Hace mucho tiempo que quería escribir una entrada como ésta, pero no había encontrado el momento propicio para hacerla. Pensé, incluso, en dejarla para algunos años más adelante, pues técnicamente una vez que salga de la Licenciatura en Historia puedo optar a continuar con Pedagogía (Profesorado), pero prefiero hacerla ahora.
En estos momentos de plena movilización estudiantil, con algo más de dos meses sin tener una clase o tener que estar sentado escuchando la cátedra de un profesor, comprenderán que el tiempo libre es mucho, es excesivo cuando se está en la casa y se va esporádicamente a alguna de las formas de movilización. Pues bien, todos sabemos que cuando hay tiempo libre, también hay tiempo para la reflexión y para la duda. Una de mis tantas dudas existenciales era si realmente quería continuar con mi carrera o preferiría ser Psicólogo. Y hoy, inconscientemente, gracias a cierta personita, logré responderme a cabalidad esa pregunta tan capciosa.
¿Por qué elegí (y quiero) ser profesor?
Razones las hay muchas. Con mis capacidades y mi puntaje en la PSU me daba para ser todo lo que podría interesarme. Tuve la opción de estudiar para ser abogado, cientista político, sociólogo, antropólogo, psicólogo, filósofo, estudiante de lengua inglesa, de literatura... y de haber trabajado más la prueba de Matemáticas -que reconozco, dejé de lado al escoger ser profesor de Historia- pude ser también economista, pero no, elegí Historia y quiero ser profesor.
Una razón es práctica. El psicólogo (infantil) trata los problemas conductuales o psicológicos que presentan ciertos pacientes, puede servir de figura guía y puede también ayudar a un niño para que cumpla sus sueños o se sienta más seguro tanto de sí mismo como dentro de la sociedad que le rodea. No obstante, tiene un problema de alcance. Sólo podrá ayudar a quienes acudan a él (y quienes puedan pagarle). Un profesor tiene mayor alcance, no tiene una decena de niños a quienes guiar, son decenas y hasta cientos de estudiantes, y todos sabemos que, en la práctica, un buen profesor con verdadera vocación puede marcar muchas más vidas que un psicólogo.
Otra de las razones tiene que ver con mi experiencia de vida. En el Instituto Nacional aprendí a conocerme y a explotar al máximo los dones que se me dieron. Si pude hacerlo no fue precisamente por el colegio en sí, sino porque ciertos profesores me instaron a ser más, a sacar lo mejor de mí mismo, a cultivar esos talentos, a hacer cosas productivas con ellos. Y de la misma forma en que ellos me ayudaron a ser feliz al valorarme, al apoyarme para ser más y al apoyar a otros tantos, yo quiero hacer lo mismo con las generaciones posteriores, o más que eso, con los niños.
Para mí, los niños no son alumnos, son estudiantes. Y yo no soy tampoco un maestro que se sienta a dar cátedra y establece un diálogo unilateral, pues ellos aprenden de mí y yo de ellos. Está en las manos de nosotros, los profesores, el futuro no de un país, no de un colegio, está el futuro de esos niños, de esos adolescentes. Están en nuestras manos todos sus sueños, sus frustraciones, sus deseos, sus proyecciones.
Mucha gente tiende a ser derrotista o pesimista y cree que no se pueden cambiar las cosas, que no se puede cambiar la sociedad en que vivimos por una más justa y más digna, y creo que tienen razón, a menos que se produzca un cambio sociopolítico abrupto (léase Revolución) no va a pasar. No obstante, eso no es motivo para dejar de creer que es posible cambiar el mundo.
Para mí, con cambiar el mundo de una persona me basta, con que deje de pensar en la resignación y en el fracaso para que descubra las virtudes que tiene y se sienta capaz de hacer algo útil por sí mismo me basta. Me basta con cambiarle el switch a alguno de mis alumnos, para que descubra sus capacidades, para que las explote, para que sepa que puede cumplir sus sueños, que puede cumplir sus metas... si se lo propone y se compromete a ello. Sé que el mundo real es difícil y que, normalmente, tendemos a chocar contra la pared.
Bielsa lo señala: "Nosotros deberíamos aclararle a la mayoría que el éxito es una excepción. Los seres humanos de vez en cuando triunfan. Pero habitualmente desarrollan, combaten, se esfuerzan, y ganan de vez en cuando. Muy de vez en cuando." ... pero ahí está el tema. Yo no quiero enseñarles que deben ganar, quiero enseñarles primeramente quienes son, cuáles son sus capacidades y a no rendirse ante la adversidad, a ser tenaces, a ser fuertes, a ser valientes, a ser dignos. Me importa un carajo si sacan o no puntaje nacional en Historia -aunque, si me tocase hacer un preuniversitario, ÉSE sería mi objetivo- sino que se aprendan a valorar, que tomen conciencia de que no deben resignarse a la derrota antes de luchar una batalla, que deben luchar por lo que consideran justo y deben ser consecuentes consigo mismos.
Retomando a Bielsa, los profesores no somos profesionales cualesquiera, somos líderes y debemos serlo porque trabajamos guiando a quienes enseñamos. Comprenderán que la similitud entre un profesor y un entrenador de fútbol es bastante singular -haciendo algunas salvedades- pero no deja de ser cierta.
Un futbolista argentino, el Kily González, hablaba así de don Marcelo Bielsa, quien por cierto es una de las pocas figuras mediáticas a quienes respeto y admiro. "Es que Marcelo fue el técnico que sacó lo mejor de mí. Bielsa me convertía en un crack. Explotaba todas mis cualidades y mejoraba mis defectos. Me dio lo que me faltaba como jugador. Buscaba la perfección. Y eso que la perfección no existe... Pero él la buscaba igual. El te exigía a full. El ejemplo está en Ariel Ortega. ¿Cuándo lo viste al Burrito corriendo por toda la cancha a Roberto Carlos? Bueno, Bielsa lo logró. Equivocado o no, convenció a un montón de monstruos de su estilo de juego. Y te hablo de nenes como Batistuta, el Cholo Simeone, Sensini... Y encima era buena gente. Bueno, yo puedo estar hablando tres horas de Marcelo Bielsa... Fijate que no hay jugador que te hable mal de él. Yo lo admiro, marcó una época e hizo historia, porque ganó los Juegos Olímpicos. Que no dirija es una pérdida para el fútbol argentino". Eso quiero hacer yo, quiero demostrarles a mis estudiantes que sí son capaces, que se la pueden, que pueden ser los mejores, que haré hasta lo imposible para que lo sean y daré todo de mí en la sala de clases para que ellos sean felices.
Un buen profesor marca vidas, puede enderezar el camino de algún estudiante descarriado, puede apoyar a algún estudiante que se sienta débil, puede ser incluso hasta el segundo padre y ser un confidente. Un buen profesor no es el que te entrega conocimientos, es el que te hace un mejor humano, el que te da valores, el que te enseña a ser íntegro, el que te corrige cuando estás mal, al que le importan sus estudiantes, un buen profesor es aquel que saca lo mejor de sus estudiantes y les insta a superarse.
