CAE. Según éste, tomando el crédito a 20 años (sí, los plazos son 10, 15 o 20 años para pagar), mi cuota mensual será de 3 UF, y son 240 cuotas las que debo pagar. Calculemos.
UF = $21.872 pesos chilenos (US$ 43.7 aprox)
3 UF = $65.616 pesos chilenos actuales
Deuda total (3 UF * 240) = $15.747.840 pesos chilenos actuales
Fondo Solidario: 8.147.760
Aval del Estado: 15.747.840
La mayor parte de los estudiantes universitarios chilenos financia sus estudios con el crédito con aval del Estado. Este sistema de financiamiento perjudica a las familias, a los futuros profesionales, a las propias universidades que con sus altos aranceles logran autofinanciarse y ganan los bancos y los ricos. El crédito con aval del Estado es sencillamente usurero, en mi caso casi se paga el doble de lo que cuesta realmente la carrera, no se pueden repactar las deudas ni pagar en menos plazo, lo único que puedes hacer es pagar más de una cuota a la vez. Considerando que egresaría con 22 años, terminaría de pagar el CAE recién a los 44 años, eso sin contar con los estudios de Pedagogía que le siguen a la Licenciatura para poder ejercer como profesor, es decir, voy a tener hijos y todavía estaré endeudado.

3. Tipos de Universidades
En Chile no existe el concepto de universidad estatal gratuita. ¡NO EXISTE! Acá las universidades estatales reciben del Estado menos del 20% del presupuesto que manejan para poder subsistir y realizar investigaciones. Más del 70% de los gastos de la Universidad los cubren directamente los alumnos a través de los aranceles.
3.1 Universidades Tradicionales
Las universidades tradicionales son las pertenecientes al Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas (CRUCH). Existen universidades estatales dentro del CRUCH (como la Universidad de Chile, la Universidad de Santiago de Chile, entre otras), universidades que pertenecen a la Iglesia Católica (la Pontificia Universidad Católica de Chile, por ejemplo) y otros de entidades privadas.
Se tiene la creencia de que estando en estas universidades hay mayores oportunidades de empleo, mayores alternativas de financiamiento (Fondo Solidario) y que éstas tienen un estándar de calidad superior al de las privadas. No daré casos particulares, pero en estos momentos hay muchas universidades privadas que están al mismo nivel que muchas universidades del CRUCH y que cobran aranceles similares. La diferencia es más bien psicológica, aunque depende de las carreras, cada carrera o profesión tiene alguna universidad especializada en ella.
3.1.1 Proceso de postulación
El proceso de postulación se hace con los resultados de la PSU y el NEM a manos. Una vez que se publican vía Internet tus resultados, debes inscribir las carreras de las universidades tradicionales que quieres cursar por orden de prioridad. De esta manera, si no alcanzas a quedar en la primera, queda la segunda opción de prioridad y puedes postular a ella, si no la tercera y así.
Con mi puntaje PSU y NEM, me alcanzó para elegir Derecho, Administración Pública, Periodismo, Licenciatura en Filosofía, Lengua y Literatura Hispánica, Lengua y Literatura Inglesa, Psicología, Sociología, Antropología y ... Licenciatura en Historia. La única carrera donde no quedé fue Ingeniería Comercial, pues necesitaba sobre 700 en Matemáticas.
Cada carrera y cada universidad realiza sus propias ponderaciones, acá les pondré las de mi actual carrera (Historia) y la carrera de Ingeniería Comercial, que era una de las opciones que más me gustaba al tratar el estudio de la Economía.

Como pueden apreciar, hay una palabra que dice "Corte". Pues bien, dentro del proceso de postulación del año 2010, ése fue el puntaje ponderado que sumó el último matriculado en la carrera, es decir, el último que logró copar la vacante. Una vez que se llenan las vacantes o quedas bajo el puntaje de corte, estás obligado a pensar en otra opción. Gracias a Dios y a mis puntajes, yo no tuve que preocuparme mucho en ese aspecto, porque tenía la convicción de que quedaría y entré como 5º lugar dentro del proceso de postulación.
De todas maneras, hay que hacer notar algo en lo que hice mucho hincapié cuando escribí sobre mi elección de Licenciatura en Historia como carrera universitaria. En un sistema de financiamiento donde quedas tan endeudado, gran parte de los jóvenes elige las carreras más rentables no por vocación, sino que para aspirar a un mejor sueldo y poder tener un mejor estándar de vida. La presión que generan las familias y el entorno cercano para que los estudiantes elijan una de estas carreras de altos salarios puede llegar a ser brutal en algunos casos.
