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jueves, febrero 16

Cambio de Letrero (Personal)

Al ritmo de The Story, hoy parto una reflexión bien personal, mi propósito no es que me lean, si no simplemente escribir y desahogarme un poquito. Hace tiempo que no lo hago y, creo, que es pertinente hacerlo. Sería más lindo e íntimo hacerlo en privado, en una hojita de papel, pero prefiero hacerlo aquí, a alguien puede servirle y me sirve de recordatorio.

Me he equivocado. Estos tres años me he equivocado, preferiría pensar que fue por ingenuo (en algún momento lo fue) pero estaría mintiendo, una parte de mí ya lo advertía. Si les puedo decir una cosa, es que la tibieza no lleva a ninguna parte. Estar al medio solo hace que, los de un extremo te abofeteen y los del otro también. Hay cosas en las que tender al centro sirve, como la política. Pero en otros aspectos, como la consecuencia, los ideales y, particularmente, las creencias religiosas, la tibieza es como una cizaña. Hay cosas que yo no transo, una de ellas son mis creencias, yo soy cristiano y, aunque no creo haber cometido tantas faltas graves, sí reconozco que me he equivocado harto, que he dejado de lado muchas cosas a las que debí darles mayor importancia y que quiero cambiar, mejorar.

Hay mucha gente que cree que la Biblia es un libro casi de condena al ser humano, que piensa que Dios es solo un Ser que castiga y reprende, que califica o crea perjuicios, que tu vida tiene que ser aburrida o tienes que ser tranquilo como una foto para cumplir sus mandamientos, en fin. En realidad, la clave es una sola, si lo amas, no vas a intentar pecar, pero no por miedo, si no por amor. Es como cuando uno tiene a sus papás y trata de que no lo reten, pero no por el condicionamiento o la reacción del reto, si no para que las relaciones sigan siendo amenas, para no dañar ese amor (que aguanta muchas cosas, por cierto). Al contrario de lo que mucha gente piensa, para mí, ser cristiano me ha hecho ser libre, porque, ¿qué es más liberador que el amor?

Entiendo y comprendo que para mucha gente sea difícil comprenderme o comprender a otra persona cristiana que realmente sea cristiana (porque mucha gente dice y no hace nada), la reacción debería ser parecida a la que yo tengo para los que creen en otras cosas. Yo también pasé por un período (para algunas personas es toda la vida) en que no sentía nada, tampoco me llamaba la atención y, en fin, vivía como cualquier mortal. La diferencia está en que busqué, por alguna razón siempre he tenido inquietudes espirituales, busqué, leí y sentí (después de mucho tiempo, no fue inmediato). Sé que son pocas las personas que realmente llegan a sentir ese amor, esa piedad, esa paz en sus vidas y me apena, fuera por mí, me encantaría que todas las personas, antes de declararse ateas o de negar a Jesús, le dieran una oportunidad y lo buscaran. Por eso escribo esto y también por el descuido que he hecho, quiero recuperar algo que me pertenece, y es esa paz. 

Esa paz divina de la que les hablo no implica meditaciones, sesiones de yoga, encierros a pan y agua, latigazos, lecturas kilométricas, privaciones ni llantos fingidos por culpas que nunca se han sentido. En mi caso, se trató de orar. Para muchos, orar significa hacer el rezo correspondiente, saludar para arriba y dormirse, pero una recitación de memoria no es un acto de comunicación. Orar es más que eso, todas las noches, desde pequeño, hablo con Dios, para alguien común sería hablarle al aire, pero cuando tienes inquietudes y vas recibiendo respuestas, notas que ese aire es mucho más que aire (aunque yo siempre lo tuve claro). No hay engaño en pedir, pero también uno tiene que tener fe, sin fe no se consigue nada. ¿Cómo se consigue la fe? ¡Buscando pues! Es como cuando tienes que estudiar, ¿cómo quieres aprender si no te lees el libro o lo que el profesor te dejó para que hicieras la prueba?

He vivido las tres cosas, la etapa de no sentir ni percibir nada, de ser quizás un poquito menos de indiferente; la otra hermosa de sentir esa paz, ese amor, esa sabiduría y sentirse también realizado; y la última que es el equivalente a tener un hermoso cultivo en un terreno y que se haya marchitado por falta de cuidado. La gente no pasa de la primera, pero no es ningún consuelo estar en la tercera. Me faltó disciplina. ¿Para qué vamos a estar con cosas? Uno tiene tiempo para lo que quiere y dispone, para el resto pone excusas. Yo la perdí de repente y, aunque la he intentado recuperar esporádicamente, no me ha resultado por falta de cuidado. 

Para alguien que nunca ha sentido nada, que nunca ha tenido una que otra inquietud espiritual, quien considere las creencias religiosas como un mito o algo desdeñable (no es que los mitos lo sean), quien hable pestes de Jesús cuando ni siquiera se ha dado el trabajo de leer las cosas que hacía y los propósitos que tenía, le resultará casi una patada en ciertas partes que yo le diga que soy cristiano, que amo a Dios y lo respeto, que intento ceñirme por mis mandamientos, que pretendo seguir siendo cristiano y que quiero recuperar esa cosilla especial que me hacía sentir el espíritu liviano (muchos nunca han podido sentirlo siquiera), esa tranquilidad de saberse querido y resguardado por Dios, ese amor de Padre que te corrige pero que también te perdona. Oh vamos, Dios es más bondadoso de lo que pinta la humanidad, pero claro, como los problemas suelen tener más resonancia que las bondades, he ahí un problema.

La gente, en estos tiempos, habla de los cristianos en un tono despectivo. No es que antes no haya sido así también (de hecho, el mismo Jesús anticipa que siempre sería así), pero a mí no me importa. Ya estuve inundado de las cosas de este mundo durante estos tres años y sé que la felicidad que tuve, en el largo plazo, terminó siendo un vacío. No pasé grandes crisis, tampoco me peleé con gente, pero abandoné por descuido lo más valioso que tenía y no voy a transar en ello. Me da igual si me apuntan con el dedo, se quieren alejar de mí o "misteriosamente" comience a ver más tropiezos en mi vida, estoy dispuesto a hacerlo por las convicciones que tengo. Hay gente que muere por un pedazo de tierra y por una bandera, yo lo hago por amor y por mis creencias.

Hay veces en que realmente quisiera que las demás personas pudieran estar en mi pellejo un tiempo, que pudieran ver las cosas con mis ojos y percibirlas con mis sentidos, esas pequeñas coincidencias que nunca son azarosas, esas cosas que he pedido y que se han cumplido, esas promesas escritas hace miles de años y que siguen vigentes para aquellos que creemos y amamos a Jesús. Los seres humanos podemos fallar, de hecho, últimamente yo siempre comento que los favores los hago en la medida de lo posible, y que en la amistad no prometo estar siempre, pero prometo hacer lo mejor que pueda. Lo hago así porque ya me he equivocado, ya he decepcionado a gente y, aunque suene quizás un poco raro decirlo, no me agrada dañar a la gente, sea que me haga daño o sea un amigo/a. Nosotros fallamos, pero Dios nunca me ha fallado. Al igual que muchos, cuando he estado más perdido y desorientado he acudido a él (porque claro, en tiempos de felicidad, ¿quién necesita una esperanza?), y me ha respondido, cada una de las cosas que he pedido, se han cumplido. No digo que vaya a ser la panacea y que se pueda pedir todo, y poco menos que se le pueda reclamar a Dios porque algo no se cumple (ja! como si fuera un contrato)... pero cuando estás entregado a lo que Él quiere de ti, en realidad, siempre encuentra la manera de darte lo mejor.