En resumidas cuentas, quiero ser profesor para que mis estudiantes logren realizarse como personas, para que cuando salgan del colegio sepan quienes son y sepan cuáles son sus capacidades y qué es lo que quieren ser; para que tengan opinión propia y no les metan el dedo en la boca; para que tengan pensamiento crítico y no se dejen llevar como ovejitas por el rebaño; para que el día de mañana sean buenos padres, buenos profesionales y puedan legarle algo positivo a sus hijos.
Podría dar muchas otras razones más, pero ésas son las principales. Lo decidí hace poco más de medio año, antes de dar la PSU, y confirmo mi decisión. Seré profesor y no seré uno cualquiera, me esforzaré por ser el mejor, no para mi orgullo o mi curriculum, sino para mis futuros estudiantes.
Gracias y espero estar a la altura de tamaño compromiso.
Ariel Cruz Pizarro
Espacio multi-temático donde se abarcan problemáticas chilenas, tópicos relacionados con el transporte, comentarios personales de películas o libros, reflexiones bíblicas y escritos personales
sábado, julio 30
lunes, julio 25
Confidencias varias
Advertencia: Este escrito es de carácter personal, de todas formas si desea leerlo me alegra, pues significa que le importo aunque sea un poquito (o tiene curiosidad sobre mí). Si no es el caso, no se preocupe, en la columna derecha, hacia abajo, están las demás secciones para que disfrute. Mis saludos, sea que lo lea, sea que no.
... ここで我々が行く (aquí vamos) ...
Una de las cosas que más me ha sorprendido, en este último tiempo, es que me han comentado que soy una persona (demasiado) estable, que no se aproblema con casi nada, que busca una solución racional a sus problemas y que, en el fondo, soy alguien a quien nunca ven necesitando ayuda o sintiéndose mal. ... lo que me sorprende no es que me lo digan -pues, de hecho, sé que soy así-, sino que varias personas me vienen comentando eso mismo en estos últimos meses, es como que toda persona con la que me junto me lo dijera... eso me extraña, pero me agrada.
...
Esta semana hice el cálculo con el dinero que tendría que pedir prestado -posiblemente a la CORFO- para ir a hacer un posgrado a Nueva Zelandia en Educación por un año y francamente quedé helado, es demasiado dinero y no pienso desembolsar tanta plata para conocer otro país.
Quería estudiar en otro país, además del hecho de que acá se reconoce muy bien a quien va al extranjero, porque quería conocer otro país y no ir de vacaciones a éste, sino que estudiar su cultura, estudiar sus costumbres y conocer otras cosas. Lamentablemente, en este escenario, me sale más rentable ir de vacaciones y... no es algo que vaya a hacer, es decir, me quedaré en Chile de todos modos.
La única forma por la cual podría ir al extranjero sería mediante una beca donde se me pagara la colegiatura y los pasajes. Solamente en el caso de postular -cuando sea el tiempo para ello- y quedar, haría un magister en Educación en otro país (preferentemente Australia, Nueva Zelandia o algún país de habla inglesa).
De no darse ese caso, tengo pensado estudiar un magíster en Educación en la Universidad de Santiago de Chile (USACH) o en la Universidad Diego Portales (UDP). O, si me pongo más ambicioso y se dan las condiciones, egresar de la universidad y estudiar Psicología en una universidad donde pueda compatibilizar mis horarios.
Aunque Dios sabrá, uno planea, Él dispone. Hace meses ni siquiera pensé que estaría acá escribiendo esto (y me parecía una quimera en su segunda acepción).
...
Respecto a lo mencionado antes sobre el amor, me dedicaré a hacer lo mismo que he hecho en este último tiempo: ignorar mis sentimientos hasta que la otra persona me dé pistas y me demuestre que me puede corresponder. No me voy a permitir el lujo de querer a alguien que no me querrá ni menos el de hacer que alguien me quiera cuando yo no podré quererle, hay cosas más productivas e importantes que hacer eso.
Por otro lado, hace poco recibí una pista que me dejó con bastante esperanza y con mucha tranquilidad en esa materia. No puedo darme el lujo de cometer errores ni de tirar por la borda mi felicidad por una mujer que no me dará lo que (realmente) necesito.
...
Respecto a la sección de diario de vida, creo que lo más conveniente es sólo narrar los viajes hechos en solitario para no pasar a llevar a nadie, aunque haré un par de excepciones y contaré paseos con algunas personas.
...
Creo que esas son todas las confidencias, estoy contento aunque me siento un tanto inútil por no estudiar nada durante todas estas semanas de movilización estudiantil.
Ariel Cruz Pizarro
... ここで我々が行く (aquí vamos) ...
Una de las cosas que más me ha sorprendido, en este último tiempo, es que me han comentado que soy una persona (demasiado) estable, que no se aproblema con casi nada, que busca una solución racional a sus problemas y que, en el fondo, soy alguien a quien nunca ven necesitando ayuda o sintiéndose mal. ... lo que me sorprende no es que me lo digan -pues, de hecho, sé que soy así-, sino que varias personas me vienen comentando eso mismo en estos últimos meses, es como que toda persona con la que me junto me lo dijera... eso me extraña, pero me agrada.
...
Esta semana hice el cálculo con el dinero que tendría que pedir prestado -posiblemente a la CORFO- para ir a hacer un posgrado a Nueva Zelandia en Educación por un año y francamente quedé helado, es demasiado dinero y no pienso desembolsar tanta plata para conocer otro país.
Quería estudiar en otro país, además del hecho de que acá se reconoce muy bien a quien va al extranjero, porque quería conocer otro país y no ir de vacaciones a éste, sino que estudiar su cultura, estudiar sus costumbres y conocer otras cosas. Lamentablemente, en este escenario, me sale más rentable ir de vacaciones y... no es algo que vaya a hacer, es decir, me quedaré en Chile de todos modos.
La única forma por la cual podría ir al extranjero sería mediante una beca donde se me pagara la colegiatura y los pasajes. Solamente en el caso de postular -cuando sea el tiempo para ello- y quedar, haría un magister en Educación en otro país (preferentemente Australia, Nueva Zelandia o algún país de habla inglesa).
De no darse ese caso, tengo pensado estudiar un magíster en Educación en la Universidad de Santiago de Chile (USACH) o en la Universidad Diego Portales (UDP). O, si me pongo más ambicioso y se dan las condiciones, egresar de la universidad y estudiar Psicología en una universidad donde pueda compatibilizar mis horarios.
Aunque Dios sabrá, uno planea, Él dispone. Hace meses ni siquiera pensé que estaría acá escribiendo esto (y me parecía una quimera en su segunda acepción).
...
Respecto a lo mencionado antes sobre el amor, me dedicaré a hacer lo mismo que he hecho en este último tiempo: ignorar mis sentimientos hasta que la otra persona me dé pistas y me demuestre que me puede corresponder. No me voy a permitir el lujo de querer a alguien que no me querrá ni menos el de hacer que alguien me quiera cuando yo no podré quererle, hay cosas más productivas e importantes que hacer eso.
Por otro lado, hace poco recibí una pista que me dejó con bastante esperanza y con mucha tranquilidad en esa materia. No puedo darme el lujo de cometer errores ni de tirar por la borda mi felicidad por una mujer que no me dará lo que (realmente) necesito.
...
Respecto a la sección de diario de vida, creo que lo más conveniente es sólo narrar los viajes hechos en solitario para no pasar a llevar a nadie, aunque haré un par de excepciones y contaré paseos con algunas personas.