En general, para no darme más vueltas, existen tres tipos de universitarios: aquellos que eligen la carrera por su empleabilidad y su nivel de ingreso; aquellos que lo hacen por vocación y aquellos que no pudieron quedar en lo que querían y tuvieron que conformarse con las posibilidades que le daban sus puntajes PSU y su NEM. ¿No estaremos produciendo profesionales frustrados con este sistema? Yo elegí mi carrera por vocación, sé que no me pagarán mucho, pero es lo que me hace feliz y lo que me llena. Sin embargo, no todos tienen ese privilegio.
3.2 Universidades Privadas
Dentro de las universidades privadas se cumple el dicho: "Hay de todo en la viña del Señor". Existen instituciones solidísimas que compiten de igual a igual con las mejores universidades tradicionales, otras que son universidades emergentes o demasiado jóvenes pero que van bien encaminadas, y otras que sencillamente dan asco por su dudosa reputación y los malos profesionales que salen de ellas.
Cada universidad privada tiene su proceso de postulación, por lo que las personas que desean ingresar a una de ellas, debe informarse por su propia cuenta y contactarse con las instituciones para poder hacer los trámites. A modo de ejemplo, para esta entrada, una de mis amigas me contó que para ingresar a la Universidad Diego Portales (UDP), realizó un trámite de pre-postulación donde se entregan algunos datos importantes y, al momento de tener los puntajes en la mano, sólo fue necesario ver si el puntaje que tenía era más alto que el exigido por la universidad, para inscribirse y estar dentro de la institución.
Existen buenas instituciones como la UDP y varias más, y otras universidades que ni siquiera piden requisitos como puntaje PSU mínimo, alguna entrevista personal o algo por el estilo, les basta con que tú muestres $ y puedes entrar a estudiar la carrera que quieres. Por supuesto, estas universidades son las más cuestionadas por la falta de ética y el fin de lucro descarado, por lo que son estos mismos profesionales los que después ven dificultades a la hora de encontrar empleo.
Otro de los aspectos importantes de las universidades privadas es su poder económico. Estas universidades tientan a los mejores puntajes PSU y los mejores alumnos de los colegios con suculentas becas de arancel, algunas incluso les ofrecen la carrera absolutamente gratis con tal que ese estudiante las elija. En esto se produce una suerte de competencia desleal, porque las universidades tradicionales no pueden ofrecer estos beneficios ni becas de arancel para convencer a los mejores. Para muchos, sale más barato estudiar en una universidad privada que les da beca de arancel, que estudiar en una universidad tradicional o estatal con los beneficios sociales que entrega el Estado y/o los créditos universitarios. Algo que suena tan ilógico y estúpido, ocurre en Chile todos los veranos.
Conclusiones
Ya habíamos visto la desigualdad y la segregación social que ocurría en la educación básica y media. Pues bien, ahora vemos cómo estas dos cosas se mantienen y se agudizan en la educación superior. Para poder acceder a la universidad sin quedar endeudado, tienes que ser rico y que tus padres paguen todos tus estudios; trabajar para poder pagar tus estudios (y ni eso alcanza, porque el sueldo mínimo son casi $180.000 y la mensualidad universitaria promedio es de $220.000); o ser parte de los benditos dos quintiles socioeconómicos.
No hay premio para la clase media, no hay premios suficientes para el mérito académico, no se premian las actividades extracurriculares, sociales, deportivas (salvo en becas especiales), pues todo se hace en función de los puntajes que saques en la PSU y en tus calificaciones de enseñanza media.
El sistema educativo propicia la formación de profesionales frustrados, que no aman lo que hacen, que trabajan para poder pagar las deudas contraídas durante sus años de estudio, por lo que cada vez son más y más los chilenos infelices. A eso, hay que sumarle la sobreoferta de carreras universitarias que existe, generando más profesionales que los que el mercado puede absorber, en consecuencia, la gente termina trabajando en cosas distintas a las que estudiaron.
El Estado, al igual que con los establecimientos educacionales primarios y secundarios, no se ha puesto los pantalones en lo que se refiere a financiar la educación superior. Todo se lo ha dejado al mercado y a las entidades privadas, la educación pública vive una crisis terrible y, lo peor, el gobierno de Piñera con su ministro Joaquín Lavín, lejos de ofrecer una solución de fondo que acabe con la problemática, sólo ofrece más y más parches. La educación pública no tiene que ser la oveja negra del sistema educativo, debe ser la prioridad, y eso tiene que ser tanto en los niveles básico, medio y universitario, pues sino, ¿cómo quieren que se desarrolle Chile?
Próximamente... ¡Parte 3! La educación que me gustaría que recibieran mis hijos. Me despido con esto.
Hay razones para creer en una educación gratuita y de calidad. Las ideas y planteamientos, en realidad, son de Marcel Claude, economista de la Universidad de Chile.
Ariel Cruz Pizarro