Estar con Dios no es sinónimo de felicidad extrema (como podría pensarse dado este escrito), de hecho, es bien derrotero en el aspecto humano. Siempre te pasan cosas, la gente no te entiende, te cuestionan, te intentan probar, tienes que escuchar comentarios como "¿Y por qué no te protege tu Dios de blábláblá?" o, peor, ver como a otros cristianos los molestan y te bajan ganas de romperles la boca (obviamente, uno pide que algún día sepan con lo que se están metiendo). Dios nunca prometió que seríamos felices a su lado, de hecho, nos señaló lo mismo que comenté antes pero en palabras más universales. Lo que sí prometió fue amarnos, conducirnos (cuando te entregas claro), cuidarnos, respaldarnos y ayudarnos en ese camino que llaman vida. Tampoco dijo que no seríamos probados, todo lo contrario, lo que más viviríamos serían pruebas, porque solo así se ve el valor de las cosas y se mejora. Leyéndome como humano me suena un poquito tonto quedarse en un camino tan difícil, pero la recompensa lo vale, ese amor divino y la promesa de la vida eterna lo valen por creces. Las cosas que yo podría y puedo hacer por Dios nunca serían suficientes para todas las que ha hecho Él conmigo, partiendo por el hecho de que esté aquí escribiendo esto.

Comprendo también que a la gente ajena a esto le pueda molestar que se predique en las calles, yo también pensé que era molesto cuando alguien se paraba en una esquina con un megáfono y se ponía a hablar sobre algún versículo de la Biblia. Pero creo que es algo necesario, los profetas también hacían algo parecido para hablar de la palabra de Dios y la reacción era la misma, la gente los aborrecía porque les decía en su cara que estaban mal y tenían que cambiar. (¿Cuál es la típica reacción? Que molesto... yo no estoy mal). Yo tengo que agradecerle un montón a la gente que se pone a predicar en las micros, porque más de algún buen palo me ha llegado ahí y me ha servido para cambiar cosas en las que estaba equivocándome, o me ha dado una palabra de aliento (ambas situaciones, sin que ellos sepan claro) cuando me he sentido solo, culpable y decepcionado. Las predicaciones, sean del modo que sean, operan del mismo modo en que lo hace un pescador, es tirar la caña con el anzuelo y esperar a que algún pez pesque. Ni siquiera se trata de que se queden embelesados escuchando la palabra de Dios o que se pongan a conversar después con el que está predicando, se trata de que alguien escuche, más de alguna persona que esté de paso escuchará, se quedará callada, continuará su camino y pensará en lo poco que escuchó. También es como hablarle al aire, pero yo lo veo más como poner una semillita.

Las cosas que he vivido, las que he logrado, las que se me han negado, en general, todo lo que es mi vida y lo que me ha permitido seguir viviendo, creo que ha sido gracias a Dios y gracias a las personas que Él puso para que me acompañaran. No creo que sea necesario hablarles de mi vida entera y de episodio tras episodio, porque aunque las cuente, en realidad, todo esto se trata de creer o no creer, de tener o no tener fe. Alguien que tenga el corazón cerrado y no quiera saber nada con Jesús, de seguro ni siquiera habrá llegado a esta línea o pensará seriamente un montón de cosas malas en su cabeza (¡a que soy adivino! que predecibles son las personas). Yo solo puedo dar las gracias, las gracias por ese simple hecho de poder vivir. 

Antes pensé que quedándome callado y hablando por mis acciones, hablando con mi vida, alguien iba a darse cuenta de lo bonito y genial que es tener una vida con Jesús. Dejar de preocuparse por cuestiones terrenales, dejar de tratar pequeños problemas como verdaderos monstruos, dejar de ver también la vida como algo vacío y saber que hay un propósito en todo esto, dejar de ver lo que no se tiene y pensar en función de lo que sí tenemos. La relación con Dios, aunque tradicionalmente se hace en una Iglesia, en realidad está pensada con cada uno. No es que eso excluya a la iglesia y no sea bueno que uno vaya, el punto es que la relación Dios-persona es algo personal, que cada uno va construyendo y cuidando con su vida, no son nuestros papás, ni nuestros hermanos, ni nuestros tíos, ni la gente de una iglesia o algún sacerdote los que van a hacernos estar más cerca o más lejos de Jesús, somos nosotros.

Respeto a la gente que tenga otras creencias y/o tendencias, también los amo y los quiero como seres humanos y prójimos que son, pero se pierden de muchas cosas por ignorancia, no es que sea su culpa directamente, pero si quisieran buscar y creer en algo que de verdad sirve, es verdadero y reconforta, me podrían entender y hablaríamos de las mismas cosas, no seríamos agua y aceite, sino agua con agua (o aceite con aceite, como lo prefieran). No transo en mis creencias, desde ahora en adelante, pretendo cambiar el letrerito de mi micro, desde "En Tránsito a Servicio" o "Posicionamiento" (o como quieran llamarlo, el concepto es el clave) ... a en servicio, ¿qué les parece? "Amando a Cristo". Quiero volver al lugar donde debería estar.

Para concluir, un versículo archi conocido pero que también se puede aplicar aquí: "Ahora permanecen la fe, la esperanza y el amor, estos tres; pero el mayor de ellos es el amor" (1 Corintios 13:13)

P.D = Realmente, el mundo y muchas de sus cosas, es bien fome cuando se ha cultivado la parte espiritual. Cultívenla, busquen una Biblia y pónganse a leer (si quieren, léanse Proverbios y los Salmos primero, o los cuatro Evangelios), reflexionen, oren. Hay cosas que cambian para bien.

miércoles, septiembre 7

Es hora de comenzar nuevos procesos

Advertencia: Este es un escrito personal, bien puede leerlo o bien puede preferir leer alguno que otro escrito interesante buscando en la columna derecha y moviéndose hacia abajo. En cualquier caso, le agradezco su visita.

La Vida Pasa tan Rápido | The life passes very fast | Ubi Sunt?

Hoy, aprovechando el tiempo libre disponible que tuve, pude mirar para atrás por unos momentos y darme cuenta, sin querer ser soberbio, de lo grande que estoy, de lo que he crecido y de las cosas que he tenido que pasar.

Santiago se me está quedando chico, cada vez son menos los lugares y las partes que me interesaría conocer, y aunque a veces me baja la melancolía por ello, porque toda esta aventura de conocer la ciudad se me está acabando; sé que el mundo es grande y que puedo ir a otras ciudades para poder satisfacer esa hambre de conocer, de fotografiar y de entender.