...
Creo que esas son todas las confidencias, estoy contento aunque me siento un tanto inútil por no estudiar nada durante todas estas semanas de movilización estudiantil.
Ariel Cruz Pizarro
sábado, julio 23
Chile y sus relaciones con otros países
Un tema en el que he estado pensando mucho, a propósito de la Copa América, es la relación que tienen los chilenos con el resto de los países, especialmente nuestros países vecinos. Acá más que relatar o comentar las relaciones de Estado, que todos conocemos y de la cual todos podemos informarnos a través de las informaciones referentes a embajadas y asociaciones económicas; quiero ahondar más allá, en el cómo ven los chilenos -o, más específicamente, los santiaguinos- a las personas que vienen desde el extranjero.
Para comenzar, es bueno considerar que el chileno tiene un caso particular de complejo de inferioridad. Acá verán porqué es tan particular ese complejo. Mi idea es hacer una suerte de resumen de cómo se ve, en general, a la población que pertenece a otro país. En ningún caso, entran en este análisis, los nacionalistas patrióticos fanáticos que hay en todas las partes del mundo, mi idea no es generar discordia, sino que otros países comprendan cómo los ve el chileno promedio.
... here we go! ...
- Argentina: Es el país vecino con el que compartimos más fronteras. A grandes rasgos se le considera un país tanto o más avanzado que el nuestro, la gente asocia al país con las carnes de vacuno, el tango, el mate y el fútbol principalmente. Cuando los hijos cumplen con la enseñanza secundaria también Argentina surge como alternativa económica para estudiar (educación pública universitaria).
Ciudades
Mendoza es considerada una ciudad hermosa donde el santiaguino puede ir por el fin de semana para disfrutar y cruzar la cordillera (aunque hay que tener plata para hacerlo). Buenos Aires se le ve como una ciudad algo desordenada -esa es la impresión, distinto es que sea o no así- y desde el punto de vista turístico se le asocia a Bariloche y la enorme Patagonia. El resto de Argentina es desconocido para más del 60% de los santiaguinos (ya verán porqué).
Cuando están acá
Los argentinos, cuando vienen a Chile, especialmente en el caso de que vengan de turistas a las playas chilenas, son bien recibidos en general pues son muchos los que vienen y generan ingresos a la industria turística de estas playas. Si son mujeres, mejor.
También hay una creencia generalizada donde se piensa que los chilenos aman a las mujeres argentinas y las encuentran más atractivas (me explico, el chileno cree que el resto de los chilenos encuentra más linda a las argentinas que a las chilenas) cuando, honestamente, las mujeres de ambas nacionalidades son muy hermosas a su manera; los mismos medios de comunicación han hecho hincapié en esa creencia trayendo cuanta modelo trasandina se les aparezca para vender portadas y hablar chismes. En resumidas cuentas, a veces la mujer chilena se siente inferior a las argentinas a causa de esto, y muchos conducidos como rebaño tienden a hacer de esa creencia una realidad.
Cuando estamos allá
En general, el chileno se siente querido en Argentina. Las veces en que he conversado con gente chilena que ha viajado para allá siempre habla de la buena atención que los argentinos le dan a los chilenos, el recibimiento y esa energía que derrochan -que acá no es tal-. Ha de ser porque también les generamos ingresos por vía turística.
Relaciones con Chile
En los políticos argentinos se puede confiar hasta cierto punto. Los chilenos son reticentes a confiar en las políticas argentinas por variados motivos, desde los partidos de fútbol y los fallos arbitrales favorables que han tenido por generaciones o las simulaciones de faltas en momentos decisivos (jugar sucio acá es muy mal mirado), hasta las cuestiones de la Patagonia (aprovechamiento de la contingencia) o el caso del abastecimiento de gas (episodio ocurrido en la década pasada) donde se prometió un suministro y no se cumplió a cabalidad (es cierto, hay circunstancias que lo explican, pero en Chile las cosas se cumplen aunque te cueste el pellejo).
Resumen: Son nuestros mejores vecinos, aunque no se pueda confiar del todo en sus políticas. Ahora hay mayores relaciones de cooperación y los chilenos y argentinos son bien recibidos en las tierras del otro, lo cual es bastante positivo.
- Bolivia: Se le ve como un país poco desarrollado y pobre, pese a que tienen mucho petróleo y recursos minerales. La asociación que se hace de ellos corresponde a: el mar que no tienen, el petróleo, la pobreza y que ganan sus partidos de fútbol porque los rivales no pueden jugar a tanta altura.
Ciudades
Se conoce que tienen dos capitales: Sucre y La Paz. Se conoce también que tienen el Lago Titicaca que es el lago más grande de esta parte del continente y que viven en gran altura. Muchos piensan que el país está repleto de indígenas cuando, en realidad, es un país segregado por núcleos de concentración económica (Cochabamba) al igual que nosotros, solo que en ellos se nota más. Otra creencia errónea es que se cree que todo el país es desierto, montañas y riachuelos salados.
Cuando están acá
Se piensa que los bolivianos que vienen a Chile, en general, vienen como inmigrantes pobres que desean mejores oportunidades de trabajo que las que tienen allá. Por lo mismo, la gente puede comprenderlos e incluso, solidarizar con sus aspiraciones marítimas (aunque, honestamente, yo no le veo razón o fundamento válido para hacerlo) pero, también está la otra parte de la población que los trata mal por ser bolivianos.
Cuando estamos allá
No conozco testimonios de chilenos que hayan ido a Bolivia pero buena parte de los chilenos cree que nos odian, muchas veces de forma injustificada y a rajatabla por la versión de la historia que ellos tienen.
Relaciones con Chile
Bolivia, al ser visto como un país políticamente inestable, es visto también como poco serio para algunas cosas. Esto se traduce en que, para desviar la atención de sus conflictos internos usen políticamente sus aspiraciones marítimas para tener cohesión social, lo cual acá es muy mal visto.
Inevitablemente tengo que tocar la Guerra del Pacífico, acá se nos enseña que la guerra se produjo por la subida de impuestos arbitraria a las salitreras chilenas que operaban en territorio boliviano (nótese de nuevo: las cosas se cumplen aunque duelan), se enseña que Bolivia tenía muy poca población en la costa (ahora) chilena y que gran parte de las ganancias y de la población que vivía en el norte eran chilenos, pues los bolivianos eran más del interior.
Honestamente, me da igual cuál haya sido el motivo de la guerra, lo único cierto es que gracias a la muerte de miles de chilenos, peruanos y bolivianos, los únicos que ganaron fueron los nacionalismos y los ricos, porque todas esas ganancias en recursos y privilegios se las llevan los mismos de siempre.
Resumen
Bolivia acá es sinónimo de mar. Sobre el asunto del mar, unos piensan que están rayados de la cabeza con eso y que viven pensando en ello. Por este motivo, los chilenos le bajan el perfil al asunto y se ríen haciendo chistes sobre el mar que no tienen. No se trata de una forma de humillación (como podría pensarse), sino más bien de una forma de enfocar el asunto, es decir, no hay que tomárselos con gravedad.
- Perú: Se le ve como un país que está creciendo y desarrollándose. Para algunas cosas, no obstante, se considera que Perú y Bolivia funcionan a modo de bloque.
Ciudades
Los chilenos quieren ir a Macchu Picchu aunque no tengan la remota idea de historia y/o de lo que significarían las ruinas (o sea, ir por exotismo). Se habla de Tacna por ser una ciudad fronteriza que tiene gran conexión con Arica y... Lima, que es su capital. Aunque se la considera algo pobre y poco desarrollada (no tienen muy buen transporte que digamos). Del resto, no se sabe mucho.
Cuando están acá
Es el mismo caso que los bolivianos. Se piensa que los peruanos y bolivianos que vienen a Chile, en general, buscan mejores oportunidades que las que ofrecen sus países de origen. Es posible ver a muchos peruanos viviendo en conventillos, en condiciones miserables o en la misma Plaza de Armas y eso, además de la discriminación o los malos puestos de trabajos que les dan, se explica porque la situación para el chileno ya es complicada en su propio país, hay chilenos realizando empleos precarios y no hay muchas oportunidades para extranjeros, salvo que tengan buena educación o que tengan títulos (otra cosa: acá todo es con títulos universitarios, posgrados y cosas; y claro, contactos; el resto no interesa).
Gran parte del comportamiento del chileno hacia los peruanos se explica por el punto de más abajo (y lo estúpido, es que estoy seguro que el punto de abajo se explica por éste de arriba, mostrando un círculo vicioso).
De todos modos, a grosso modo, el chileno en general respeta a los peruanos y se les estima.
Cuando están allá
El chileno no se siente querido en Perú. Dije antes que se piensa en Perú y Bolivia como un bloque para algunas cosas, pues bien, éste es uno de los casos. Se piensa que tanto peruanos y bolivianos odian a los chilenos, entre otras cosas, por los asuntos de la guerra.
La historia que se enseña en Chile, en realidad, llama más a respetar a los peruanos que a denigrarlos, pues en la guerra ellos se metieron por el pacto con Bolivia (pacto secreto en todo caso, vale decir, poca transparencia -> no se puede confiar en ellos), (se nos enseña que) la flota de barcos que tenían y el momento económico por el que pasaban era superior al nuestro (o sea, debió ser Perú > Chile), y la actitud de Miguel Grau con el fallecido Arturo Prat también fue muy loable y noble.
Pero todas esas cosas son ensuciadas cada vez que se habla del odio que los peruanos tienen a las cosas chilenas, sean empresas, sean personas, sean lo que sea, rayando la estupidez. De todos modos, no todos los peruanos odian a los chilenos ni sufren fantasías paranoicas de invasiones chilensis, en general se da la misma lógica que acá: respeto y empatía por los chilenos.
Relaciones con Chile
Honestamente, tengo la teoría de que los peruanos sufren un serio complejo de inferioridad respecto a los chilenos y los gobiernos, lejos de hincar el diente en eso, deberían trabajar para que eso no fuera así (cada vez que se habla de peruanizar un territorio o que se compara algo con Chile inevitablemente se cae en el juego de "sentirse inferior", juego que acá cae mal y se presta para burlas). Es cosa de ver los comentarios en youtube para notar esto, imagínense que hay un video donde se habla de un sismo en Perú como si fuera un ataque de bomba chileno.
Sé que no es la generalidad de los peruanos la que piensa así (o eso espero), pero no se puede llegar a ser tan paranoico como para pensar todo el tiempo y a todas las horas el que Chile esté preocupado de hacerle daño a Perú cuando, con suerte, nos preocupamos de mantener unas buenas relaciones económicas y de no tener problemas. Los chilenos piensan en los chilenos y, a la hora de compararnos, nos comparamos con los europeos o los gringos (y ahí sufrimos el mismo complejo de inferioridad... ).
Al igual que Bolivia, también se ha visto ese desvío de atención cuando la gestión política anda mal usando el pretexto del odio a Chile como forma de unir y cohesionar a la población. Acá eso además de mal visto es casi patético, pues no se mezclan peras con manzanas.
Resumen
Perú es un buen país, un poquito menos desarrollado que nosotros pero que va por un buen camino. El chileno sí se siente superior al peruano en muchos aspectos, aunque la realidad dice que tanto chilenos como peruanos tienen cosas en común y pueden rendir de la misma forma. Se piensa que los peruanos nos odian aunque, en realidad, no es tan así. Muchos creen válido odiarlos (no soy de esos, en todo caso).
Se cree que los peruanos son algo paranoicos respecto a fantasías bélicas o que son evidentemente frustrados en relación al tema de la guerra cuando disfrutan de un gran territorio y muchos recursos, es decir, podrían ser un país mejor de lo que son si dejan de preocuparse de nosotros y se preocupan de hacer bien las cosas por su cuenta. También bajo nuestra argumentación el asunto de La Haya está a favor nuestro y tarde o temprano perderán el juicio por un asunto de derecho (nuevamente, los tratados y los acuerdos se cumplen aunque duela).
Algunos otros países
Advertencia: Esto corresponde no a mi opinión personal, sino a lo que percibe la gente dentro de lo que sabe. Cabe destacar que el conocimiento que los chilenos tienen respecto a otros países no es mucho, pues acá no se enseña mucho sobre los demás países y a la gente -como es media conformista y mediocre- no le interesa saber.
- Uruguay: Se lo ve como un país tranquilo y seguro, el chileno en general tiene buena impresión de los uruguayos y de su gente, sobre todo en el plano turístico con puntos como Punta del Este u otros donde se ve a los uruguayos como gente amable, servicial, limpia y criteriosa. Con el tema del movimiento estudiantil se conoce algo más sobre su educación secundaria y universitaria.
- Brasil: Se piensa que los brasileños pasan la vida en fútbol y fiestas, que tienen una gran desigualdad social pero que económicamente son superiores a nosotros. La gente adoraría poder estar en las playas de Rio de Janeiro, Buzios, Florianópolis y todos esos lugares costeros turísticos. También se ve a las mujeres brasileñas como más liberales. Hay una buena impresión de ellos.
- Ecuador: No se habla mucho de los ecuatorianos, aunque se les conoce por los plátanos, por la línea del Ecuador y las islas Galápagos. Como a casi todos los países se les tiene buena estima. En Chile, también, muchos médicos ecuatorianos vienen a ejercer su profesión o a especializarse y sostienen el sistema público de salud.
- Colombia: Se les conoce por el café, se les conoce por sus dotes bailarines y que tienen un estilo de vida mucho más alegre y colorido que el nuestro. También uno que otro recuerda a Gabriel García Márquez y "Cien años de soledad", el cual es casi una fotografía de América Latina y su evolución.
- Venezuela: Dependiendo de la ideología política del que opina pueden alabarlos o denostarlos, a mí me da pena todo lo que hace Chávez para coartar las libertades de su gente. Se les conoce por el petróleo y por su polémico presidente.
- Estados Unidos: Es un doble estándar, porque el chileno deja que el estadounidense haga y deshaga económicamente pero se lo odia y se lo critica por lo mismo, porque ante el poder del dinero estadounidense todo flaquea. Además, gran parte de las políticas de la dictadura y los problemas sociales que tenemos se los debemos a los ideólogos norteamericanos y a sus afanes de libre mercado. Tal como el peruano puede odiar al chileno y sentirse inferior, el chileno odia (aunque nunca tanto tampoco) y se siente inferior al estadounidense. De todos modos, cuando vienen de turistas se les trata lo mejor posible.