Todo lo que Dejaste en el Camino | Everything what you left in the Way

Cada día que pasa me siento más adulto, pero con la misma alma de niño. No más viejo como intento aparentar, sino que adulto. Ya no me siento perdido, ya no siento como que estuviera construyendo ese edificio llamado "identidad". Ya soy lo que soy, es cierto que nunca dejaré de crecer ni de aprender, pero ya el edificio ése está construido, está terminado.

Pese a ello, mucha gente fue responsable de que ese edificio pudiera recomponerse de ciertos golpes y pudiera cimentar bien sus bases. Muchas de esas personas ya pasaron por mi vida, dejaron su legado, su huella y se fueron, quizás por un rato, quizás para siempre. Me consuelo con haberlas conocido y que me hayan dedicado parte de su tiempo.

Transantiago | Rápido / Fast

El tiempo pasa volando, por eso me parece que lo mejor que uno puede hacer es aprovecharlo. Ya tuve mi tiempo de soledad, ahora me toca compartir con la gente, disfrutar de la compañía de todas esas personas que me estiman y, por sobre todo, poder compartir con ellos todas esas cosas que he aprendido con el paso de los años. ¿De qué sirve saber y conocer tanto si no se tiene a nadie quien quiera oír?

Ya pasó el tiempo de las soledades, ya pasó el tiempo de los espacios cerrados, ya pasó ese claustro voluntario; ya conozco la ciudad como la palma de mi mano, ya quisieran otros tener en su cabeza las conexiones neuronales que tienen las mías y evocar tantos lugares como estrellas se ven en el firmamento. Ahora me toca compartir, vivir, sonreír y ser feliz con el resto de la gente.


Tengo hambre de muchas cosas, hambre de comida, hambre de lugares, hambre de conocer personas y también hambre de amar. Espero poder canalizar toda esa hambre en hacer lo que tantas veces he querido, en cosas tan simples como poder ver más seguido a mis amigos, poder regalarles parte de mi tiempo, poder hacer que sean aún más cercanos, poder tener amistades que vayan más allá de una mera pantalla y sean de carne y hueso. Tengo hambre de poder pasear con mis amigos y verlos más en la realidad que en una red social.

Tengo hambre de amar como bien dije, que me dé por regalar flores, por empezar a sonrojarme sin poder controlarlo, por recordar el nombre de alguien a cada rato y hacer todas esas estupideces que tanto odio pero que tanto extraño también. Y es que durante cuatro años que no me interesa (locamente) ninguna mujer, es como si mi mente hubiera aniquilado todas mis pretensiones de querer pareja y hubiera hundido todas esas mujeres con las cuales, en algún momento de la vida, se me pasó por la cabeza la frase del "nos veríamos bien juntos, aunque quizás ella más que yo".

Amor en el centro | Love in the downtown

De todos modos, estoy feliz. Vivo mi vida, soy libre (como el viento) y soy feliz tal como soy, en el lugar donde estoy, con las personas con quienes estoy compartiendo y viviendo este momento. Sé que la vida es cíclica y, de la misma forma en que ahora me encuentro casi en las nubes, sé que también puede que después me toque estar abajo de nuevo. Lo que sí sé es que, para cuando llegue ese momento, no quiero estar solo de nuevo, quiero poder contar con alguien, poder tener una manito derecha que me ayude a afirmarme.

En todo caso, ya sea arriba o abajo, poco cambia mi filosofía y forma de vida. El tiempo y los años acá en este planeta me han enseñado que en la vida hay que sonreír, que ante las dificultades hay que luchar, que ante los problemas hay que razonar, decidir y resolverlos antes de que se vuelvan insostenibles; la experiencia me ha hecho entender que no soy dueño de nada, salvo de mis palabras, de mis decisiones y de mis sentimientos; por lo que no tengo razones para andar mirando el pasto del vecino ni envidiarle por ello.


Una gran lucha invisible fue la que se dio en mi interior durante años, hay batallas que marcan nuestras vidas y mi batalla por ser yo mismo es mi lucha de cabecera. Con los años, he aprendido que hay que ser como uno es ante todas las circunstancias, nunca traicionarse a sí mismos ni equivocarse deliberadamente; porque mentirnos a nosotros mismos además de ser bajo, es inútil.

Mis sueños son quimeras, quimeras que puedo realizar con esfuerzo, perseverancia y paciencia. Me conozco, estos años me han servido para aprender sobre mí mismo y poder conocer mis limitaciones, por lo mismo, sé las cosas de las que soy capaz y tengo claro que estoy para cosas grandes, quiero ser el mejor en todo lo que haga, pero no por el título o el reconocimiento, sino para poder dormir tranquilo y saber que he dado todo lo que he tenido que dar.

Atardecer en Punta de Tralca | Sunset in Punta de Tralca

Creo que soy feliz así como estoy, me siento algo maduro aunque creo que me falta mucho por aprender y por vivir, me siento seguro pese a que no me he visto expuesto a tantas luchas como muchas de las personas que me rodean y me siento abierto, abierto no a vivir nuevas experiencias, sino que a comenzar nuevos procesos.

Ya pasó el tiempo del transporte y quizás en otro escrito ahonde más el porqué me siento diferente con respecto al tema, ahora me toca dedicarme a otras cosas, quizás me salga algún pasatiempo nuevo o alguien me ayude a ocupar ese vacío de tiempo que quedó expuesto.

Nuestra Amistad Perdura | Our Friendship Lasts

Soy feliz.

Ariel Cruz

sábado, julio 30

¿Por qué quiero ser profesor?

Hace mucho tiempo que quería escribir una entrada como ésta, pero no había encontrado el momento propicio para hacerla. Pensé, incluso, en dejarla para algunos años más adelante, pues técnicamente una vez que salga de la Licenciatura en Historia puedo optar a continuar con Pedagogía (Profesorado), pero prefiero hacerla ahora.

En estos momentos de plena movilización estudiantil, con algo más de dos meses sin tener una clase o tener que estar sentado escuchando la cátedra de un profesor, comprenderán que el tiempo libre es mucho, es excesivo cuando se está en la casa y se va esporádicamente a alguna de las formas de movilización. Pues bien, todos sabemos que cuando hay tiempo libre, también hay tiempo para la reflexión y para la duda. Una de mis tantas dudas existenciales era si realmente quería continuar con mi carrera o preferiría ser Psicólogo. Y hoy, inconscientemente, gracias a cierta personita, logré responderme a cabalidad esa pregunta tan capciosa.

¿Por qué elegí (y quiero) ser profesor?

Razones las hay muchas. Con mis capacidades y mi puntaje en la PSU me daba para ser todo lo que podría interesarme. Tuve la opción de estudiar para ser abogado, cientista político, sociólogo, antropólogo, psicólogo, filósofo, estudiante de lengua inglesa, de literatura... y de haber trabajado más la prueba de Matemáticas -que reconozco, dejé de lado al escoger ser profesor de Historia- pude ser también economista, pero no, elegí Historia y quiero ser profesor.