- España: También hay un doble estándar. Se le considera la madre patria para algunas cosas y tiene sus virtudes, pero también vivimos con el estigma de que de todos los europeos, justo fueron los españoles quienes nos conquistaron y nos legaron una serie de problemas que hasta el día de hoy no se solucionan: gente ineficiente, complejos de inferioridad que ellos mismos tienen con respecto al resto de Europa, católicos fanáticos (derecha) y muchos más.
Las empresas españolas, al igual que las norteamericanas, hacen y deshacen en Chile y son odiadas por los chilenos. De todos modos, como de costumbre, este odio no es explícito y se expresa en una molestia generalizada ante los españoles (y la ingenuidad de los chilenos y del resto de los latinoamericanos). También se les considera racistas (no a todos, pero sí a varios) con los latinoamericanos y nos desagrada la forma de hablar español que tienen.
- Inglaterra: Viendo los comentarios que hacen los peruanos he de asegurar que creen que los chilenos y los ingleses somos como la levadura y el pan, déjenme decirles que no. Chile e Inglaterra tienen buenas relaciones económicas y políticas, pero es sólo eso, la gente cuando va al extranjero piensa primero en Estados Unidos, en Francia o en España y luego, recién, en Inglaterra. Ha de ser porque no tiene tanto poder económico como antes.
- Orientales: Sé que coreanos, chinos y japoneses NO son lo mismo, pero para la gente ignorante de acá son un bloque. Actualmente se ha hecho hincapié en las relaciones con China y que los chilenos deberían aprender chino porque China será LA potencia mundial (se que repetí hartas veces sonidos con "Ch", es para hacer énfasis) ... pero no creo que ocurra mucho en el corto plazo. Se les admira hasta cierto punto, se les considera como algo exótico, pero a la hora de preferir productos se prefieren coreanos o japoneses por su durabilidad y confiabilidad.
...
Fundamentación chilena para estas cosas (lo que piensa el chileno común y corriente)
Veamos, pensemos a Chile como país y como si fuera un individuo -hacer esta forma sirve harto para entender la psicología de los pueblos-. Como país, Chile está encerrado entre tres países vecinos y, como buenos vecinos, no confía plenamente en ninguno. Para poder surgir como país, en vista de que los otros países se hacen/hicieron notar como hostiles, la única solución posible es arreglárselas solito (o pedir ayuda a países más grandes).
Los acuerdos económicos que Chile ha suscrito con otros países son una profundización del modelo económico de libre mercado que se nos impuso en la dictadura. La idea es que los productos chilenos puedan exportarse y que las importaciones nos salgan más baratas, todo bajo la premisa de que el intercambio comercial siempre tenderá a favorecer a ambos países, pues cada cual tiene sus ventajas comparativas.
La gran inversión en armas que realiza Chile todos los años a través de su presupuesto, además de estar amarrada por una ley de la dictadura que privilegia a los militares, también tiene su fundamento estratégico. Chile no es un país que tenga planes de conquistar o hacer la guerra con Perú y Bolivia (créanme, no queremos guerras ni huevás) o de recuperar territorios (llámese Patagonia argentina), sino que es simplemente poder de persuasión. Al tener más armas, podemos vivir más tranquilos porque sabemos que no nos van a atacar y no vamos a pelear por estupideces. A los argentinos no les preocupa tanto el tema ni tienen la paranoia de los peruanos/bolivianos respecto al tema.
Chile tiene complejos de inferioridad serios, pues a diferencia de lo que se pudiera creer, como dije en un post pasado "El chileno, por naturaleza y a raíz de no sé qué razón específica que tendré que averiguar, es una persona que tiende a mirarse en menos y a mirar en menos a los demás. Por esta razón, muchas de las cosas extranjeras tienen gran aceptación en este país -especialmente si vienen de países europeos, asiáticos del primer mundo o latinoamericanos que estén en similar posición económica- y se piensa, a su vez, que lo chileno no es necesariamente algo confiable.
Este "complejo de inferioridad" se explica por la imagen que tiene el chileno promedio de la propia forma de ser de nuestra sociedad. La gente suele hacer las cosas a última hora, más que trabajar por gusto lo hacen por horario, muchas veces se es poco prolijo por lo que se tienen que hacer las cosas más de una vez, los servicios públicos suelen causarle más de un dolor de cabeza a la población, si se encuentra un problema lo más natural es parcharlo para que continue el ciclo y vuelva a fallar otra vez ... por más que se quiera las cosas nunca resultan del todo bien y nadie se muere en ello, total, la imperfección también es chilena. En resumen, el chileno piensa que es un ser poco prolijo, poco puntual y poco esforzado, que nunca podrá hacer algo absolutamente bien. Ante cualquier problema una frase que resume todo es: "¿Y qué querías? Estamos en Chile"."
Pese a todo lo anterior, podemos resumir el funcionamiento del complejo de inferioridad chileno en lo siguiente.
a) El chileno se comporta de manera ideal o espectacularmente eficiente cuando se trata de gente que viene de un país admirado (normalmente con un nivel económico y cultural mayor) y/o cuando esa gente demuestra ser mejor que el chileno para ciertas cosas (en ese caso, lo valoramos mucho y le prendemos velitas). Estos países son los europeos, los asiáticos y Estados Unidos. También se incluyen los países como Argentina, Brasil, Uruguay y los que mencioné que se ven con igualdad de poder económico.
b) El chileno se comporta un tanto mejor que con el resto de sus compatriotas en tierra cuando se trata de otros países en general, cualesquiera sea, donde no se odie a los chilenos. Da igual si son más pobres o no que nosotros, pueden ser de Haití, de África, de países árabes, da igual... mientras no nos odien, todo bien y nos portamos mejor porque hay que acoger a los extranjeros.
c) El chileno se comporta mal con los peruanos y bolivianos, en parte por todo lo mencionado anteriormente. El hecho de hacer comparaciones una tras otra y de estar pendiente de todo lo que hace Chile hace que los veamos no con temor, sino que con inferioridad. ¿De qué otra forma se explicaría el que estuvieran tan pendientes de nosotros? Hay una frustración de por medio.
d) El chileno se comporta así como describí en el párrafo con los suyos, pero se comporta en el nivel A o B si está en el extranjero. Obviamente hablo de lineamientos generales, siempre habrá excepciones a la regla.
Por otro lado, si hay algo que me carga de Chile es que no se enseña mucho sobre otros países. Como habrán notado, el chileno promedio no sabe casi nada de geografía peruana, boliviana ni argentina, pues acá los conocimientos escolares de geografía están limitados a saber lo básico y a la disciplina en sí. También no se enseña la historia de otros países, por lo que los chilenos ignoran buena parte de la historia argentina, peruana y boliviana, además del resto de las naciones.
Sobre esos nacionalismos estúpidos, sé que los chilenos no son santos, pero así como también sé eso, sé que la historia de los países está sesgada por los intereses de cierta clase política-dominante y que esos odios nacionalistas que surgen, en realidad, no tienen una buena razón de ser porque cada cual cuenta su propia versión de la historia y cuentan lo que les conviene contar, eso lo sabemos todos. Yo no odio a peruanos, ni a bolivianos ni a argentinos, tampoco los considero mis hermanos latinoamericanos (aunque con los argentinos tenemos MUCHO en común), para mí todos son seres humanos y, como tales, merecen respeto e intento comprenderlos y, la razón de esta entrada, es ayudarles a que nos comprendan a nosotros y evitar conflictos estúpidos por malentendidos.