Una razón es práctica. El psicólogo (infantil) trata los problemas conductuales o psicológicos que presentan ciertos pacientes, puede servir de figura guía y puede también ayudar a un niño para que cumpla sus sueños o se sienta más seguro tanto de sí mismo como dentro de la sociedad que le rodea. No obstante, tiene un problema de alcance. Sólo podrá ayudar a quienes acudan a él (y quienes puedan pagarle). Un profesor tiene mayor alcance, no tiene una decena de niños a quienes guiar, son decenas y hasta cientos de estudiantes, y todos sabemos que, en la práctica, un buen profesor con verdadera vocación puede marcar muchas más vidas que un psicólogo.

Otra de las razones tiene que ver con mi experiencia de vida. En el Instituto Nacional aprendí a conocerme y a explotar al máximo los dones que se me dieron. Si pude hacerlo no fue precisamente por el colegio en sí, sino porque ciertos profesores me instaron a ser más, a sacar lo mejor de mí mismo, a cultivar esos talentos, a hacer cosas productivas con ellos. Y de la misma forma en que ellos me ayudaron a ser feliz al valorarme, al apoyarme para ser más y al apoyar a otros tantos, yo quiero hacer lo mismo con las generaciones posteriores, o más que eso, con los niños.

Para mí, los niños no son alumnos, son estudiantes. Y yo no soy tampoco un maestro que se sienta a dar cátedra y establece un diálogo unilateral, pues ellos aprenden de mí y yo de ellos. Está en las manos de nosotros, los profesores, el futuro no de un país, no de un colegio, está el futuro de esos niños, de esos adolescentes. Están en nuestras manos todos sus sueños, sus frustraciones, sus deseos, sus proyecciones.

Mucha gente tiende a ser derrotista o pesimista y cree que no se pueden cambiar las cosas, que no se puede cambiar la sociedad en que vivimos por una más justa y más digna, y creo que tienen razón, a menos que se produzca un cambio sociopolítico abrupto (léase Revolución) no va a pasar. No obstante, eso no es motivo para dejar de creer que es posible cambiar el mundo.

Para mí, con cambiar el mundo de una persona me basta, con que deje de pensar en la resignación y en el fracaso para que descubra las virtudes que tiene y se sienta capaz de hacer algo útil por sí mismo me basta. Me basta con cambiarle el switch a alguno de mis alumnos, para que descubra sus capacidades, para que las explote, para que sepa que puede cumplir sus sueños, que puede cumplir sus metas... si se lo propone y se compromete a ello. Sé que el mundo real es difícil y que, normalmente, tendemos a chocar contra la pared.

Bielsa lo señala:
"Nosotros deberíamos aclararle a la mayoría que el éxito es una excepción. Los seres humanos de vez en cuando triunfan. Pero habitualmente desarrollan, combaten, se esfuerzan, y ganan de vez en cuando. Muy de vez en cuando." ... pero ahí está el tema. Yo no quiero enseñarles que deben ganar, quiero enseñarles primeramente quienes son, cuáles son sus capacidades y a no rendirse ante la adversidad, a ser tenaces, a ser fuertes, a ser valientes, a ser dignos. Me importa un carajo si sacan o no puntaje nacional en Historia -aunque, si me tocase hacer un preuniversitario, ÉSE sería mi objetivo- sino que se aprendan a valorar, que tomen conciencia de que no deben resignarse a la derrota antes de luchar una batalla, que deben luchar por lo que consideran justo y deben ser consecuentes consigo mismos.

Retomando a Bielsa, los profesores no somos profesionales cualesquiera, somos líderes y debemos serlo porque trabajamos guiando a quienes enseñamos. Comprenderán que la similitud entre un profesor y un entrenador de fútbol es bastante singular -haciendo algunas salvedades- pero no deja de ser cierta.

Un futbolista argentino, el Kily González, hablaba así de don Marcelo Bielsa, quien por cierto es una de las pocas figuras mediáticas a quienes respeto y admiro. "
Es que Marcelo fue el técnico que sacó lo mejor de mí. Bielsa me convertía en un crack. Explotaba todas mis cualidades y mejoraba mis defectos. Me dio lo que me faltaba como jugador. Buscaba la perfección. Y eso que la perfección no existe... Pero él la buscaba igual. El te exigía a full. El ejemplo está en Ariel Ortega. ¿Cuándo lo viste al Burrito corriendo por toda la cancha a Roberto Carlos? Bueno, Bielsa lo logró. Equivocado o no, convenció a un montón de monstruos de su estilo de juego. Y te hablo de nenes como Batistuta, el Cholo Simeone, Sensini... Y encima era buena gente. Bueno, yo puedo estar hablando tres horas de Marcelo Bielsa... Fijate que no hay jugador que te hable mal de él. Yo lo admiro, marcó una época e hizo historia, porque ganó los Juegos Olímpicos. Que no dirija es una pérdida para el fútbol argentino". Eso quiero hacer yo, quiero demostrarles a mis estudiantes que sí son capaces, que se la pueden, que pueden ser los mejores, que haré hasta lo imposible para que lo sean y daré todo de mí en la sala de clases para que ellos sean felices.

Un buen profesor marca vidas, puede enderezar el camino de algún estudiante descarriado, puede apoyar a algún estudiante que se sienta débil, puede ser incluso hasta el segundo padre y ser un confidente. Un buen profesor no es el que te entrega conocimientos, es el que te hace un mejor humano, el que te da valores, el que te enseña a ser íntegro, el que te corrige cuando estás mal, al que le importan sus estudiantes, un buen profesor es aquel que saca lo mejor de sus estudiantes y les insta a superarse.

En resumidas cuentas, quiero ser profesor para que mis estudiantes logren realizarse como personas, para que cuando salgan del colegio sepan quienes son y sepan cuáles son sus capacidades y qué es lo que quieren ser; para que tengan opinión propia y no les metan el dedo en la boca; para que tengan pensamiento crítico y no se dejen llevar como ovejitas por el rebaño; para que el día de mañana sean buenos padres, buenos profesionales y puedan legarle algo positivo a sus hijos.

Podría dar muchas otras razones más, pero ésas son las principales. Lo decidí hace poco más de medio año, antes de dar la PSU, y confirmo mi decisión. Seré profesor y no seré uno cualquiera, me esforzaré por ser el mejor, no para mi orgullo o mi curriculum, sino para mis futuros estudiantes.

Gracias y espero estar a la altura de tamaño compromiso.

Ariel Cruz Pizarro

lunes, julio 25

Confidencias varias

Advertencia: Este escrito es de carácter personal, de todas formas si desea leerlo me alegra, pues significa que le importo aunque sea un poquito (o tiene curiosidad sobre mí). Si no es el caso, no se preocupe, en la columna derecha, hacia abajo, están las demás secciones para que disfrute. Mis saludos, sea que lo lea, sea que no.

... ここで我々が行く (aquí vamos) ...

Una de las cosas que más me ha sorprendido, en este último tiempo, es que me han comentado que soy una persona (demasiado) estable, que no se aproblema con casi nada, que busca una solución racional a sus problemas y que, en el fondo, soy alguien a quien nunca ven necesitando ayuda o sintiéndose mal. ... lo que me sorprende no es que me lo digan -pues, de hecho, sé que soy así-, sino que varias personas me vienen comentando eso mismo en estos últimos meses, es como que toda persona con la que me junto me lo dijera... eso me extraña, pero me agrada.