Ariel Cruz Pizarro
Para comenzar, es bueno considerar que el chileno tiene un caso particular de complejo de inferioridad. Acá verán porqué es tan particular ese complejo. Mi idea es hacer una suerte de resumen de cómo se ve, en general, a la población que pertenece a otro país. En ningún caso, entran en este análisis, los nacionalistas patrióticos fanáticos que hay en todas las partes del mundo, mi idea no es generar discordia, sino que otros países comprendan cómo los ve el chileno promedio.
... here we go! ...
- Argentina: Es el país vecino con el que compartimos más fronteras. A grandes rasgos se le considera un país tanto o más avanzado que el nuestro, la gente asocia al país con las carnes de vacuno, el tango, el mate y el fútbol principalmente. Cuando los hijos cumplen con la enseñanza secundaria también Argentina surge como alternativa económica para estudiar (educación pública universitaria).
Ciudades
Mendoza es considerada una ciudad hermosa donde el santiaguino puede ir por el fin de semana para disfrutar y cruzar la cordillera (aunque hay que tener plata para hacerlo). Buenos Aires se le ve como una ciudad algo desordenada -esa es la impresión, distinto es que sea o no así- y desde el punto de vista turístico se le asocia a Bariloche y la enorme Patagonia. El resto de Argentina es desconocido para más del 60% de los santiaguinos (ya verán porqué).
Cuando están acá
Los argentinos, cuando vienen a Chile, especialmente en el caso de que vengan de turistas a las playas chilenas, son bien recibidos en general pues son muchos los que vienen y generan ingresos a la industria turística de estas playas. Si son mujeres, mejor.
También hay una creencia generalizada donde se piensa que los chilenos aman a las mujeres argentinas y las encuentran más atractivas (me explico, el chileno cree que el resto de los chilenos encuentra más linda a las argentinas que a las chilenas) cuando, honestamente, las mujeres de ambas nacionalidades son muy hermosas a su manera; los mismos medios de comunicación han hecho hincapié en esa creencia trayendo cuanta modelo trasandina se les aparezca para vender portadas y hablar chismes. En resumidas cuentas, a veces la mujer chilena se siente inferior a las argentinas a causa de esto, y muchos conducidos como rebaño tienden a hacer de esa creencia una realidad.
Cuando estamos allá
En general, el chileno se siente querido en Argentina. Las veces en que he conversado con gente chilena que ha viajado para allá siempre habla de la buena atención que los argentinos le dan a los chilenos, el recibimiento y esa energía que derrochan -que acá no es tal-. Ha de ser porque también les generamos ingresos por vía turística.
Relaciones con Chile
En los políticos argentinos se puede confiar hasta cierto punto. Los chilenos son reticentes a confiar en las políticas argentinas por variados motivos, desde los partidos de fútbol y los fallos arbitrales favorables que han tenido por generaciones o las simulaciones de faltas en momentos decisivos (jugar sucio acá es muy mal mirado), hasta las cuestiones de la Patagonia (aprovechamiento de la contingencia) o el caso del abastecimiento de gas (episodio ocurrido en la década pasada) donde se prometió un suministro y no se cumplió a cabalidad (es cierto, hay circunstancias que lo explican, pero en Chile las cosas se cumplen aunque te cueste el pellejo).
Resumen: Son nuestros mejores vecinos, aunque no se pueda confiar del todo en sus políticas. Ahora hay mayores relaciones de cooperación y los chilenos y argentinos son bien recibidos en las tierras del otro, lo cual es bastante positivo.
- Bolivia: Se le ve como un país poco desarrollado y pobre, pese a que tienen mucho petróleo y recursos minerales. La asociación que se hace de ellos corresponde a: el mar que no tienen, el petróleo, la pobreza y que ganan sus partidos de fútbol porque los rivales no pueden jugar a tanta altura.
Ciudades
Se conoce que tienen dos capitales: Sucre y La Paz. Se conoce también que tienen el Lago Titicaca que es el lago más grande de esta parte del continente y que viven en gran altura. Muchos piensan que el país está repleto de indígenas cuando, en realidad, es un país segregado por núcleos de concentración económica (Cochabamba) al igual que nosotros, solo que en ellos se nota más. Otra creencia errónea es que se cree que todo el país es desierto, montañas y riachuelos salados.
Cuando están acá
Se piensa que los bolivianos que vienen a Chile, en general, vienen como inmigrantes pobres que desean mejores oportunidades de trabajo que las que tienen allá. Por lo mismo, la gente puede comprenderlos e incluso, solidarizar con sus aspiraciones marítimas (aunque, honestamente, yo no le veo razón o fundamento válido para hacerlo) pero, también está la otra parte de la población que los trata mal por ser bolivianos.
Cuando estamos allá
No conozco testimonios de chilenos que hayan ido a Bolivia pero buena parte de los chilenos cree que nos odian, muchas veces de forma injustificada y a rajatabla por la versión de la historia que ellos tienen.
Relaciones con Chile
Bolivia, al ser visto como un país políticamente inestable, es visto también como poco serio para algunas cosas. Esto se traduce en que, para desviar la atención de sus conflictos internos usen políticamente sus aspiraciones marítimas para tener cohesión social, lo cual acá es muy mal visto.
Inevitablemente tengo que tocar la Guerra del Pacífico, acá se nos enseña que la guerra se produjo por la subida de impuestos arbitraria a las salitreras chilenas que operaban en territorio boliviano (nótese de nuevo: las cosas se cumplen aunque duelan), se enseña que Bolivia tenía muy poca población en la costa (ahora) chilena y que gran parte de las ganancias y de la población que vivía en el norte eran chilenos, pues los bolivianos eran más del interior.
Honestamente, me da igual cuál haya sido el motivo de la guerra, lo único cierto es que gracias a la muerte de miles de chilenos, peruanos y bolivianos, los únicos que ganaron fueron los nacionalismos y los ricos, porque todas esas ganancias en recursos y privilegios se las llevan los mismos de siempre.
Resumen
Bolivia acá es sinónimo de mar. Sobre el asunto del mar, unos piensan que están rayados de la cabeza con eso y que viven pensando en ello. Por este motivo, los chilenos le bajan el perfil al asunto y se ríen haciendo chistes sobre el mar que no tienen. No se trata de una forma de humillación (como podría pensarse), sino más bien de una forma de enfocar el asunto, es decir, no hay que tomárselos con gravedad.
- Perú: Se le ve como un país que está creciendo y desarrollándose. Para algunas cosas, no obstante, se considera que Perú y Bolivia funcionan a modo de bloque.
Ciudades
Los chilenos quieren ir a Macchu Picchu aunque no tengan la remota idea de historia y/o de lo que significarían las ruinas (o sea, ir por exotismo). Se habla de Tacna por ser una ciudad fronteriza que tiene gran conexión con Arica y... Lima, que es su capital. Aunque se la considera algo pobre y poco desarrollada (no tienen muy buen transporte que digamos). Del resto, no se sabe mucho.