...

Esta semana hice el cálculo con el dinero que tendría que pedir prestado -posiblemente a la CORFO- para ir a hacer un posgrado a Nueva Zelandia en Educación por un año y francamente quedé helado, es demasiado dinero y no pienso desembolsar tanta plata para conocer otro país.

Quería estudiar en otro país, además del hecho de que acá se reconoce muy bien a quien va al extranjero, porque quería conocer otro país y no ir de vacaciones a éste, sino que estudiar su cultura, estudiar sus costumbres y conocer otras cosas. Lamentablemente, en este escenario, me sale más rentable ir de vacaciones y... no es algo que vaya a hacer, es decir, me quedaré en Chile de todos modos.

La única forma por la cual podría ir al extranjero sería mediante una beca donde se me pagara la colegiatura y los pasajes. Solamente en el caso de postular -cuando sea el tiempo para ello- y quedar, haría un magister en Educación en otro país (preferentemente Australia, Nueva Zelandia o algún país de habla inglesa).

De no darse ese caso, tengo pensado estudiar un magíster en Educación en la Universidad de Santiago de Chile (USACH) o en la Universidad Diego Portales (UDP). O, si me pongo más ambicioso y se dan las condiciones, egresar de la universidad y estudiar Psicología en una universidad donde pueda compatibilizar mis horarios.

Aunque Dios sabrá, uno planea, Él dispone. Hace meses ni siquiera pensé que estaría acá escribiendo esto (y me parecía una quimera en su segunda acepción).
...

Respecto a lo mencionado antes sobre el amor, me dedicaré a hacer lo mismo que he hecho en este último tiempo: ignorar mis sentimientos hasta que la otra persona me dé pistas y me demuestre que me puede corresponder. No me voy a permitir el lujo de querer a alguien que no me querrá ni menos el de hacer que alguien me quiera cuando yo no podré quererle, hay cosas más productivas e importantes que hacer eso.

Por otro lado, hace poco recibí una pista que me dejó con bastante esperanza y con mucha tranquilidad en esa materia. No puedo darme el lujo de cometer errores ni de tirar por la borda mi felicidad por una mujer que no me dará lo que (realmente) necesito.
...

Respecto a la sección de diario de vida, creo que lo más conveniente es sólo narrar los viajes hechos en solitario para no pasar a llevar a nadie, aunque haré un par de excepciones y contaré paseos con algunas personas.

...

Creo que esas son todas las confidencias, estoy contento aunque me siento un tanto inútil por no estudiar nada durante todas estas semanas de movilización estudiantil.

Ariel Cruz Pizarro

lunes, julio 11

Seré tu ángel, aunque no creas en ellos

Advertencia: Nuevamente este escrito es personal, no se pase películas ni piense que es para usted después de leer esto, porque aunque tú seas la persona a la cual me refiero, de todas formas no te diré nada sobre mis sentimientos ni mucho menos te daré pistas sobre cómo desnudar mis emociones. Sí, reconozco que soy un cobarde, pero si me llegas a querer -alguna vez- tendrás que aceptarme así, tal como soy.

... here we go!

Eres una caja de pandora, igual que yo; eres casi una suerte de alma gemela; eres fuego y a la vez eres un pedacito de hielo. No creerías todo lo que me provocas, que no es mucho pero que tampoco es poco; es porque te veo desde arriba, cada vez voy descubriéndote más y cada vez veo tus contradicciones, las voy entendiendo, las voy imaginando y me voy poniendo en tu lugar.

Me interesas, me entretiene conocerte, incluso más que a otra gente, porque no dejas de parecerme frágil. Tal como lo oyes, me provocas ganas de abrazarte, de decirte que las tormentas algún día acaban, que no todo en esta vida es sufrir; me dan ganas de tomarte y llevarte a conocer el cielo, acariciar tu pelo y decir: "Estás en mis manos, no dejaré que nada te pase".

Me provocas dulzura, me provocas ternura. Cada vez que necesitas algo, me dan ganas de volar y darte lo que necesitas en tu mano; aunque no lo hago en todas las ocasiones siguiendo una de las lecciones que me enseñó esta vida "¡Ariel! Tienes que aprender a decirle que no a las mujeres". De todos modos, igual te trato mejor que a las demás. Si para el resto soy amable, para ti lo soy el doble. Si al resto de las mortales pienso en hacerle favores, a ti te los hago sin chistar.

Seré tu ángel, aunque no creas en ellos. No me importa, seré tu ángel igual, te guste o no. Pero ... sólo seré eso. No puedes quererme de la forma en que (normalmente) querría que me quieras, por diferentes motivos, por lo que sólo me dedicaré a salvarte tantas veces sea necesario, a ayudarte para que no te estreses innecesariamente, a cuidar de ti para que nada malo te pase sin pedir o buscar nada a cambio. Tendré la misma buena y/o mala suerte que he tenido con todas, seré tu compañero, seré tu amigo, pero nunca algo más que eso.

Es que, haciendo el símil con Paolo Giordano, somos como dos números primos, estamos lo suficientemente cerca como para vernos, pero de todos modos estamos separados, sin poder tocarnos, como el 11 y el 13; el 21 y el 23; el 41 y el 43; el 17 y el 19 ... y nunca nos vamos a tocar, porque no estamos hechos el uno para el otro ni para caminar juntos.

Me verás sonreír, quizás incluso hasta me veas sonrojar el día en que se me olvide reprimir mis emociones; puede ser que descubras que el brillo en mis ojos lo generas tú; puede incluso que te hable inconscientemente de mis sentimientos y te generes la idea de que realmente se trata de ti de quien estoy hablando; puede que por el golpe anímico de las cosas que me provocas me confiese en clave, diciéndote lo que siento sin que lo entiendas a propósito, o que me declare a través de esos pequeños detalles que te hago.

El punto es que nunca sabrás lo que me pasa, y si me llegas a acorralar y a descubrir, lo negaré, te mentiré, te diré que se trata de otra persona, incluso te diré sobre la otra persona y sobre qué cosas amo de esa otra persona, y lo haré solamente para protegerte, porque este ángel puede hacerte daño si baja a la Tierra y te enamoras de él.

¿Por qué puede que te haga daño? Es simple, el amor se trata de aceptar al otro tal como es, de quererlo con sus virtudes y defectos, pero... una relación amorosa también implica una proyección. Hay algo de ti que impide que me acerque más, una especie de frontera invisible que te hace un amor prohibido. Te puedo amar, pero no me puedo proyectar contigo. Eres casi perfecta, de no ser por ese defecto me tiraría a la piscina y lucharía por estar contigo pero ...

Prefiero renunciar a tu corazón, porque para poder amarte con todo mi ser tendrías que cambiar ese defecto, y yo no soy quien para hacer que lo hagas. Me quedaré como tu ángel, buscaré el modo de hacer que seas la mujer más feliz del mundo, te mostraré todo aquello que quieras conocer, te contendré cuantas veces lo necesites, daré lo mejor de mí para poder verte sonreír, y no pediré nada a cambio, pues no estoy en planes de recibir nada.

En cuanto a mí, prefiero renunciar a ti para que seas feliz; que conquistarte para cambiar ese defecto y hacerte mi mujer perfecta; no me molesta estar solo, no me molesta renunciar, tampoco es algo que me agrade, pero tengo que ser fiel a mis leyes y a mis sentimientos, me parece que es lo mejor para los dos. Si por segunda vez me acorralas y me haces confesar, pensaré en decírtelo, pues recién ahí consideraré mío tu corazón, y siendo eso algo irremediable, no me quedará más que aceptarte y aceptar mis sentimientos, aún pese a ese defecto que tienes de no tener alas de ángel ni de creer en ellas.

...

De todos modos, no es algo que me preocupe mucho, pues no es malo amar de la misma forma a más de una mujer, sería malo si no fuese soltero, pero lo soy. El día en que una de ellas me tome para sí, la otra no existirá para mis ojos. Mas, tampoco es algo que me preocupe mucho, queda mucho tiempo para que alguna de las dos se dé cuenta. Estoy casi seguro de que nunca lo sabrán.

Ariel Cruz Pizarro

jueves, julio 7

Promesas

Advertencia: Este escrito es personal y tiene por objeto recordar las bases sobre las que construí los cimientos de la identidad que tengo, mantengo y ejerzo con plenitud. Puede sonar algo fuerte, pero es algo así como mi ley humana de vida y, en este caso, más que hablar de mí mismo, quiero darle fuerzas a quienes las necesitan, a ver si a través de las palabras esa fuerza se transmite. Algo parecido a esto está plasmado en el discurso a una audiencia imaginaria.

Promesas


Opcional: Música de fondo -> El valse d' Amelie

No creo en los amigos eternos, pero sí en las gratas compañías; no creo en las promesas y juramentos pues las palabras se las lleva el viento, pero sí considero los hechos y las acciones como cosas dignas de ser tomadas en cuenta; intentaré no depender de nadie, hacer todo por mi propia cuenta, valerme de mi propio esfuerzo y de mis propias energías, pues así no molesto a nadie y no le importuno el momento a nadie, no obstante, si alguien me necesita, siempre estaré disponible, incluso si ya me ha fallado, pues mi ley es dar, e intentar recibir lo menos posible.

Mi misión es resguardar a los demás, ver a los que van cayendo para recogerlos y devolverlos a la vida, observar desde arriba todo lo que pasa. Mi mayor placer es conocer a las personas, saber cuáles son sus fortalezas y cuáles sus debilidades, para poder ayudarlas de mejor manera o apoyarlas en lo que necesiten. La observación es mi forma de descubrir el mundo, observando voy comprendiendo todo, ya sean las mismas personas, ya sea el sistema de relaciones que las une (o las separa), ya sean las estructuras en las que nos movemos como sociedad.

Prometí dar lo mejor de mí en todo ámbito, ofrecer lo mejor que tengo tanto en el trabajo como en las relaciones personales, para no quedarme después con la ingrata sensación del "pude haberlo hecho mejor". De igual forma, prometí que nada me haría caer ni retroceder en mis posturas, que a mi modo iba a defender lo que creo justo, lo que creo correcto, lo que me parece defendible y me parece sensato; que no me iba a entregar a ninguna tendencia política o ideológica específica porque ninguna de ellas se iba a mojar el potito por mí cuando yo lo necesitara. No creo en los partidos, creo en las personas, creo en los ciudadanos y creo en las ideas, vengan de izquierda, vengan de derecha, vengan de dónde sea.

Prometí que no me iba a dejar llevar por la masa, que siempre mantendría el tamiz de mi pensamiento crítico y de la evaluación punto por punto para adherir a algo, prometí que ningún obstáculo me iba a vencer, que aunque los problemas parezcan montes inamovibles, de todas formas no me dejaría vencer y no retrocedería un solo centímetro. Porque la vida es como un partido de fútbol, si retrocedes o dejas de ir a la ofensiva, le entregas en bandeja el partido al rival, eso es algo que no se puede ni debe hacer.

Pero así también, como me prometí todas estas cosas, la vida me ha enseñado también que el mayor disfrute está en las cosas pequeñas, en los detalles de la vida. Por el mismo motivo, los problemas que tuviera los iba a resolver por mi propia cuenta, preocupándome más de la acción que del tamaño del mismo; dejándole al de arriba las cosas que no pudiera resolver. Esa satisfacción hace que me pueda volcar a disfrutar la vida, a valorar cada instante, ya sea desde un punto de vista estético (fotografía), ya sea desde la óptica literaria (escribir), ya sea desde la forma práctica, porque la vida hay que vivirla, hay que aprovecharla, hay que sentirla, hay que disfrutarla.

Por último, y esto quizás le ayude a algunos en la U, sean de mi carrera o de otras. A la universidad voy a disfrutar, no a pasar ramos. No es que sea un fanático acérrimo de la lectura y/o mi disciplina, pero me encanta aprender cosas nuevas, conocer realidades, conocer personas, entender y valorar la diversidad tanto del pasado como del presente, las culturas y las cosas cotidianas.

Por lo mismo, no me preocupo de pasar ramos, ni tampoco me mato pensando en una nota o trabajando para sacar una nota; me parece que es mucho más sano estudiar para aprender y trabajar para saber, que estudiar para pasar y trabajar para una nota en un papel. Porque, digámoslo con todas sus letras, ¿qué gracia tiene ir a la universidad agobiándose por los trabajos que hay que hacer y por los libros que hay que leer? ¿qué gracia tiene ir a la universidad pensando que todo es una carga, que todo es un problema, que todo es un mero deber?

Nunca he tenido sexo, y pretendo ser virgen para el matrimonio, pero ¿qué no les suena más lógico que es más fácil llegar al orgasmo haciendo un buen "trabajo" durante toda la relación que pensando solamente en el orgasmo por el orgasmo? Pongo este ejemplo para que se note lo transversal de cómo afecta a nuestra vida la forma en que enfrentamos los problemas (o desafíos). Quien busque solamente el orgasmo y nada más que el orgasmo sin ver todo lo demás que implica una relación está condenado a la frustración. Yo no soy alguien que pretenda ser un frustrado de por vida.

La vida, como dije, es para disfrutarla. Hay que darse el tiempo para disfrutarla, para entenderla, para valorarla. Y también hay que darse el tiempo para conocerse, para valorarse, para entenderse, porque qué sacamos con vivir sin saber lo que vivimos y qué sacamos con ser sin siquiera tener conciencia de lo que hacemos o de lo que pensamos que somos. Esa es mi forma de ver la vida, no sé cómo será la de ustedes, no tengo idea si les servirá de algo esto, pero lo comparto, no son todos mis secretos, pero a su vez constituye a grandes rasgos lo que creo ser y lo que quiero seguir siendo.