Cuando están acá
Es el mismo caso que los bolivianos. Se piensa que los peruanos y bolivianos que vienen a Chile, en general, buscan mejores oportunidades que las que ofrecen sus países de origen. Es posible ver a muchos peruanos viviendo en conventillos, en condiciones miserables o en la misma Plaza de Armas y eso, además de la discriminación o los malos puestos de trabajos que les dan, se explica porque la situación para el chileno ya es complicada en su propio país, hay chilenos realizando empleos precarios y no hay muchas oportunidades para extranjeros, salvo que tengan buena educación o que tengan títulos (otra cosa: acá todo es con títulos universitarios, posgrados y cosas; y claro, contactos; el resto no interesa).
Gran parte del comportamiento del chileno hacia los peruanos se explica por el punto de más abajo (y lo estúpido, es que estoy seguro que el punto de abajo se explica por éste de arriba, mostrando un círculo vicioso).
De todos modos, a grosso modo, el chileno en general respeta a los peruanos y se les estima.
Cuando están allá
El chileno no se siente querido en Perú. Dije antes que se piensa en Perú y Bolivia como un bloque para algunas cosas, pues bien, éste es uno de los casos. Se piensa que tanto peruanos y bolivianos odian a los chilenos, entre otras cosas, por los asuntos de la guerra.
La historia que se enseña en Chile, en realidad, llama más a respetar a los peruanos que a denigrarlos, pues en la guerra ellos se metieron por el pacto con Bolivia (pacto secreto en todo caso, vale decir, poca transparencia -> no se puede confiar en ellos), (se nos enseña que) la flota de barcos que tenían y el momento económico por el que pasaban era superior al nuestro (o sea, debió ser Perú > Chile), y la actitud de Miguel Grau con el fallecido Arturo Prat también fue muy loable y noble.
Pero todas esas cosas son ensuciadas cada vez que se habla del odio que los peruanos tienen a las cosas chilenas, sean empresas, sean personas, sean lo que sea, rayando la estupidez. De todos modos, no todos los peruanos odian a los chilenos ni sufren fantasías paranoicas de invasiones chilensis, en general se da la misma lógica que acá: respeto y empatía por los chilenos.
Relaciones con Chile
Honestamente, tengo la teoría de que los peruanos sufren un serio complejo de inferioridad respecto a los chilenos y los gobiernos, lejos de hincar el diente en eso, deberían trabajar para que eso no fuera así (cada vez que se habla de peruanizar un territorio o que se compara algo con Chile inevitablemente se cae en el juego de "sentirse inferior", juego que acá cae mal y se presta para burlas). Es cosa de ver los comentarios en youtube para notar esto, imagínense que hay un video donde se habla de un sismo en Perú como si fuera un ataque de bomba chileno.
Sé que no es la generalidad de los peruanos la que piensa así (o eso espero), pero no se puede llegar a ser tan paranoico como para pensar todo el tiempo y a todas las horas el que Chile esté preocupado de hacerle daño a Perú cuando, con suerte, nos preocupamos de mantener unas buenas relaciones económicas y de no tener problemas. Los chilenos piensan en los chilenos y, a la hora de compararnos, nos comparamos con los europeos o los gringos (y ahí sufrimos el mismo complejo de inferioridad... ).
Al igual que Bolivia, también se ha visto ese desvío de atención cuando la gestión política anda mal usando el pretexto del odio a Chile como forma de unir y cohesionar a la población. Acá eso además de mal visto es casi patético, pues no se mezclan peras con manzanas.
Resumen
Perú es un buen país, un poquito menos desarrollado que nosotros pero que va por un buen camino. El chileno sí se siente superior al peruano en muchos aspectos, aunque la realidad dice que tanto chilenos como peruanos tienen cosas en común y pueden rendir de la misma forma. Se piensa que los peruanos nos odian aunque, en realidad, no es tan así. Muchos creen válido odiarlos (no soy de esos, en todo caso).
Se cree que los peruanos son algo paranoicos respecto a fantasías bélicas o que son evidentemente frustrados en relación al tema de la guerra cuando disfrutan de un gran territorio y muchos recursos, es decir, podrían ser un país mejor de lo que son si dejan de preocuparse de nosotros y se preocupan de hacer bien las cosas por su cuenta. También bajo nuestra argumentación el asunto de La Haya está a favor nuestro y tarde o temprano perderán el juicio por un asunto de derecho (nuevamente, los tratados y los acuerdos se cumplen aunque duela).
Algunos otros países
Advertencia: Esto corresponde no a mi opinión personal, sino a lo que percibe la gente dentro de lo que sabe. Cabe destacar que el conocimiento que los chilenos tienen respecto a otros países no es mucho, pues acá no se enseña mucho sobre los demás países y a la gente -como es media conformista y mediocre- no le interesa saber.
- Uruguay: Se lo ve como un país tranquilo y seguro, el chileno en general tiene buena impresión de los uruguayos y de su gente, sobre todo en el plano turístico con puntos como Punta del Este u otros donde se ve a los uruguayos como gente amable, servicial, limpia y criteriosa. Con el tema del movimiento estudiantil se conoce algo más sobre su educación secundaria y universitaria.
- Brasil: Se piensa que los brasileños pasan la vida en fútbol y fiestas, que tienen una gran desigualdad social pero que económicamente son superiores a nosotros. La gente adoraría poder estar en las playas de Rio de Janeiro, Buzios, Florianópolis y todos esos lugares costeros turísticos. También se ve a las mujeres brasileñas como más liberales. Hay una buena impresión de ellos.
- Ecuador: No se habla mucho de los ecuatorianos, aunque se les conoce por los plátanos, por la línea del Ecuador y las islas Galápagos. Como a casi todos los países se les tiene buena estima. En Chile, también, muchos médicos ecuatorianos vienen a ejercer su profesión o a especializarse y sostienen el sistema público de salud.
- Colombia: Se les conoce por el café, se les conoce por sus dotes bailarines y que tienen un estilo de vida mucho más alegre y colorido que el nuestro. También uno que otro recuerda a Gabriel García Márquez y "Cien años de soledad", el cual es casi una fotografía de América Latina y su evolución.
- Venezuela: Dependiendo de la ideología política del que opina pueden alabarlos o denostarlos, a mí me da pena todo lo que hace Chávez para coartar las libertades de su gente. Se les conoce por el petróleo y por su polémico presidente.
- Estados Unidos: Es un doble estándar, porque el chileno deja que el estadounidense haga y deshaga económicamente pero se lo odia y se lo critica por lo mismo, porque ante el poder del dinero estadounidense todo flaquea. Además, gran parte de las políticas de la dictadura y los problemas sociales que tenemos se los debemos a los ideólogos norteamericanos y a sus afanes de libre mercado. Tal como el peruano puede odiar al chileno y sentirse inferior, el chileno odia (aunque nunca tanto tampoco) y se siente inferior al estadounidense. De todos modos, cuando vienen de turistas se les trata lo mejor posible.
- España: También hay un doble estándar. Se le considera la madre patria para algunas cosas y tiene sus virtudes, pero también vivimos con el estigma de que de todos los europeos, justo fueron los españoles quienes nos conquistaron y nos legaron una serie de problemas que hasta el día de hoy no se solucionan: gente ineficiente, complejos de inferioridad que ellos mismos tienen con respecto al resto de Europa, católicos fanáticos (derecha) y muchos más.