Ariel Cruz Pizarro

jueves, junio 2

El asunto del libro / Book Case

Es oficial, se nos vienen varios días más de paralización en mi querida Facultad de Filosofía y Humanidades. Como bien mencioné, el motivo es el alto costo que tiene la educación superior en Chile, entre otros motivos que tienen que ver más con problemas estructurales del sistema educativo chileno.

No quiero hablar de las movilizaciones y el cómo son en el Campus Juan Gómez Millas porque llevo tres meses de clases y creo que necesito estar más años aquí como para describirles con algo de objetividad cómo son las cosas. Por la misma razón, hoy les comentaré sobre un asunto que ha acumulado algo de polvo en la memoria de mis conocidos: el asunto del libro.

Cuando estuve en Cuarto Medio (el último año de educación secundaria chilena), una de las cosas que le comentaba a mis compañeros y familiares es que quería editar un libro. Tanto mis compañeros, como mis profesores y un montón de personas que me han conocido por medio de la web me han dicho que soy un buen escritor, lo cual yo también lo creo.

Durante el año 2010, me di el trabajo de buscar temáticas que me interesaran y escribir sobre ellas, el eje central era lograr relatos que identificaran al santiaguino común y corriente, que desnudaran la idiosincracia chilena urbana a través de anécdotas simples, viajes cortos y una que otra reflexión. Este trabajo lo expuse en algunos cursos de mi querido Instituto Nacional y fue una de las razones por las que elegí ser Profesor.

Mis profesoras de Lenguaje y yo | My Spanish Letters's teachers and me

Ambas profesoras en la fotografía, Gloria Neculqueo y Marlene Ángel (¡un saludo para ambas!), fueron las principales -aunque no las únicas, claro está- personas que me instaron a escribir, o mejor dicho, a continuar escribiendo, a cultivar esta suerte de talento o don que el de arriba me dio para juntar letras y hacerme entender por esta vía.

En las presentaciones que hice en el 2010, recuerdo perfectamente haberles contado casi la mitad de mi vida -en el relato- a un curso de Primero Medio y también a un Octavo Básico. Al principio, yo pensé que no me tomarían en cuenta, que no se interesarían, pero para mi grata sorpresa fue todo lo contrario, al menos el 95% de los chicos me seguía atento en la lectura, se veían fascinados con las historias que les contaba y se sentían identificado. En el primer curso estuvimos alrededor de quince o veinte minutos conversando sobre una de las historias, de qué les había parecido, cómo les gustaría que fuera la sociedad, sus proyecciones, sus sueños. Fue algo maravilloso.

Ver a los niños felices diciéndoles que pueden cumplir sus sueños, que deben esforzarse para lograrlo, que si tienen obstáculos deben superarlos y que esto es posible, es un mensaje lleno de vida, vida propia. Mis relatos sí sirven para algo, a la gente le gusta cómo escribo y lo que escribo, aún cuando no se vea tan reflejado en este espacio que recién ando potenciando.

El problema de hacer un libro es el costo, especialmente cuando se trata del primer libro. Hay que reunir un capital importante para ver tus ideas plasmadas en un libro de papel y, conociendo mi mentalidad austera y pragmática, preferiría invertir ese capital en algo más productivo como hacer un curso de inglés o simplemente ahorrar por ahorrar. Por lo tanto, considerando la situación económica estrecha en la que se mueve mi familia, sería un desatino gastar en la creación de un libro y no me voy a morir por no ver un libro impreso con mi nombre.

Modo Subjuntivo ... y si...

Si fuese a una editorial, lo más probable es que me rechazarían, no porque el trabajo sea malo sino porque no podrían vender muchas copias. La gente chilena cada día está leyendo menos, ¿por qué habrían de interesarse en leer a un joven de diecinueve años? Es decir, obviamente hay gente que lo haría, pero son muy pocas personas, la gente suele leer los clásicos consagrados. Y para qué hablar de los jóvenes, con suerte nuestras generaciones leen lo que les pide el colegio.

Si hiciera una autoedición, tendría que gestionar el tema de la imprenta, la edición, las fotografías y la distribución por mi propia cuenta. La verdad es que soy un excelente pensador, pero sufro también del complejo chileno de no saber llevar muchas de estas excelentes ideas a la práctica. Además de que esta opción también implica un gran gasto de mi parte. Por lo que está medianamente descartada.

La idea que más me convence es...

En estos tres meses de la Universidad, lo que más valoro es el hecho de poder leer grandiosos textos académicos sin pagar más que las fotocopias o la conexión a Internet -en el caso de estos libros que están en formato PDF. Creo que es parte -sobre todo este último caso- de la democratización de la información que involucra la globalización y la masificación de Internet el hecho de que la gente consuma más cultura abaratando los costos en la mayor medida posible.

Por esta misma razón, la idea que más me suena como viable en la cabeza es formular el libro, hacer la maquetación con la ayuda de algunos amigos que hayan estudiado carreras afínes, tratar de hacer la portada yo mismo con las miles de fotografías que he tomado y lanzar el libro en formato PDF de forma gratuita para quien quiera descargarlo.

Los puntos a favor y en contra

Como todo en la vida, esto tiene sus cosas positivas y negativas. Comenzaré con las cosas buenas.

De partida, al ser un libro gratuito y que está en formato PDF.
1) Es más masivo y tiene más posibilidades de leerse que los cientos y cientos de libros que se encuentran en las bibliotecas y librerías nacionales.
2) La gente no podría piratear esta obra porque obviamente es gratis y el propio libro explicitaría que se trata de una obra sin fines comerciales.
3) El hecho de no tener que pagar nada hace que también mis relatos se conserven íntegros, con todos los errores que podría tener un principiante, lo que me parece que lo hace más humano y más verdadero que muchos de los relatos tijereteados. Súmele a eso, el hecho de que no tendría que rogarle a nadie para que me publicaran... pues yo no soy alguien que esté dispuesto a hacer eso.
4) El dinero deja de convertirse en un problema. El mayor gasto en el que incurriría sería el de registrar la obra en el Registro de Propiedad Intelectual para que no hagan plagio de mis ideas. Creo que no es mucho dinero y, si llegase a hacerlo, bien podría pedir una colaboración o una vaca para que me ayuden.
5) El espacio para los escritores chilenos y jóvenes es muy cerrado en las editoriales. ¿Para qué le voy a quitar la oportunidad de trabajo a un escritor que desea hacerlo profesionalmente si para mí la escritura es una de mis tantas aficiones?
6) Tratándose de un texto disponible en internet, perfectamente puedo ser ayudado por el fenómeno de "boca en boca" y que muchas personas lean mis cuentos y conozcan mi nombre. Creo que eso es mucho más importante que ganar dinero con un libro, al menos para alguien que recién empieza.