Las empresas españolas, al igual que las norteamericanas, hacen y deshacen en Chile y son odiadas por los chilenos. De todos modos, como de costumbre, este odio no es explícito y se expresa en una molestia generalizada ante los españoles (y la ingenuidad de los chilenos y del resto de los latinoamericanos). También se les considera racistas (no a todos, pero sí a varios) con los latinoamericanos y nos desagrada la forma de hablar español que tienen.
- Inglaterra: Viendo los comentarios que hacen los peruanos he de asegurar que creen que los chilenos y los ingleses somos como la levadura y el pan, déjenme decirles que no. Chile e Inglaterra tienen buenas relaciones económicas y políticas, pero es sólo eso, la gente cuando va al extranjero piensa primero en Estados Unidos, en Francia o en España y luego, recién, en Inglaterra. Ha de ser porque no tiene tanto poder económico como antes.
- Orientales: Sé que coreanos, chinos y japoneses NO son lo mismo, pero para la gente ignorante de acá son un bloque. Actualmente se ha hecho hincapié en las relaciones con China y que los chilenos deberían aprender chino porque China será LA potencia mundial (se que repetí hartas veces sonidos con "Ch", es para hacer énfasis) ... pero no creo que ocurra mucho en el corto plazo. Se les admira hasta cierto punto, se les considera como algo exótico, pero a la hora de preferir productos se prefieren coreanos o japoneses por su durabilidad y confiabilidad.
...
Fundamentación chilena para estas cosas (lo que piensa el chileno común y corriente)
Veamos, pensemos a Chile como país y como si fuera un individuo -hacer esta forma sirve harto para entender la psicología de los pueblos-. Como país, Chile está encerrado entre tres países vecinos y, como buenos vecinos, no confía plenamente en ninguno. Para poder surgir como país, en vista de que los otros países se hacen/hicieron notar como hostiles, la única solución posible es arreglárselas solito (o pedir ayuda a países más grandes).
Los acuerdos económicos que Chile ha suscrito con otros países son una profundización del modelo económico de libre mercado que se nos impuso en la dictadura. La idea es que los productos chilenos puedan exportarse y que las importaciones nos salgan más baratas, todo bajo la premisa de que el intercambio comercial siempre tenderá a favorecer a ambos países, pues cada cual tiene sus ventajas comparativas.
La gran inversión en armas que realiza Chile todos los años a través de su presupuesto, además de estar amarrada por una ley de la dictadura que privilegia a los militares, también tiene su fundamento estratégico. Chile no es un país que tenga planes de conquistar o hacer la guerra con Perú y Bolivia (créanme, no queremos guerras ni huevás) o de recuperar territorios (llámese Patagonia argentina), sino que es simplemente poder de persuasión. Al tener más armas, podemos vivir más tranquilos porque sabemos que no nos van a atacar y no vamos a pelear por estupideces. A los argentinos no les preocupa tanto el tema ni tienen la paranoia de los peruanos/bolivianos respecto al tema.
Chile tiene complejos de inferioridad serios, pues a diferencia de lo que se pudiera creer, como dije en un post pasado "El chileno, por naturaleza y a raíz de no sé qué razón específica que tendré que averiguar, es una persona que tiende a mirarse en menos y a mirar en menos a los demás. Por esta razón, muchas de las cosas extranjeras tienen gran aceptación en este país -especialmente si vienen de países europeos, asiáticos del primer mundo o latinoamericanos que estén en similar posición económica- y se piensa, a su vez, que lo chileno no es necesariamente algo confiable.
Este "complejo de inferioridad" se explica por la imagen que tiene el chileno promedio de la propia forma de ser de nuestra sociedad. La gente suele hacer las cosas a última hora, más que trabajar por gusto lo hacen por horario, muchas veces se es poco prolijo por lo que se tienen que hacer las cosas más de una vez, los servicios públicos suelen causarle más de un dolor de cabeza a la población, si se encuentra un problema lo más natural es parcharlo para que continue el ciclo y vuelva a fallar otra vez ... por más que se quiera las cosas nunca resultan del todo bien y nadie se muere en ello, total, la imperfección también es chilena. En resumen, el chileno piensa que es un ser poco prolijo, poco puntual y poco esforzado, que nunca podrá hacer algo absolutamente bien. Ante cualquier problema una frase que resume todo es: "¿Y qué querías? Estamos en Chile"."
Pese a todo lo anterior, podemos resumir el funcionamiento del complejo de inferioridad chileno en lo siguiente.
a) El chileno se comporta de manera ideal o espectacularmente eficiente cuando se trata de gente que viene de un país admirado (normalmente con un nivel económico y cultural mayor) y/o cuando esa gente demuestra ser mejor que el chileno para ciertas cosas (en ese caso, lo valoramos mucho y le prendemos velitas). Estos países son los europeos, los asiáticos y Estados Unidos. También se incluyen los países como Argentina, Brasil, Uruguay y los que mencioné que se ven con igualdad de poder económico.
b) El chileno se comporta un tanto mejor que con el resto de sus compatriotas en tierra cuando se trata de otros países en general, cualesquiera sea, donde no se odie a los chilenos. Da igual si son más pobres o no que nosotros, pueden ser de Haití, de África, de países árabes, da igual... mientras no nos odien, todo bien y nos portamos mejor porque hay que acoger a los extranjeros.
c) El chileno se comporta mal con los peruanos y bolivianos, en parte por todo lo mencionado anteriormente. El hecho de hacer comparaciones una tras otra y de estar pendiente de todo lo que hace Chile hace que los veamos no con temor, sino que con inferioridad. ¿De qué otra forma se explicaría el que estuvieran tan pendientes de nosotros? Hay una frustración de por medio.
d) El chileno se comporta así como describí en el párrafo con los suyos, pero se comporta en el nivel A o B si está en el extranjero. Obviamente hablo de lineamientos generales, siempre habrá excepciones a la regla.
Por otro lado, si hay algo que me carga de Chile es que no se enseña mucho sobre otros países. Como habrán notado, el chileno promedio no sabe casi nada de geografía peruana, boliviana ni argentina, pues acá los conocimientos escolares de geografía están limitados a saber lo básico y a la disciplina en sí. También no se enseña la historia de otros países, por lo que los chilenos ignoran buena parte de la historia argentina, peruana y boliviana, además del resto de las naciones.
Sobre esos nacionalismos estúpidos, sé que los chilenos no son santos, pero así como también sé eso, sé que la historia de los países está sesgada por los intereses de cierta clase política-dominante y que esos odios nacionalistas que surgen, en realidad, no tienen una buena razón de ser porque cada cual cuenta su propia versión de la historia y cuentan lo que les conviene contar, eso lo sabemos todos. Yo no odio a peruanos, ni a bolivianos ni a argentinos, tampoco los considero mis hermanos latinoamericanos (aunque con los argentinos tenemos MUCHO en común), para mí todos son seres humanos y, como tales, merecen respeto e intento comprenderlos y, la razón de esta entrada, es ayudarles a que nos comprendan a nosotros y evitar conflictos estúpidos por malentendidos.
Ariel Cruz Pizarro
Suscribirse a:
Entradas (Atom)