Vamos con los puntos en contra:
1) Se genera una segmentación etaria que no corresponde del todo a mi público objetivo. El libro tiene un público objetivo que va desde los 13 a los 100 años, pues habla de la identidad chilena en un lenguaje y con historias que cualquier mortal podría entender. Al hacerlo en formato digital, la gente que no es asidua al uso de computadores se vería limitada en su acceso a mis cuentos y yo quiero que todos tengan la posibilidad de leer(me).
2) Si alguien quisiera tener una copia física del libro tendría que imprimirlo desde su casa y bien sabemos que no es lo mismo tener un libro empastado y bonito a tener un libro hecho con papel fotocopia y anillado en cualquier bazar. Es cierto que para mí, este tema del formato del libro me es secundario pues yo soy práctico y me fijo más en los contenidos, pero no todas las personas son así.
3) Si alguien quisiera tener este libro en alguna biblioteca probablemente no podría ingresarlo porque no tendría ISBN. Me explico, el ISBN se saca cuando uno quiere imprimir este libro de manera comercial en una imprenta. Como yo no planteo hacer este último procedimiento, sería vano sacar el ISBN -que por cierto, no sé cuánto cuesta ni cómo se hace.

No sé qué opinan ustedes, los relatos están listos para ser compilados y maquetados para formar un libro. En lo personal, mientras menos dinero gaste yo, mientras menos dinero gasten ustedes y mientras más gente tenga acceso a la cultura y a mis escritos, yo me siento feliz, aún cuando no me vea en ninguna repisa o algo así. De todos modos, es un asunto absolutamente secundario, aún falta para que "Sobre el Amor y las Ruedas" se haga realidad.

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Posible Portada del libro si Dios quiere

English Traduction by me (If you see any error, please, tell (me) and correct me)

It's official, it will comes several days of strike in my beloved Faculty of Philosophy and Humanities. As I mentioned, the reason is the high cost of the university education in Chile, among other reasons that are involved with structural problems of the chilean educational system.

I don't want to write about the students strike and how are these things at the Campus Juan Gomez Millas because I have had only three months of classes and I think that I need more time for write about it with some objectivity. For the same reason, I will comment about a subject that has gathered dust in the memory of my acquaintances: the book case.

When I was in 4º Grade of Secundary (the last year in the secondary education in Chile), one of the things that I commented to my classmates and familiaries is that I want to edit a book. Both my classmates, my teachers and other people that known me though the Internet told me that I am a good writer, thing that I believe too.

During 2010, I looked for themes that interest me for write about them. The centerpiece was to identify the Santiago's stories, nake the urban Chilean idiosyncracy through simple stories, short trips and a couple of thoughts. I exposed this work in some classes of Spanish Letters in my beloved Instituto Nacional (National Institute) and it was one of the reasons that I have to study for be Professor.

Both professors in the photo (see above), Gloria Neculqueo and Marlene Angel (greetings for them!) were two important people -but not the only, of course- that urged me to write, or rather, to keep writing, to cultivate this kind of talent or gift that God gave me to collect letters and make myself understood by this way

In the presentations that I did in 2010, I remember perfectly that I have told them about half of my life -in the story- to a class of First Grade of Secundary and Eighth Grade of Primary. At first, I thought they wouldn't take me into account, they would not be interested, but to my pleasant surprise was the opposite, at least 95% of the boys still watching me carefully in reading, they were fascinated by the stories I told them and they were identified. In the first class mentioned, we have been nearly 15 or 20 minutes talking about my stories, how they feel them,
how they would like society in which they live, their projections, their dreams. It was wonderful!

Seeing the children happy by telling them that they can fulfill their dreams, they must effort to achieve their goals, that if you have obstacles they should pass them and win. This is possible, their dreams are possible. It's a message full of life, life itself. My stories do serve to something, people like how I write and what I write, even if they look as reflected in this space.

The problem of edit a book is the cost, specially when it's your first book. It's important to meet significant capital to see your ideas in a paper book. Knowing my austere and pragmatic mentality, I would rather invest the capital into something more productive like taking an English course or save for save. Therefore, considering the close economic situation of my family, it would be foolish to spend on creating a book and I will not die for not seeing a printed book with my name.

Subjunctive Mode ... And if...

If I go to an editorial, it's probably that they would reject me, not because my book is bad but because they could not sell many copies. Chileans everyday read less. Why should they be interested in reading a young of nineteen years old? I mean, obviously there are people who would, but very few, people actually read the classic enshrined. And what about young people, our generation only read what the school asked.

If I do an autoedition, I should manage myself the theme of the printing, publishing, photos and book distribution. The truth is that I am very good at thinking, but also suffer the Chilean complex of not knowing many of these ideas to good practice. In addition, this option also implies a large expense for me. It is fairly discarded.

The idea that convinces me most is ...

In those three months at University, what I value most is the fact that I could read great academic texts through photocopies or Internet -especially when these books are in PDF format. I think that it0s part of the democratization of the information involving the globalization and the spread of Internet to the fact that people consume more culture lowering costs as much as possible.

For the same reason, the idea that sounds me more viable is create the book, make the layout with the help of some friends who have studied design courses, make the book cover with photos that I take and publish the book in PDF format for free for anyone who wants to download it.

Favourable and negative points...

Like everything in this life, it has positive and negative things. I will start with the good stuff.

1) It is more massive and is more probably that people read it than the hundreds and hundreds of books found in libraries.
2) People could not falsifying this work because obviously it's free and the book itself would explain that this is a non-commercial book.
3) The fact of not having to pay anything which also makes my stories are kept intact, with all the mistakes that could have a beginner, which I think makes him more human and more real than many of the stories earwigs. Add to that the fact would not have to beg anyone to publish me ... because I'm not someone who is willing to do that.
4) The money ceases to become a problem. The biggest expense to be incurred would be to record the work in the Intellectual Property Registry to not make plagiarism of my ideas. I do not think a lot of money and if they do, it could seek a partnership or a "cow" to help me.
5) The space for Chilean writers and young people is very close to the publishers. Why I'll take away the opportunity to work to a writer if he/she want to do it professionally? For me writing is one of my many hobbies
6) Being a text available on the internet, well I can be helped by the phenomenon of "word of mouth" and that many people read my stories and know my name. I think that's much more important than winning money with a book, at least for someone who is just beginning.

The negative points...

1) The age segmentation that is generated does not correspond at all to my target audience. The book has a target audience ranging from 13 to 100 years, it speaks of Chilean identity in language and stories than any mortal could understand. Doing it in digital format, the people who are not frequent the use of computers would be limited in their access to my book and I want everyone to have the capacity to read (me).
2) If anyone would want a physical copy of the book would have to print from home and we know that is not the same as having a book bound and nice to have a book made of paper copy, ringing in any bazaar. It is true that for me, this issue of the format of the book is secondary to me because I am practical and I look more on content, but not all people are like that.
3) If someone wanted to have this book in a library probably could not enter it because they do not have ISBN. I mean, the ISBN is given when you want to print this book commercially on a press. Since I do not pose the latter procedure would be futile to get the ISBN, which by the way, I do not know how much or how.

I do not know what you think about, the stories are ready to be compiled and formatted for form a book. Personally, while I spend less money, while you spend less money and more people have access to culture and my writings, I feel happy, even when I do not see on any shelf or something. Anyway, it is a quite secondary matter, it still needs time to see "About Love and the Wheels" as a reality.

Please... I know that I have errors, please tell me, I want to know English language.


Ariel Cruz Pizarro

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